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Con más de 700 muertos, y saqueos, se complica Chile

La cifra de víctimas fatales “seguirá creciendo”, admitió la presidenta Bachelet. Detenidos y toque de queda. Bielsa: Un “Loco” demasiado cuerdo Fuertes réplicas en Valparaiso, región Metropolitana y O’Higgins Vuelo especial de Aerolíneas para chilenos Pasos fronterizos entre Argentina y Chile están habilitados La Comisión Europea aprueba ayuda de urgencia Daños por 15.000 a 30.000 millones de dólares Se produjeron algunos saqueos en supermercado en Concepción El aeropuerto de Santiago sigue cerrado y se cancelan vuelos Benedicto XVI pidió solidaridad Chile después de mañana

 

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El movimiento sísmico y los maremotos que sacudieron a Chile en la madrugada del sábado dejaron un saldo sensiblemente más grave del que se conoció en un primer momento: según los últimos datos oficiales aportados anoche, los muertos ascienden a 711 y los desaparecidos a más de 300, pero esas cifras “seguirán creciendo”, según admitió la propia presidenta Michelle Bachelet al dar una estimación previa ligeramente inferior. A estas consecuencias fatales se le suman los casi dos millones de personas afectadas por la destrucción total de unas 500 mil viviendas, otro millón y medio  afectadas y la interrupción de los servicios esenciales en vastas zonas del país, más los millonarios daños materiales en infraestructura que fueron calculados entre 15 mil y 30 mil millones de dólares por una firma estadounidense especializada en estimaciones de riesgo. Pero el cuadro se complicó también con el inicio de saqueos a supermercados y casas abandonadas tras el terremoto, lo que obligó al gobierno de Santiago a dictar, además del estado de catástrofe para agilizar la ayuda, un toque de queda en las regiones de Maule y Bío Bío, que fueron castigadas con las mayores cifras de fallecidos. A la ciudad de Concepción, capital de Bío Bío, fue enviado incluso un contingente de policías y militares que tras una dura represión con gases lacrimógenos comenzó a detener a las personas que continuaron con los saqueos pese a que las autoridades nacionales y locales habían dispuesto la distribución gratuita de alimentos. Por si fuera poco, se sucedieron más de 100 réplicas del temblor inicial, la mayor de ellas en la ciudad de Valparaíso, lo que acrecentó el temor de los chilenos.

  “Estamos ante una catástrofe de tal magnitud, impensada, que va a necesitar de los esfuerzos de todos los sectores para la reconstrucción del país”, reconoció la presidenta Bachelet al brindar el parte de la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi)

  El informe da cuenta de que la mayor cifra de fallecidos ocurrió en la región de Maule, con 541, seguida por la de Bío Bío con 64. “Cada hora que pasa tenemos peores noticias”, resumió por su parte el ministro del Interior chileno, Edmundo Pérez Yoma.

  Desde la Onemi se despachó ayuda a las regiones más afectadas: Bío Bío, el Maule, O’Higgins, Metropolitana (donde se encuentra la capital, Santiago) y Valparaíso. También se movilizaron sistemas de provisión alternativa de agua y maquinaria pesada para remoción de escombros, con el fin de comenzar hoy con el levantamiento de viviendas provisorias. A su vez, se coordinó el traslado de especialistas en rescate urbano de Bomberos de Chile y de la organización SAR Chile, dotados de perros entrenados para detectar posibles sobrevivientes bajo los escombros.

  “Con el hallazgo de algunas víctimas se ha llegado a un total de 711 personas muertas. Se sigue buscando a desaparecidos con un número que aún no podemos precisar”, reconoció Carmen Fernández, directora de la Onemi, que depende del Ministerio del Interior. El titular de esa cartera, por su parte, trazó una sombría descripción: “Lo que ha pasado en (el puerto de) Constitución es muy trágico, cada hora que pasa tenemos peores noticias que antes. Tuvimos un tsunami que arrasó muchas localidades costeras. Nos ha costado mucho llegar, tenemos problemas de comunicación telefónica y física. Es muy complicado”, describió el ministro Pérez Yoma.

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