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Frontera en llamas

Clamor de venganza por represión israelí a Palestinos

Palestinos de la Franja de Gaza enterraron este sábado a las víctimas de la feroz represión del ejército israelí del viernes pasado, que tuvo un saldo de 16 muertos y 1.400 heridos. Unos pocos reanudaron las protestas y llamaron a intervenir al mundo árabe.


El secretario general de la ONU, António Guterres, pidió una “investigación independiente y transparente”.

Los palestinos de la Franja de Gaza enterraron este sábado a sus muertos con llamados a la “venganza”, un día después de que una gran manifestación terminara con 16 personas muertas y 1.400 heridos por el Ejército israelí en el día más sangriento en la región desde 2014.

Pese a la indignación, el temor pareció pesar más, y unas pocas decenas de personas se acercaron al campamento levantado a lo largo de distintos tramos de la frontera con Israel para reanudar protestas que los palestinos pretenden prolongar durante seis meses.


 

El Ministerio de Salud de Gaza dijo que 10 personas sufrieron heridas que no ponían en riesgo sus vidas durante escaramuzas con soldados a lo largo de la frontera.

Miles de residentes de la franja participaron de los funerales de 14 de los muertos –los otros dos fueron enterrados el viernes–, algunos de ellos con banderas palestinas y al grito de “¡Venganza, venganza!”.

El grupo islamista Hamas, que controla la Franja de Gaza, dijo que cinco de los muertos eran integrantes de su organización que estaban participando de “eventos populares lado a lado de la gente”.

“¿Dónde están, árabes? ¿Dónde están, musulmanes?”, clamaban los deudos en uno de los funerales, llamando al mundo árabe e islámico a intervenir.

Los funerales se celebraron en coincidencia con una huelga general tanto en la región como en los territorios de Cisjordania, que están separados de Gaza por Israel.

Jóvenes palestinos tiraron piedras a soldados en la ciudad cisjordana de Hebrón, y hubo una protesta similar en la cercana localidad de Naplusa, informó el Ejército israelí.

 

Defensa de Israel

Israel defendió las acciones realizadas por sus soldados el viernes, cuando tropas abrieron fuego contra palestinos que se separaron de la protesta principal cerca de las carpas –donde había decenas de miles de personas– y se aproximaron a la fortificada valla que encierra a la Franja de Gaza.

El Ejército israelí dijo que disparó sólo cuando fue necesario defenderse de quienes arrojaron piedras, bombas incendiarias y neumáticos rodantes prendidos fuego contra los soldados.

También denunció intentos de dañar la valla y de infiltrarse en Israel, y hasta un intento de ataque a tiros contra soldados que no causó víctimas.

Pero los palestinos acusaron a Israel de uso desproporcionado de la fuerza, y grupos de derechos humanos cuestionaron la utilización de munición real contra los manifestantes.

El secretario general de la ONU, António Guterres, pidió una “investigación independiente y transparente”.

Además de los 16 muertos, más de 1.400 personas sufrieron heridas o trastornos, 758 de ellas por balas de plomo, y el resto por balas de goma e inhalación de gases lacrimógenos, según el Ministerio de Salud de Gaza.

No hubo víctimas entre las fuerzas israelíes.

 

Día de duelo

El presidente palestino, Mahmud Abbas, declaró un día de duelo y dijo en un discurso que Israel debe hacerse responsable de cada muerte.

“El gran número de mártires y de gente herida en una demostración pacífica y popular muestra que la comunidad internacional debe intervenir para suministrar protección al pueblo palestino”, señaló.

Un vocero militar israelí dijo que los eventos de ayer no fueron “una manifestación de protesta” sino una “actividad terrorista organizada”.

El portavoz acusó a Hamas, que desde que tomó Gaza, en 2007, enfrentó tres grandes ofensivas militares israelíes, de estar detrás de lo ocurrido, al tiempo que amenazó con medidas militares más duras.

“Si esto continúa, no tendremos otra opción que responder dentro de la Franja de Gaza contra blancos terroristas que, entendemos, están detrás de estos eventos”, agregó el general Ronen Manelis en declaraciones a periodistas, informó la cadena BBC.

 

Protesta de seis semanas

La protesta de seis semanas es en apoyo a los refugiados palestinos, y su calendario tiene significación por una serie de razones que se suman a la tensión.

La campaña comenzó el Día de la Tierra, cuando los palestinos conmemoran la muerte de seis árabes desarmados en Israel en 1976, y cuando los judíos de Israel se preparaban para observar la Pascua, que comenzó ayer con la puesta del sol.

Las protestas continuarán hasta que Estados Unidos abra su nueva embajada en Jerusalén, el 4 de mayo, una medida que causó indignación entre los palestinos, que quieren que el sector oriental de la ciudad, que Israel ocupó y se anexó, sea la capital de su futuro Estado.

El 14 de mayo, además, se cumplen 70 años de la creación de Israel, un evento que los palestinos califican de Nakba, o “catástrofe”, y que conmemoran al día siguiente.

En la fecha se recuerda a los más de 700.000 palestinos que huyeron o fueron expulsados de sus casas en la guerra que se desató con la creación de Israel, en 1948, entre el nuevo Estado y sus vecinos árabes.

Las protestas en la valla fronteriza son frecuentes, y por lo general culminan con jóvenes que lanzan piedras contra los soldados, que responden con gases y balas reales y de goma.

Pero la “Marcha del Retorno” que comenzó ayer es de mayor envergadura y se propone la participación de mujeres y niños que acampen en las carpas durante semanas.

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