Ciudad

Estudiar para mejorar tratamientos

Cannabis medicinal: la UNR advierte sobre la venta de aceites truchos

La UNR analiza 30 muestras por mes para ayudar a médicos y familiares de pacientes a mejorar tratamientos. Desde 2017 la compra es legal, pero no hay producción nacional y circulan los importados o hechos por cultivadores.


Hace un año el decano de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas, Esteban Serra, vio un cambio en los informes del laboratorio donde prueban pastillas y yuyos para saber qué tienen adentro. Había una treintena de pedidos de aceite de cannabis. Desde entonces un número parecido llega cada mes a través de las asociaciones que unen pacientes y familiares con médicos en tratamientos a base de cannabis contra la epilepsia, entre otros. El test define si el aceite sirve o no, si les regalaron uno hecho en casa sin efecto o si los engañaron cuando lo compraron por internet.

En la Argentina el aceite es legal, pero aún no hay producción comercial. Los que circulan son importados o hechos por cultivadores de marihuana. Desde 2016 la Universidad Nacional de Rosario (UNR) probó 150 aceites de cannabis y en las próximas semanas presentará un informe. Adelantaron a El Ciudadano que encontraron aceites hechos con semillas (y no con flores de la planta) que parecían eficaces, pero no lo eran.

En Alerta

El primer viernes de cada mes los técnicos del laboratorio dela facultad estudian la concentración tetrahidrocannabinol (THC) y cannabinol (CBD) en unas 30 muestras de distintos puntos de la Argentina. Necesitan un quinto de una jeringa de la usada por un paciente diabético para conocer la composición y concentración del aceite. Las gotas llegan de asociaciones de cannabis medicinal y el estudio es financiado por un proyecto de extensión de la universidad. En el día las procesan y devuelven un informe. “Probamos aceites importados y caseros. Es una evaluación común en farmacología y ayuda a médicos, y en este caso, a familiares para saber qué usan”, cuenta Serra.

Médicos involucrados

Mariano Mussi es médico clínico y pediatra hace 15 años. Dice que con las gotas de aceite logró bajarles las convulsiones a los pacientes con epilepsia que trata. “No hay un circuito legal de venta de lo producido en Argentina. Entra aceite importado o lo hacen las madres de chicos epilépticos. Con una planta pueden dar tratamiento durante medio año. Los aceites salen entre 5 y 6 mil pesos y son cubiertos por las obras sociales aunque en algunos casos no todo el costo”, dice.

Julio Gómez es pediatra y coordinador de Internación Domiciliaria del Ministerio de Salud de Santa Fe y receta aceite de cannabis. “Vos sos de la banda de los fumones”, le dicen algunos colegas. “No es lo mismo que fumar marihuana”, responde siempre. A Gómez no le pesa la broma. Los 45 pacientes infantiles que cuida dejaron de tener lesiones en la piel por fallas en el hígado que vienen de tomar los fármacos anticonvulsivos tradicionales. Los chicos ganaron peso y bajaron en cantidad de ataques. “No hay un marco legal o una producción local. El estudio que hace la facultad es importante porque aparecen los que venden cualquier cosa por internet”, cuenta a El Ciudadano.

Mamás y cannabis medicinal: “Defiendo la planta que le devolvió la sonrisa a mi hija”

Lo legislado

En diciembre de 2016 la provincia aprobó el uso medicinal del cannabis y en abril sumó los importados al formulario provincial. La directora de la obra social de los trabajadores del Estado Iapos, Soledad Rodríguez, cuenta que hay 35 afiliados en tratamiento. Tienen entre 1 y 40 años y algunos van por la cuarta entrega como parte de la cobertura de salud. En junio el laboratorio que hace los medicamentos y sueros para la salud pública en Santa Fe presentó un pedido a la Nación para importar cannabis de Uruguay, Canadá y Estados Unidos. Quieren producir el aceite junto a la UNR para reemplazar los importados.

Otros usos por estudiar

Los médicos consultados creen que también puede ser usado como ansiolítico para reemplazar fármacos psiquiátricos, estimulante para cuadros de pérdida de peso y tratar enfermedades del sistema nervioso como los acúfenos y el Mal de Parkinson. Mussi dijo que puede tratar la fibromialgia, un padecimiento sin origen, que afecta los músculos y trae fatiga.

“A los adultos mayores que buscaban aliviar el dolor, el aceite habilitó que puedan hablar de sus problemas y encontrar una solución”, dijo Mussi. El aceite mejora el apetito y el sueño, lo que los aleja de tranquilizantes tradicionales, reconocidos por afectar el sistema digestivo.