El Hincha, Rosario Central

Copa de la Liga Profesional

Central no aprovechó su momento y dejó el invicto en Liniers al caer por 2-1 con Boca

El Canalla dejó escapar una chance inmejorable para seguir prendido en los primeros puestos. Vecchio desperdició un penal en la primera parte. Martínez Dupuy anotó el descuento auriazul y debutó Marcelo Benítez


AMILCAR ORFALI

El fútbol es de momentos, algo más antiguo que el deporte mismo. Central los tuvo en el primer tiempo, pero no lo concretó en la red. Boca contó con los suyos y ahí el Xeneize fue letal. Por eso, en Liniers, el elenco de Sebastián Battaglia se quedó con los tres puntos. Y el Canalla sin invicto en la Copa de la Liga Profesional.

El mensaje del Kily fue claro para cortar una racha adversa visitando a Boca. Mucha intensidad (palabra que está de moda), presión bien arriba y aprovechar cada momento con la pelota. Ese planteo llevó al Canalla a maniatar al Xeneize en la primera parte. De hecho tuvo un penal a favor. Penel, de flojísimo desempeño, compró una zambullida de Gamba en el área. Central hacía rato que no tenía esta chance a nivel local (más de 30 partidos), pero la desperdició. Vecchio fue el encargado y Rossi, todo un especialista en la materia, le adivinó la intención.

Los últimos minutos de la parte inicial fueron un hervidero. Servio y el travesaño salvaron un gol seguro de Izquierdoz (fue un aviso), Pulpo González golpeó sin pelota a Ojeda (luego debió salir) y a Penel la situación lo desbordó, tanto que expulsó al KIly González en el descanso.

Para la etapa final, Battaglia se dio cuenta que Central le ganaba fácil el mediocampo. Sacó a Salvio, de pobre producción, para meter a Juan Ramírez. Y tan mal no le fue. Villa ejecutó un córner y Cali Izquierdoz anticipó a todos en el primer palo. Golpazo tempranero para el Canalla.

Con el gol, Boca se sintió cómodo. Mucho más suelto. A Central le ocurrió lo contrario. Perdió el rumbo y ya no fue el equipo que había puesto entre las cuerdas al Xeneize.

Kily, vía handy, mandó a la cancha a Buonanotte y Benítez. Y eso sacudió un poco el avispero. El pibe volvió a mostrar que es un atrevido divino y el Cholo en su primera pelota hizo revolcar a Rossi, que era todo un espectador.

Sin embargo a Boca le quedaba otra estocada. El colombiano armó un jugadón por izquierda y definió a lo Roberto Carlos. Golón del Xeneize, aunque el resultado no daba para ser tan generoso con el local.

Central, con lo que le quedaba de corazón, fue por la heroíca. Casi lo logra. Martínez Dupuy anotó el descuento a falta de cinco minutos. Y de no ser por un cierre de Izquierdoz, Ruben pudo empatar en el adicional.

En la actualidad lo importante es el resultado, eso es verdad. Pero este Central debe estar tranquilo a pesar de la derrota. En ciertos pasajes fue superior a Boca. Jugó inteligente. Claro que le faltó algo de astucia para no perder el invicto. Por eso el fútbol es de momentos y cuando uno no puede aprovechar los suyos, puede terminar pagando caro.

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