Policiales

Muerte en el río

Caso Bocacha: caen una policía y dos vigiladores del boliche Ming y habrá imputación por homicidio

El fiscal que investiga cómo murió Carlos Orellano acusará formalmente al personal de custodia (ya había un uniformado detenido) luego recibir peritajes que revelan que el joven fue golpeado y arrojado al Paraná mientras estaba vivo. En la audiencia de este lunes se conocerán roles y figuras legales


A poco de cumplirse un año de que Carlos “Bocacha” Orellano fuera a bailar al boliche Señor Ming River House en La Fluvial, lo sacaran, lo agredieran y su cuerpo apareciera a las 48 horas en el río Paraná a metros de este local, la investigación termina de enfocarse en su muerte: este sábado una mujer policía que hacía adicionales esa noche y que ya está imputada en la causa, el jefe de la seguridad y otro patovica del boliche fueron apresados.

Estos tres sospechosos junto con otro policía –quien también hacía adicionales y que ya está acusado– serán imputados por el fiscal Patricio Saldutti este lunes, ahora por la muerte del joven; no sólo se conocerá su responsabilidad, de acuerdo con la teoría fiscal, sino también las conclusiones de todos los informes complementarios de autopsia al cuerpo del muchacho.

“La familia ha transcurrido casi medio año pidiendo estas medidas al fiscal debido al cúmulo del material probatorio, que se reforzó por los últimos informes, y que sólo tenía imputados por delitos menores y que costó para conseguir siquiera una prisión preventiva”, explicó Salvador Vera, abogado de la querella en representación de su familia, y agregó que esperarán al lunes para brindar mayores precisiones.

Las detenciones 

Este sábado, el fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos Saldutti solicitó tres órdenes de allanamientos que el personal de Asuntos Internos cumplió en simultáneo a partir de las 6 con el objetivo de detener a tres personas involucradas en la investigación por la muerte de Bocacha Orellano.

Los procedimientos fueron en tres ciudades vecinas a Rosario; los uniformados de Asuntos Internos llegaron hasta una vivienda de Chacabuco y San Lorenzo, de la localidad de Ibarlucea, para detener a Karina Gómez, de 41 años, quien se desempeña como agente policial y que ya está imputada en la causa por incumplimiento de los deberes de funcionario público, al igual que su pareja, Gabriel Nicolossi, otro integrante de la fuerza que cumple prisión preventiva por este causa.

Otro de los allanamientos fue en Santiago del Estero al 400 de Villa Gobernador Gálvez, donde apresaron a Emiliano López, de 30 años, quien ofició como personal de seguridad de Ming el domingo 23 de febrero de 2020 cuando sacaron a Bocacha del boliche y lo llevaron cerca de la baranda del río a la altura del Muelle III.

Lo mismo que al jefe de la seguridad privada del boliche, Fabián Maidana, de 53 años, a quien encontraron en una casa de calle Algarrobo al 200 bis de Funes. A los tres, además, les secuestraron sus teléfonos celulares, por orden judicial y que fueron enviados para su peritaje.

Estos detenidos serán llevados a audiencia imputativa este lunes 8 y voceros judiciales indicaron que se reservará las precisiones sobre los roles y calificaciones legales que se le asignarán a cada uno.

Fiscalía expondrá en ese momento la teoría sobre investigación de la muerte de Bocacha, la cual no sólo se fortaleció con los resultados de las medidas adoptadas sino también con los testimonios recogidos, se informó.

En la audiencia de este lunes será reimputado el policía Gabriel Nicolossi, que ya cumple prisión preventiva. Los dos uniformados, Nicolossi y su pareja Gómez, cumplían adicionales como custodios en Ming entre la noche del domingo 23 de febrero y la madrugada siguiente, y en diciembre pasado fueron imputados por los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público y falsedad ideológica de instrumento público agravado.

Comisión legislativa reforzó la hipótesis de homicidio en la muerte de Bocacha Orellano

Los últimos informes

Bocacha Orellano aprovechó el feriado de Carnaval y fue a bailar con amigos a Señor Ming el domingo 23 de febrero. Alrededor de las 5 del lunes, lo vieron por última vez cuando intentó ingresar al VIP, el personal de seguridad lo sacó y lo llevó a la zona del patio que da al río Paraná. De ahí, hubo registros de una llamada donde se alertaba de que un joven había caído al río tanto en la comisaría 2ª con jurisdicción en la zona como al personal de la Prefectura.

Su familia denunció la desaparición en el atardecer de ese mismo lunes cuando Bocacha no apareció para ver un partido de su entrañable Rosario Central y se apostó en la zona del boliche en busca de sus rastros.

Como Edgardo, su padre, es pescador la búsqueda también fue con canoas en las aguas del Paraná. El miércoles 26, el cuerpo fue hallado en el río y a pocos metros del boliche.

En esta causa y en paralelo, el mismo día en que acusaron a la pareja de policías, el fiscal de la Unidad de Violencia Institucional, Gonzalo Fernández Bussy, imputó al entonces jefe de la seccional 2ª Pablo Bagli y a una sumariante, Brenda Leis, por incumplimiento de deberes de funcionario al considerar que durante los dos días que Bocacha estuvo desaparecido omitieron el pedido de la fiscal Valeria Piazza Iglesias de secuestrar los registros de las cámaras de seguridad del boliche y de la zona.

Desde un primer momento, la familia y el abogado querellante, Salvador Vera, denunciaron que Bocacha fue golpeado por los patovicas y arrojado al río, por lo que consideran que se trató de un asesinato.

Cerca de cumplirse un año, la investigación de cómo murió Bocacha quedó impregnada de críticas y acusaciones por encubrimiento de los hechos por parte de personal policial. Su familia no se cansó de reclamar por justicia y acompañó cada medida, incluso se ocupó de que una reconocida forense, Virginia Creimer, estuviera como perito de parte en la autopsia.

El 13 de enero pasado, se conoció el resultado de un análisis complementario de autopsia que hizo el Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que concluyó, según la querella, que el joven fue agredido en vida, ya que tenía lesiones en las piernas, en el tórax, cuello, la zona lumbar y la cara y una lesión en un pulmón, lo que dejó como hipótesis que se trató de asfixia por ahorcamiento antebraquial.

Para el representante de la familia, estos resultados coincidieron con el informe que hizo la perito de parte Creimer en marzo, durante la autopsia realizada en el Instituto Médico Legal (IML) de Rosario bajo el protocolo de Minnesota.

Al conocerse este estudio, desde la Comisión de Investigación y Seguimiento del caso Orellano de la Cámara de Diputados de Santa Fe concluyeron en que se refuerza la hipótesis “del homicidio doloso por asfixia” y consideraron que “hay evidencia suficiente como para empezar a investigar imputando un homicidio doloso, del cual fuera víctima Carlos Orellano”, sostuvo la presidenta de la Comisión Matilde Bruera, en conferencia de prensa.

En qué condiciones cayó Bocacha

Otra prueba que se sumó este miércoles por parte de la Corte Suprema de Justicia de la Nación fue un informe del estudio biológico elaborado en la Universidad Nacional de Buenos Aires que concluyó  que el joven cayó al agua con vida.

Esa constatación se basó en el análisis de una muestra de médula ósea de Bocacha Orellano. Allí detectaron restos de diatomeas, una alga unicelular, el tipo más común de fitoplancton, que está presente en el cuerpo de quienes mueren ahogados.

“Por el nivel de diatomeas que tenía se presume que pudo haber caído con vitalidad sin poder de reacción o en un estado de inconsciencia”, explicó Vera sobre este último informe mientras agregó que, por el trabajo de pesca que realiza el padre, Bocacha nunca fue ajeno al río.

“Nadaba desde los 5 años y entre los 10 y 11 empezó a competir en piletas. También nadaba en el río y en la zona de las islas. Además, contratamos a buzos para que determinaran si se había podido golpear con algo pero en la zona donde cayó es un lecho limpio”, remarcó Vera.

“Lo concreto que tenemos es que fue a bailar a Ming , lo agreden y termina muerto”, dijo el querellante.

Vera agregó que este martes 2 mantuvo un encuentro con el fiscal del que participaron también la madre, una hermana y un primo de Bocacha. Allí volvieron a insistir en el avance de la investigación con respecto a las imputaciones por la muerte del joven.

“Los pedidos fueron sobre la base de la pruebas existentes, lo que hace avanzar en el homicidio y por este delito se deberán hacer efectivas las prisiones preventivas con respecto a las personas que están involucradas”, concluyó Vera.

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