El Hincha, Polideportivo

Edición 2018

Charly Joffre, único rosarino que competirá en el Dakar

“Quiero ser un referente en el rally para los rosarinos. Uno lo hace porque es un sentimiento muy grande de superación”, manifestó el empresario rosarino que participará del Dakar en la categoría cuatriciclos.


“Un desafío para aquellos que parten. Un sueño para quienes se quedan”. Con esta frase, el fundador del Dakar, Thierry Sabine, trató de ejemplificar la carrera que comenzó como una aventura en 1977 en Libia, África. El Dakar, rally raid que comprende una competición extrema reúne a los más grandes pilotos del mundo y también a pilotos amateur que acuden para cumplir un sueño. Ese es el caso de Carlos “Charly” Joffre, un empresario rosarino apasionado por lo extremo que participará por primera vez en el Dakar 2018, en lo que será su 40° edición y la 10° en Latinoamérica.

En una charla con El Hincha, Joffre cuenta cómo comenzó a transitar este sueño, cómo fue la preparación para esta competencia y cuáles son sus objetivos.

 

—¿Cómo te preparas para enfrentar tu primera experiencia en una competencia de esta categoría?

—La preparación en cuanto a lo físico es una conducta diaria, entreno en potencia en un gimnasio por la mañana y después voy a andar en bicicleta al mediodía, cuando más fuerte pega al sol. También hago entrenamiento de boxeo que una clase muy aeróbica.

—Es una competencia que exige mucho y hay que estar en los detalles. Lo emocional, ¿cómo se entrena?

—Yo creo que el que se mete en esto, tiene una predisposición a ser fuerte. De todas formas, tengo un psicólogo deportivo que me ayuda a prepararme. También pasa en un momento muy especial de mi vida. Yo ya corrí tantas carreras que ya no me da miedo el Dakar. Se a lo que voy, que voy a dormir 4 horas por día, voy a estar 12 horas arriba del cuatriciclo con 45 o 50 grados de temperatura. Sé que mi cuerpo responde bien a la temperatura, a la altura, (Bolivia 5400 metros), las primeras etapas de arranque son filtro. Son seis días de dunas y de terrenos muy hostiles, la arena no me preocupa porque es donde más me divierto, pero con temperaturas de ese tipo hay que tener cuidado y ser muy medido.

—El cuatriciclo es fundamental ¿Cómo se confeccionó?

—Voy  con una máquina muy poderosa. Creo que es uno de los mejores desarrollos del Dakar en cuanto la motorización. Está preparada por Oreste Berta, tiene 69 caballos y los escapes están hechos con el que mejor los hace en Venado Tuerto, tiene lo mejor de lo mejor. Hay que tratar de medirse y controlarse, creo que hay que plantear una carrera muy inteligente, sabiendo que es una carrera larga.

—¿De dónde sale este sueño de correr en un Dakar?

—Fui deportista toda la vida, siempre de deportes extremos. Hice parapente, snowboard. De Weisbord fui campeón argentino y sudamericano. Hace unos años, estaba de viaje con amigos del deporte y uno me contó que había corrido una carrera, y ahí me picó el bichito. Cuando volví me armé un cuatriciclo de rally y en el 2015 corrí en la Pampa mi primera carrera.

—¿Cómo fue esa experiencia?

—Me encantó porque salí, fui a correr y no tenía mucha idea. Ni como se manejaba, ni como era una hoja de ruta, me metí y aprendí. El piloto se hace andando. Luego participé en el Campeonato Argentino de Rally, que es de la línea del Dakar y del Campeonato Argentino de Navegación, Canav Rally Raid. Este último año corrí en las más importantes, la Ruta 40 Sur y la Ruta 40 Norte que son Dakar Series. Son carreras que te permiten que la gente del Dakar te empiece a ver. Otra de las experiencias que me ayudaron a estar hoy por correr, es la que hice en el Rally de Merzouga, en Marruecos, que fue una especie de filtro, del Dakar me dijeron que si lo corría de punta a punta ya estaba adentro, y así fue.

—Son muchas carreras, algunas inclusive en el exterior ¿Cómo se banca económicamente un proyecto así?

—Se hace a pulmón. Es una carrera muy cara y prácticamente salió todo de mi bolsillo por parte de mi empresa, tuve que hacer un esfuerzo muy grande para llegar a pagarla. Por suerte también tuve amigos que me dieron una mano, en lo económico y en lo emocional.  Es una de las razones por las cuales decidí bajarme, pero ellos me subieron.

—Estuviste por bajarte varias veces de la prueba. ¿Qué influyó para que finalmente te decidas por participar?

—Por situaciones particulares que estuve atravesando, creo no fue el mejor momento para encarar el Dakar. Estuve por bajarme casi cuatro veces, por distintas razones. La última vez que me bajé, antes de pagar la segunda cuota de la carrera, la misma gente del Dakar me dijo “te elegimos entre 50 pilotos en el mundo por algo, no podes bajar los brazos”. Yo siempre digo “nunca abandones tus sueños”. Si uno es piloto Dakar, es piloto para todo. Hoy correr en la categoría que voy a competir, es como hacerlo en la fórmula uno en rally y plantearte que esos ídolos que tenía como Jeremías González Ferioli, Giuliano Giordana, Nelson Sanabria, todos pibes de 21, 28,25, todos esas figuras del Dakar hoy somos íntimos amigos y vamos a la par.

—¿Cómo está conformado el equipo que te compaña?

—Hay uno por fuera y uno por dentro. El que lleva mi camioneta con la casilla donde voy a dormir lo conforman Sebastián Gallegos y Diego Troveto. Por dentro voy con la asistencia de otro piloto de Christian Cajicá de Colombia y Nelson Zanabria de Paraguay que vamos con dos camiones unidos. El grupo humano está muy bueno y eso es fundamental, que tengan buena energía. Porque con el correr de los días las cosas se van poniendo más pesada y hay que tener gente que te aliente, que cuando estés cansado te tire para adelante y por suerte el equipo que me acompaña es así.

—¿Cuál es el objetivo de correr, por qué ahora?

—Yo quiero ser un referente en el rally para todos los rosarinos. Uno lo hace porque es un sentimiento muy grande de superación, un ejemplo muy grande para darles a mis hijos. Cuando estás adentro decís ‘¿qué hago acá adentro?’ Pero cuando llegas a esa rampa, te das cuenta que todo el sufrimiento, el esfuerzo, sacrificio, todas esas horas solo, se justifican por haber logrado ese objetivo. He logrado que mi mente vaya mucho más allá de lo que yo podía llegar. Que mis hijos me vean llegar es el motor para hacerlo. El apoyo de ellos es muy importante. También de todos mis amigos que estuvieron ahí.

—¿Cómo te imaginas la llegada?

—No me lo quiero ni imaginar, pero puede ser el momento más feliz de mi vida. Si llego a este Dakar, es como tocar el cielo con las manos, el logro deportivo más fuerte de mi vida. No quiero tampoco pensarlo, lo quiero vivir día a día, minuto a minuto, metro a metro, moderado, sin riesgo y por ahí, los últimos días me animo a pensar lo que sería llegar a esa rampa. Toda la gente que no conoce, nunca se imagina el sacrificio que hay en estar destrozado, con todo el cuerpo dolorido y suena el despertador a las 4 y tenés que levantarte, cambiarte y salir a un enlace y luego a la carrera. Y terminas y vuelve la rutina. Por eso digo que la mente va a extremos, más allá de la preparación física que es fundamental, el físico es velocidad y lo que te permite la regularidad.

El rally tiene algo muy especial, no sólo corres contra el otro también corres contra vos mismo. Charly Joffre vivirá por primera vez esta experiencia y representará a Rosario en un Dakar que no pasará por el Paraná, como en ocasiones anteriores, pero que tendrá un referente de la ciudad en las dunas.

 

Una competencia dura y extensa

 

La salida del Dakar 2018 será en Lima (Perú) el próximo 6 de enero y la llegada será en Córdoba (Argentina), exactamente dos semanas después del inicio. Será un trazado de 9.000 kilómetros, de los que casi 5.000 son especiales.

En esta ocasión los países por los que pasarán los competidores son Perú, Bolivia y Argentina. Habrá 515 participantes de 54 nacionalidades, repartidos en 190 motos y cuatriciclos, 100 autos y 42 camiones.

El recorrido que deberán realizar los participantes es el siguiente: Etapa 1: Lima – Pisco (6 de enero),  Etapa 2: Pisco – Pisco (7 de enero), Etapa 3: Pisco – Marcona (8 de enero), Etapa 4: Marcona – Marcona (9 de enero), Etapa 5: Marcona – Arequipa (10 de enero), Etapa 6: Arequipa – La Paz (11 de enero), Día de descanso:  La Paz (12 de enero), Etapa 7: La Paz – Uyuni (13 de enero), Etapa 8: Uyuni – Tupiza (14 de enero), Etapa 9: Tupiza-Salta (15 de enero), Etapa 10: Salta – Belén (16 de enero), Etapa 11: Belén – Chilecito (17 de enero), Etapa 12: Chilecito – San Juan (18 de enero), Etapa 13: San Juan – Córdoba (19 de enero), Etapa 14: Córdoba – Córdoba (20 de enero).