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Chile giró a la derecha y Piñera será su presidente

El candidato de la Coalición por el Cambio lograba casi el 52% de los votos ante el ex mandatario Frei.

El empresario derechista Miguel Juan Sebastián Piñera Echenique derrotó ayer en el balotaje al oficialista Eduardo Frei Ruiz Tagle y se convertirá en el próximo presidente de Chile, quebrando así 20 años de sucesivos gobiernos de centroizquierda, en el poder desde el fin de la dictadura militar de Augusto Pinochet Ugarte.

El primer resultado oficial señaló que Piñera, de la Coalición por el Cambio, obtuvo el 51,9 por ciento de los votos contra 48,1 del aspirante de la Concertación, tras lo cual el ex presidente Frei reconoció la derrota y le deseó suerte a su rival.

“Quiero felicitar a Sebastián Piñera; la mayoría de los chilenos le ha dado la confianza para que conduzca los destinos del país por los próximos cuatro años”, dijo Frei en su comando de campaña, flanqueado por su esposa Marta Larraechea (ver aparte).

Poco antes el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, reconoció en una declaración en el palacio presidencial que el oficialismo había perdido la elección y que la derecha regresaba al poder. “El país hoy día quiere un cambio, ha virado hacia la derecha, y a nosotros nos queda desearle lo mejor al próximo gobierno”, dijo Pérez Yoma, en declaraciones a la prensa desde el Palacio Presidencial de La Moneda.

Mientras tanto, seguidores de Piñera ganaban las calles de Santiago y otras ciudades para festejar, algunos de ellos con bustos del extinto dictador Pinochet.

En la primera reacción del comando de Piñera, su vocero, Rodrigo Hinzpeter, señaló que “estamos muy contentos, muy satisfechos”, y comprometió al nuevo gobierno a un trabajo para un Chile “más justo y más alegre”. Hinzpeter dijo hoy que el gobierno que asumirá el próximo 11 de marzo “los necesita a todos” y aseguró: “Todos los que votaron por Eduardo Frei van a ser parte de nuestro gobierno de unidad nacional”.

Por su parte, la presidenta, Michelle Bachelet, saludó telefónicamente a su sucesor.

Con la victoria de Piñera –un empresario millonario de 60 años– la derecha vuelve al poder en Chile por primera vez desde el final de la dictadura de Augusto Pinochet en 1990 y concreta su primer triunfo en las urnas desde 1958 cuando ganó Jorge Alessandri. Igualmente significa el fin de 20 años en el poder de la Concertación Democrática, la coalición de cuatro partidos de centroizquierda que gobierna Chile desde el fin de la dictadura de Pinochet.

De manera paradójica la derrota de la Concertación se da cuando la presidenta en ejercicio, Michelle Bachelet, tiene una popularidad del 80 por ciento, que no pudo endosarle a su candidato, el ex presidente Frei, quien gobernó el país entre 1994 y 2000.

Los chilenos elegían sobre la continuidad propugnada por Frei, o el cambio que pretende Piñera. “Es bueno el cambio para Chile: es como abrir la ventana para que entre el aire fresco”, dijo Piñera al concurrir a emitir su voto. “Es bueno un cambio tras 20 años, vamos a hacer las cosas mucho mejor”, agregó. Piñera, un empresario millonario de 60 años que cuenta con helicóptero propio, canal de televisión y un club de fútbol, al que se consideraba como frío y poco afectuoso, había sido derrotado hace cuatro años por la actual presidenta, pero logró dar a la derecha un aire nuevo, alejándolo de esa cercanía con la dictadura de Pinochet, que tanto la acompañó y que la llevó a cuatro derrotas electorales consecutivas.

Aunque esta vez Piñera logró imponer en el electorado su mensaje de cambio y de futuro, adelantó que no descarta incorporar a su gobierno a funcionarios que trabajaron en la dictadura. “La verdad es que el hecho de haber trabajado para un gobierno, incluyendo el gobierno militar no es pecado, ni es delito; lo que es pecado son los que cometieron delitos, por ejemplo los que atropellaron los derechos humanos”, dijo recientemente.

Sus aliados lo consideran una persona hábil en los negocios, aunque sus adversarios dicen que es calculador e indolente a la hora de amasar fortuna, tanto que en la campaña surgió el apelativo de Sebastián Piraña. Como empresario, amasó una fortuna de 1.200 millones de dólares, con intereses en casi todas las áreas de la economía chilena.

Esto llevó a la presidenta Bachelet a criticarlo, por considerar que el interés público se lesiona cuando una persona tiene intereses en los negocios y en la política. Accionista mayoritario de la aerolínea LAN, propietario del popular club Colo Colo –del que no es hincha– y dueño del canal Chilevisión, entre otras propiedades, se ha hecho acreedor al apelativo de el Silvio Berlusconi chileno, en alusión al primer ministro italiano.

“Preocupa la relación entre política y negocios. Él tiene interés en sectores regulados por el Estado chileno y también en empresas de otros países. Ello puede influir mañana en sus decisiones”, denunció el senador Jorge Pizarro, jefe campaña del candidato oficialista, Eduardo Frei. Para acallar críticas, Piñera delegó en abril de 2009 la administración de gran parte de su fortuna en una figura de fideicomiso ciego, donde no interviene en las decisiones de negocios. No obstante, mantiene su propiedad sobre LAN, la que, dijo, vendería antes de asumir.

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