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Caso Pearson: según su guardaespaldas, Morena se iba a suicidar

Oscar Roca sostuvo que la bailarina le dijo que “quería terminar con su vida” con una bala 9 milímetros.

El guardaespaldas de Morena Pearson, la bailarina del boliche Pinar de Rocha que en 2008 murió de un tiro en la cabeza, aseguró en el juicio que la víctima le había anunciado horas antes que se iba a suicidar, y en una oportunidad le exhibió la bala con la que se iba a “volar la cabeza”. Se trata de Oscar Roca, quien la semana pasada fue uno de los testigos clave que posee la defensa de Daniel Bellini, el empresario que es juzgado acusado de haber asesinado a su pareja.

Frente al Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Morón, Roca explicó que trabajó durante varios años como parte del staff de seguridad de Pinar de Rocha y que Bellini le asignó la tarea de ser el guardaespaldas personal de Morena.

Roca le explicó a los jueces que para la época del hecho (21 de abril de 2008), ya estaba desvinculado del boliche y de Bellini, pero debido al tiempo que había sido su guardaespaldas personal, seguía teniendo contacto telefónico con Morena.

En ese contexto, Roca comentó que el jueves 20 –horas antes de que la bailarina apareciera de madrugada con un tiro en la cabeza–, Morena lo llamó dos veces.

Siempre según los dichos de Roca, por la mañana Morena le dijo que “estaba mal y quería terminar con su vida”, pero durante la tarde volvió a llamarlo para decirle que “ya estaba bien y que tenía ganas de vivir”.

Ante preguntas de las partes, Roca comentó que ésa no fue la única oportunidad en la que Morena le comentó sobre sus ganas de suicidarse, ya que varios meses antes, cuando él aún trabajaba como su guardaespaldas, la bailarina le mostró “una bala calibre 9 milímetros” y le dijo que con ella “se iba a volar la cabeza”.

Otros testigos importantes que declararon la semana pasada fueron dos amigos de la víctima que minutos antes de su muerte recibieron los mensajes de texto de Morena que incriminaron a Bellini.

Iván Tellnow, un ex bailarín de Pinar de Rocha que además era amigo de Morena y también de Bellini, es la persona que aquella madrugada recibió de la víctima dos SMS que decían: “Me separé de Dani porque cree que estoy con vos” y “Me quiere matar”.

El testigo explicó en la audiencia que le sorprendió el primer mensaje ya que si bien era cierto que aquella noche bailó con Morena muy provocativamente, conocía a Bellini y sabía que no era un hombre que la celara. Por eso, Tellnow explicó que le contestó el mensaje diciéndole que le dijera a Bellini que hablara con él para aclarar las cosas.

“A mí me pareció un delirio que me mande estos mensajes. Jamás en la vida pudieron pensar que tenía algo con Morena”, dijo el testigo en la audiencia.

También declaró otro de los destinatarios de los SMS de Morena aquella madrugada, un ex policía federal que trabajaba como seguridad en el boliche Sunset de Olivos, que también era amigo de Morena, que en la causa declaró como testigo de identidad reservada y que denunció amenazas.

Este testigo recibió los mensajes de la víctima que decían “Daniel me quiere matar” y “Está loco, tengo miedo”, y afirmó ante el tribunal que se sorprendió al recibirlos.

El ex policía ratificó que en su momento, cuando surgió lo de los mensajes de texto, fue amenazado a través de un llamado anónimo y dijo ante el Tribunal Oral y Criminal 1 de Morón que aún en la actualidad tiene “miedo”.

Sobre su relación con Morena, el testigo comentó que la bailarina  le propuso ser su custodio personal porque se sentía vigilada por los empleados de Bellini y que en algún momento “ella confundió la relación”, ya que para él siempre se trató de una amistad y nunca pasó de ese plano, aunque ella sí se le insinuó.

En tanto, las fuentes contaron que los fiscales de juicio Adrián Flores y Marcelo Varona Quintian pidieron al tribunal la extracción de testimonios para denunciar a Bellini por evasión impositiva, ya que de la declaración de sus propios empleados surgió que la mayoría trabaja “en negro”.

El juicio continuará mañana con la declaración de algunas de las bailarinas de Pinar de Rocha que eran compañeras de Morena en el baile del caño y para el martes está prevista en La Plata una nueva pericia en un CPU secuestrado en el boliche de Bellini para determinar si de allí se borraron imágenes de las cámaras de seguridad.

El hecho ocurrió la madrugada del 21 de marzo de 2008 cuando Bellini y Morena discutieron en Pinar de Rocha. Según admitió el propio imputado, el motivo de la discusión fue que Bellini la retó porque la vio bailando muy provocativamente con un amigo, también bailarín, en el VIP del boliche y eso le molestaba por “una cuestión de imagen”.

Según la versión de Bellini, en la casa donde convivían con la hija de dos años de ambos, ubicada a 100 metros del boliche, sobre la calle Brasil 10 de Villa Sarmiento, partido de Morón, él le dijo que la relación estaba terminada, que se separarían y volvió a Pinar de Rocha a tener una reunión con un abogado.

Siempre según los dichos de Bellini, cuando regresó a su casa, minutos antes de la 6, encontró a Morena tirada en el vestidor de la habitación sobre un charco de sangre, con un tiro en la cabeza y una pistola debajo de su pierna derecha.

El fiscal de Morón a cargo de la instrucción, Matías Rappazzo, rechazó la hipótesis de que se había tratado de un suicidio y comenzó a sospechar de Bellini, tras lo cual llegó a reunir un cúmulo de indicios que lo llevaron a acusarlo por homicidio.

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