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Electricidad

Comerciantes a la Justicia para que retrocedan aumentos

Referentes de diversos rubros decidieron presentar un recurso de amparo ante los tarifazos energéticos.


Pequeños y medianos comerciantes, dirigentes políticos y sociales presentarán el martes próximo un recurso de amparo en los Tribunales provinciales de Rosario para pedir que se vuelva atrás con los incrementos de la tarifa de luz aplicados por la Empresa Provincial de la Energía en diciembre y febrero. La movida se da luego de que representantes de esa “multisectorial” se reunieran la semana pasada con el gobernador Miguel Lifschitz para trasmitirle su “preocupación” por la situación y solicitarle alguna medida que mitigue el fuerte impacto, algo que aún no obtuvieron.

Las manifestaciones iniciales en torno al incremento de la luz en la ciudad se suscitaron en marzo con la llegada de las primeras facturas.

El reclamo unió a representantes de los centros comerciales a a cielo abierto y barriales, almaceneros, carniceros, heladeros, panaderos y un sector de los gastronómicos, quienes a su vez padecen una marcada caída en las ventas y fuertes alzas en otros costos.

Juan Alcaraz, representante legal de la multisectorial y comerciante de avenida Arijón, dijo que con el recurso de amparo que se interpondrá en la Justicia el martes a las 11 se buscará dejar sin efecto los dos aumentos que dispuso la EPE.

El primero, del 26,9 por ciento, se comenzó a aplicar en diciembre del año pasado. Mientras que el segundo se ejecuta desde febrero con alzas promedio (según información oficial) del 50 por ciento para el sector residencial y se dio luego de que el gobierno nacional eliminara los subsidios en la entrega de energía a la EPE a través Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa).

Sin embargo, el propio presidente del directorio de la EPE, Raúl Stival, admitió que por este último incremento en los comercios y pequeñas y medianas empresas las subas podrían llegar al 230 por ciento.

En la mayoría de los casos no se alcanzó ese guarismo, pero el golpe igual se siente.

Según el Centro de Unión Almaceneros de Rosarios, los ajustes en las boletas de período marzo-abril rondan entre el 100 y el 150 por ciento. Hay situaciones –dicen– donde se pasó de facturas de 8 a 20 mil pesos. Eso se da a la par de una merma en las ventas, que llega hasta un 15 por ciento en los barrios más postergados.

En tanto, en los bares, pubs y restaurantes de avenida Pellegrini las subas “en todos los casos superaron el 100 por ciento”. Leonardo Santero, presidente del paseo que agrupa a esos negocios gastronómicos, contó que el promedio de gasto en luz el año pasado en su comercio fue de 22 mil pesos. Mientras que la boleta con vencimiento en abril llegó con 48 mil pesos a pagar.

Por su parte, desde la organización que agrupa a los carniceros locales contaron que hay locales que venían con un promedio de gasto de 2.800 pesos y ahora recibieron boletas que superan los 8.000. Mientras que (de acuerdo a datos que entregaron en la cámara que nuclea a los heladeros) una pequeña heladería de barrio pasó a pagar de 5 mil a 10 mil pesos. A la par, en calle Pellegrini, donde los negocios tienen otras dimensiones, la media en el costo de energía eléctrica era hasta antes del incremento de febrero de entre 80 y 100 mil pesos. Y ahora ronda los 150 mil pesos.

Con todo, Fabio Acosta, titular de la Asociación Casco Histórico, una de las organizaciones que forma parte de la multisectorial, recordó que la semana pasada en la reunión con Lifschitz se solicitó que se retrotraiga “en un 10 por ciento el valor de la energía”. El pedido fue para que el mandatario tuviera al menos “un gesto” con los comerciantes. Sin embargo, aún no hubo respuesta.

El dirigente señaló luego que este jueves llevarán el reclamo al Concejo a la reunión de Labor Parlamentaria. Allí hay un proyecto de Eduardo Toniolli, edil del Frente para la Victoria, que busca declarar a la ciudad en “emergencia económica”. La iniciativa fue desechada por la intendenta Mónica Fein y aún no reúne consenso para avanzar en el Legislativo local.

Según Acosta, en los negocios del centro las ventas cayeron entre 15 y un 20 por ciento en abril en relación a igual mes del año pasado. Mientras que en algunos barrios la merma llega hasta el 30 por ciento.

Aclaración

El domingo pasado este medio publicó una artículo en donde se mencionaba que la fábrica de bolitas Tinka, ubicada en la ciudad de San Jorge y la única del país en su tipo, pasó de pagar 35 mil pesos a 185 mil en su última boleta de gas. Sin embargo, los montos de esas facturas corresponden a la empresa CPQ SRL de San Lorenzo y no a Tinka.