Espectáculos

Televisión

Canal Encuentro estrena la serie “Marrón. Antirracismo en tiempo presente”

La propuesta de cuatro capítulos se dispone a revisar las representaciones que se hacen de las personas marrones en el contexto artístico argentino. “No somos blancos, no somos negros, somos marrones”, postulan


En el marco del aniversario número 15 de su creación, Canal Encuentro, el canal educativo y cultural del Estado argentino, se encuentra estrenando nuevas propuestas. Esta semana llega a su pantalla la serie Marrón. Antirracismo en tiempo presente, cuyos cuatro capítulos se podrán ver todos los lunes a las 22.30. También se podrá disfrutar los lunes de las propuestas Lo justo, Secreto ancestral (a las 21); Parques naturales (a las 20) y ESI. Aprender para decidir (cuyos capítulos se verán intercalados en la programación).

Con una duración de 26 minutos por capítulo Marrón. Antirracismo en tiempo presente está realizada por el colectivo antirracista Identidad Marrón integrado por personas marrones-indígenas racializadas, son lxshijxs y nietxs de indígenas, campesinos y campesinas migrantes del continente Latinoamericano.

El colectivo nace como respuesta al racismo estructural, para visibilizar y reivindicar las pieles y rostros que, hasta ahora, han sido marginados y excluidos, incluso dentro de los ambientes progresistas.

A lo largo de cuatro entregas el arte marrón irrumpe como una fuerza creativa de choque, ya directamente usurpando y conquistando los espacios. “Vamos a revisar las representaciones que se hacen de las personas marrones en el contexto artístico de nuestro país, y de la dificultad en el acceso a las oportunidades, tanto en los espacios de exhibición institucionales como en otras esferas de la sociedad. No somos blancos, no somos negros, somos marrones”, aseguran.

El capítulo uno de la serie se titula “El color del antirracismo” y cuenta que en Argentina existe, desde siempre, un acceso denegado a los espacios institucionales del arte para un sector de la población racializada. Esta limitación se encuentra invisibilizada, es una “barrera de cristal” ya que en lo cotidiano no se puede definir con claridad cuáles son los mecanismos que operan para la exclusión de los espacios de exhibición, y de toma de decisiones.

El segundo envío “¿El arte en Argentina es un oficio de blancos?” analiza el concepto del “genio creador”, que intentaba colocar a los artistas blancos en un “sector VIP de la existencia”. “En este capítulo vemos a los artistas marrones como sujetos de su propia creación, lejos de ser objetos de estudio, como antaño se pretendía. Se analiza la problemática de los roles para los que son convocadas generalmente las personas marrones a la hora de participar en obras de teatro, películas y comerciales. Desde el momento del casting, se evidencia el racismo en la búsqueda para ocupar papeles de ladrones, policías, albañiles; pero nunca para un espacio de poder, de toma de decisiones, de belleza. En el transcurso del capítulo asistimos a acciones performáticas marrones y al monólogo Marrón, de David Gudiño”, adelantan desde la producción.

“¿Qué vidas importan en Argentina?” se titula el tercer capítulo de la propuesta que postula que el racismo estructural culmina con la muerte de centenares de víctimas de gatillo fácil, condicionadas por el perfilamiento policial. “El asesinato del joven Lucas González es un ejemplo de altísimo impacto de este grave problema social que nos atraviesa desde la vuelta a la democracia. Lucas fue víctima de gatillo fácil en manos de la policía de la Ciudad (Buenos Aires) cuando volvía de entrenar y jugar al fútbol con sus amigos en el club Barracas Central. El otro eje nos introduce en el conflicto del acceso de los/las artistas marrones a los espacios institucionalizados del arte. A través de entrevistas a artistas marrones consagrados/as en distintas disciplinas -como la Chola Poblete y Huma Barrientos en artes visuales, Kris Alaniz y Flor Cazzu en música-, indagamos en lo difícil que puede ser el camino de legitimación en espacios dominados por sectores blancos privilegiados de la sociedad”, explican.

Por último “Hablar de antirracismo en español”, el capítulo que cierra la serie, cuenta de qué manera las identidades marrones también habitan un espacio de fantasía, de posibilidades expandidas en relación con los conceptos hegemónicos de belleza. Desde allí discuten los arquetipos con los que siempre fueron asociados. El grupo de bailarines y bailarinas de Casa Marrona se dedica al voguing, un poderoso movimiento de baile con perspectiva antirracista en su propuesta estética. El colectivo Identidad Marrón suscribe la perspectiva de género transfeminista decolonial con eminencias académicas en el tema como Sandra Hoyos, Débora Zapata Camacho, Liz Chinchilla Flores. Por último, abordará la historia de Wari Arfaro que desarrolló un videojuego on-line Run llamado Chola Run, que trata sobre una chola skater en un medio urbano, que utiliza distintos elementos de la cosmogonía andina para subsistir.

Comentarios