Policiales

Guerra en el sur

Cayó “Cable”, acusado de los homicidios de Ulises y Jonatan

Lo apresó la Policía Federal en la zona sur y será formalmente acusado por los homicidios de Ulises y Jonatan Funes, aunque no se descarta que también le achaquen el ataque sobre el padre de ambos y el doble crimen de Grandoli y Seguí.


Cable tiene 33 años y este martes por la madrugada la Policía Federal lo detuvo cuando caminaba por Ayacucho y Muñoz, de la zona sur. Estaba desarmado y no se resistió, según los pesquisas que lo atraparon por un dato que alguien les acercó. Cinco días atrás, los uniformados de la Federal ya habían intentado dar con él y con el jefe de la barra de Newell’s, apodado Jija, cuando hicieron 14 allanamientos. A Cable lo señalan como sospechoso del homicidio de Ulises Funes, acribillado el 7 de enero último. Y, junto con Jija, los buscaban por el crimen del hermano de Ulises, Jonatan “Bam Bam” Funes, ocurrido un mes más tarde en el cruce de la A012 y la ruta 14 cuando volvía de visitar a sus otros hermanos, Alan y Lautaro (alias Lamparita), detenidos en la cárcel de Piñero. El fiscal Pablo Pinto dijo que hoy a las 15 se llevará adelante la audiencia imputativa contra Enrique Adrián S., Cable, donde se lo acusará por los homicidios de los hermanos Funes. A su vez, fuentes relacionadas con la pesquisa no descartaron que Cable sea formalmente acusado también por el doble crimen de Luis Tourn y Sofía Barreto, en avenida Grandoli y bulevar Seguí, el 1° de enero pasado. También su apodo surgió tras el ataque a balazos que sufrió ese mismo día Jorge “Gordo” Funes, padre de los hermanos, en su casa de Alvear. Para los investigadores, el móvil sigue siendo la guerra entre la facción del clan Funes comandada desde la cárcel por René Ungaro y la banda de Alexis Caminos, aliada con la de Ariel “Tubi” Segovia. Una disputa vinculada con la pelea por territorio por el narcomenudeo, pero también por el paravalanchas leproso, abonada por venganza tras venganza. La abogada de Cable aclaró que en la audiencia demostrará su inocencia: “Todo crimen que anda dando vueltas se lo endilgan”. La detención de Cable fue aprovechada por la ministra de Seguridad de la Nación Patricia Bullrich para capitalizar la actuación de las fuerzas federales y contestar las críticas que un día antes le había formulado el ex gobernador Antonio Bonfatti.

Los ataques

El apodo de Cable empezó a salir a la luz cuando los pesquisas lo sindicaron como autor del doble crimen de avenida Abanderado Grandoli y bulevar Seguí. Para los investigadores esa primera noche de 2018 dos atacantes en auto detuvieron la marcha en paralelo a un grupo de personas que estaba cenando en la vereda. El blanco era el hermano de la novia de Luis Tourn, un jugador de fútbol que había llegado hacía unos minutos. Uno de los ocupantes del vehículo sacó un arma y abrió fuego. Luis y Sofía, amiga de la familia, murieron en el acto por los impactos recibidos. A su vez, dos vecinos terminaron baleados. Por esa época, las fuentes de la Policía provincial nombraban a un muchacho al que identificaban como “Diego S.” como quien llevaba el apodo de Cable. Sin embargo, luego de los operativos de la Policía Federal de la semana pasada –14 allanamientos en busca de Cable y Jija– se descubrió que en realidad a quien buscaban era a Enrique Adrián S. Su apodo se había repetido cuando asesinaron a Ulises Funes, un joven marino mercante de 23 años, la noche del 7 de enero en Garay al 1400. En ese momento, también surgió el nombre de Marcela Díaz, hermana de Tubi y conocida como Tuerta, como quien lo acompañaba. Marcela había hecho presentaciones judiciales donde aseguraba que su vida tenía precio y como pruebas tenía la balacera que había sufrido su hijo Milton, de 18 años, el 30 de diciembre pasado en barrio Tablada, que lo dejó hemipléjico.

Dos días más tarde, el 9 de enero, personal de la Policía de Investigaciones (PDI)  hizo siete allanamientos por el doble crimen, aunque no logró encontrarlo.

A Marcela la asesinaron el 14 de enero en zona oeste. Al día siguiente fue asesinado un allegado a la familia Segovia/Díaz, Leandro Raffati, de 29 años en barrio La Carne. La saga de venganza siguió con el asesinato de Bam Bam el lunes 5 de febrero, cuando salió de visitar a sus hermanos. Por este crimen, están sospechados Cable y Emiliano A., apodado Jija y sindicado como jefe del paravalanchas leproso, quien es buscado por la Justicia. Según la única testigo, una chica que viajaba con Bam Bam, tras la ejecución el tirador se acercó al auto y le dijo: “Quedás viva para que cuentes lo que pasó”. Un día después la joven denunció que su auto fue perseguido por la zona sur y que escuchó disparos.

El megaoperativo

La madrugada del viernes pasado la Delegación Rosario de la Policía Federal hizo 14 allanamientos en la zona sur y sudoeste. El objetivo era dar con Cable, asiduo al paravalancha canalla, y con Jija, jefe de la barra brava de Newell’s, apodo que apareció tras el crimen de Bam Bam.  Para los pesquisas, Cable y Jija no son necesariamente amigos sino que los une la lealtad a la facción de Tubi. Los hombres no dormían dos días seguidos en una misma casa. A esas viviendas las habían conseguido para guardar armas y acopiar estupefacientes, dijo la pesquisa. Tras los allanamientos, los uniformados no lograron dar con los dos buscados, pero incautaron casi 400 gramos de cocaína compactada, un Audi, una lancha, una moto de agua, una Ford F100, casi  233 mil pesos en efectivo, cuatro cheques por 20 mil junto con 8.700 dólares, lo que dejó una cifra cercana al medio millón de pesos.

En los procedimientos también secuestraron armas de fuego , medio centenar de celulares, autopartes de 19 vehículos y 8 cámaras de seguridad.

Denuncian persecución policial

La abogada de Enrique S., conocido como Cable, es Romina Bedetti. En diálogo con El Ciudadano aseguró que su cliente es inocente y que desde hace varios meses presentaron distintas denuncias por hostigamiento policial. La abogada sostuvo que hace algunos años un policía, que a su vez está denunciado por torturar a Miltón González el ahijado del Pájaro Cantero que finalmente fue asesinado, le pidió dinero a Cable para no armarle una causa. Y fue denunciado en Fiscalía. “Ayer fue detenido por la Policía Federal, pero varias veces intentamos que se entregara, pero tanto él como su familia estaban en peligro”, sentenció Bedetti. La letrada explicó que el hombre realizó la denuncia en Asuntos Internos ya que es blanco de hostigamiento desde 2015. “Él y Marcela Díaz fueron señalados por la muerte de Ulises Funes y a Marcela la mataron”, agregó la abogada. La que lo señala, asegura, es una vecina que declaró bajo presión. También lo acusan del ataque a Jorge Funes, y de los problemas en la barra brava leprosa, cuando Cable es de Central.

Aseveró además que ella fue seguida luego de que denunció ante la Fiscalía el 3 de enero y que eso es eje de otra investigación.

Aclaró que el día que mataron a Ulises él estaba en un camping junto a su padrino que era chofer del Ministerio de Seguridad y que fue suspendido en su cargo: “En la audiencia vamos a demostrar su inocencia. Todo crimen que anda dando vueltas se lo endilgan”.

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