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Confían en el aval regional al reclamo por las Malvinas

Taiana quiere que el primer documento de la cumbre de Cancún sea contra el avance petrolero británico. Por otra OEA, sin Washington Chávez le pidió a Isabel II que devuelva las Malvinas a la Argentina

Argentina “está logrando importantes avances diplomáticos entre los 33 cancilleres de América latina y el Caribe que fortalecen la posición de nuestro país en la cuestión Malvinas”. Así lo aseguró en el mediodía de ayer el canciller Jorge Taiana desde Cancún, México, en los prolegómenos de la Cumbre de la Unidad de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y el Caribe que arranca hoy. De hecho, la presidenta Cristina Fernández, quien arribó al país azteca a primera hora de la mañana, había anticipado la semana pasada que uno de sus objetivos de su participación sería la búsqueda de solidaridad regional ante el nuevo avance británico: la autorización unilateral para la exploración petrolera en aguas que rodean al archipiélago austral y que argentina reclama como propias.

Cristina Fernández viajó a Cancún acompañada, entre otros, por el senador Daniel Filmus; el titular del bloque de diputados nacionales del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, y los diputados nacionales José María Díaz Bancalari (por Buenos Aires); Rubén Sciutto (por Tierra del Fuego); Ruperto Godoy, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto de Diputados y Rosana Bertone (también fueguina).

Taiana confió ayer en la posibilidad de que la primera declaración de este nuevo foro regional sea sobre la cuestión Malvinas y los legítimos derechos argentinos.

El canciller había reclamado el sábado desde México que “Gran Bretaña se siente a dialogar sobre la soberanía de las islas Malvinas para superar una anacrónica situación colonial”. Desde el viernes, el jefe del Palacio San Martín organiza con funcionarios y diplomáticos de países integrantes del Grupo Río la agenda de la reunión y el texto del respaldo conjunto al reclamo argentino por Malvinas.

De hecho, en la comitiva presidencial que viajó a Cancún hay una fuerte presencia de legisladores nacionales de Tierra del Fuego, distrito al que según la ley argentina pertenecen las islas del Atlántico Sur bajo reclamo de soberanía.

“Los fueguinos, al igual que todos los argentinos, nos sentimos víctimas de un robo fenomenal por parte de Gran Bretaña y repudiamos absolutamente la falta de cumplimiento de una orden internacional que tanto le costó construir a la humanidad para garantizar la paz en el mundo”, dijo ayer Fabiana Ríos, la mandataria de la provincial austral.

La gobernadora calificó como un “avasallamiento” el inicio –ayer– de las perforaciones de la plataforma británica en aguas cercanas al archipiélago, y pidió una muestra de “unidad” de todos los argentinos.

Pero al margen de las réplicas diplomáticas que tendrán hoy un primer capítulo en México y otro el miércoles en Nueva York, donde Cristina planteará las quejas ante el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, el gobierno ya acudió a una respuesta comercial: el 16 de enero, por decreto presidencial, se dispuso que todos los buques que viajen a la zona bajo disputa desde territorio continental argentino deben pedir autorización al Ejecutivo, con lo que se busca complicar el aprovisionamiento de las petroleras a las que le fueron concesionadas las áreas de exploración de hidrocarburos.

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