Edición Impresa, Policiales

Los Monos

Cayó Monchi Cantero tras pasar tres años prófugo

La causa más importante que pesa sobre él es una asociación ilícita en la que muchos de sus familiares irán a juicio oral.


Ramón Ezequiel Machuca, uno de los tantos líderes de la banda de Los Monos, cayó ayer en Buenos Aires y dejaba su condición de prófugo. Pese a la amplia publicidad que logró dando notas en canales de televisión porteño, sobre el Monchi sólo pesa la causa de asociación ilícita que se tramita en los Tribunales provinciales, que ahora quedó a cargo de Alejandra Rodenas, donde fue procesada parte de su familia y que ahora esperan la fecha para que se tramite el juicio oral y público. También está mencionado en el homicidio de Lourdes Cantero, una nena que fue alcanzada por un proyectil cuando balearon el frente de su casa. Y una tercera causa nueva, por amenazas, que se desprende de una nota que el Monchi dio al periodista Martín Cicioli. La detención se produjo ayer al mediodía durante un operativo policial en el barrio porteño de Flores, informaron fuentes policiales. Sin embargo, al cierre de esta edición, regulaban las condiciones de traslado que esperaban hacer en helicóptero desde Buenos Aires.

La detención de “Monchi Cantero” se concretó este mediodía en la avenida Juan B. Justo y Artigas, en el barrio de Flores, cuando circulaba a bordo de un automóvil marca Peugeot 308 plateado. El procedimiento fue realizado por personal de la División Sustracción de Automotores de la Policía Federal que trabajó en conjunto con detectives de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI).

Con estos datos comenzó la polémica. Es que la justicia santafesina tenía intervenido uno de los teléfonos que el Monchi utilizaba. Incluso habían montado un operativo para detenerlo pero la Federal se les adelantó. “Esto es como un vuelto porque la Santafesina les detuvo a los Lanatta y a Schilaci( en referencia a los prófugos del triple crimen que en enero pasado atravesaron Santa Fe en un cinematográfico escape). Ellos (por los Federales) tienen forma de acceder a las escuchas”, sostuvo ayer una fuente de la pesquisa provincial.

Machuca no fue el único detenido ya que a la par de su auto también circulaba un Volkswagen Fox negro que también intentó fugar y cuyo conductor, que parece ser menor de edad, también fue apresado en el mismo operativo. Este joven quedó a disposición de la Justicia de Menores porteña.

Si bien aún no se había terminado de hacer la requisa exhaustiva de los vehículos, por el momento no se había secuestrado ningún arma y en poder de “Mancho Cantero” los policías sí encontraron un DNI sin fotografía.

En una entrevista televisiva Monchi, disfrazado y presentándose como  El Mabu (el más buscado), había dicho a un noticiero que “la droga en Rosario la maneja el poder político y el poder judicial” y que si la Policía lograba capturarlo iba a aparecer “muerto”.

En esa oportunidad, el hombre tenía barba postiza, anteojos negros y una gorra azul con una inscripción que decía “El Mabu”, en referencia a que era el “más buscado”.

“Le dedico la gorra a todos los giles que arman causas. A mí me buscan hace dos años y medio supuestamente por la causa de Los Monos por asociación ilícita y me tiraron como doce homicidios, pero de a poco todo se va cayendo”, afirmó.

Según “Monchi Cantero”, él continuaba prófugo porque no tenía “garantías” y que si la Policía lograba capturarlo iba a aparecer “muerto”.

“La droga en Rosario la maneja el poder político y el poder judicial, acá no vendés cien gramos de droga si no tenés un arreglo con un juez, con un político o con un policía”, criticó desde la clandestinidad.

Además, “El Mabu” dijo que “un grupo de la Policía trae la droga de Santa Fe a Rosario” y que, de acuerdo a su testimonio, quisieron “arreglar” con él.

“Ellos quisieron arreglar conmigo y yo no quise vender la droga para ellos, a mí la causa antes de armármela, vino a vendérmela la Brigada de Judiciales y como yo me opuse a pagarles la plata que me pidieron aparecí en todos los medios como Bin Laden”, aseguró por entonces el ahora detenido.

Ayer, en diálogo con El Ciudadano Miguel Ángel Pierri que junto con Fausto Yrure asumieron la defensa del Monchi aseguró: “La llegada de Monchi Cantero va a ser un dolor de cabeza para los policías corruptos y los jueces advenedizos”. Es que como lo dijeron en más de una oportunidad, la banda pretende que se ventile en juicio oral todas las irregularidades de la llamada megacausa Monos.

En tanto, si bien al cierre de esta edición se suponía que el Monchi estaría hoy en Rosario, la información se manejaba con el máximo de los cuidados por temor a una fuga.

Un hombre discreto al que le ganaron las cámaras de televisión (Por Daniel Schreiner)

A los 33 años perdió Monchi Cantero. Aunque tal vez haya ganado en tranquilidad: tres años como fugitivo no sólo es carísimo sino desgastante. Así, el perfil bajo que lo caracterizó hasta el crimen de su hermano Claudio, el Pájaro, puede ser una opción mientras esté tras las rejas. Había sido entonces, tras ese crimen, con su padre también prófugo y su hermano Guille preso por decisión propia, cuando elevó la exposición en notas a canales porteños que le valieron el apodo autoimpuesto de “Elmabu”: el más buscado.

Hasta esos días de mayo de 2013 Monchi, llamado Ramón Machuca y criado por Ariel Cantero y Celestina Contreras, había vivido en su casa de Melián y pasaje 509, a pocas cuadras de la casa del matrimonio fundador del clan Cantero. En los medios sólo había aparecido con su alias, Monchi, y con el apellido “Canteros”, con una ese añadida, en las listas de admisión para los considerados barrabravas de Newell’s, tras la caída y posterior asesinato de Roberto “Pimpi” Caminos, y mientras el líder era Diego “Panadero” Ochoa: sólo aparecía con su apodo mientras que el resto de los pesados tachados figuraban con nombre y apellido.

En la barra de Newell’s pisa fuerte, tal como lo hizo su hermano Pájaro en el paravalanchas de Central. Conocedores del mundillo rojinegro mentan a Monchi en pretemporadas en la costa atlántica y en viajes al exterior para seguir a la Lepra. Tanto que apenas Ochoa ocupó el lugar de Pimpi, los Monos y otro clan de zona sur que luego amplió su influencia a la zona norte, los Ungaro, pusieron la fuerza de choque para garantizarle al Panadero su liderazgo pero también para condicionarlo. Y más tarde, antes de que Ochoa fuera preso por el crimen de Caminos, entre otros ataques, para intimarlo y, al fin, desplazarlo. Algunos ven la mano del clan Cantero no sólo en la disputa por la barra y el mercado de la droga entre el Fonavi del Parque del Mercado con los herederos de Pimpi en el barrio Municipal, sino también en los recientes episodios violentos en la barra del Canalla.

Mucho antes, en febrero de 2010, el chico de 14 años Walter Cáceres fue asesinado frente al barrio Las Flores mientras llegaba de Buenos Aires en un micro de la barra que trasladaba al Panadero. Dos decenas de integrantes de los Monos fueron investigados y catorce encausados –y sobreseídos– por asociación ilícita, entre los cuales hubo cuatro, incluido el Pájaro, absueltos en el juicio por el crimen. Monchi estuvo imputado como partícipe secundario igual que su esposa, Silvana Gorosito. Ahora ambos están de nuevo juntos en la mira por delitos similares.

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