Edición Impresa, Policiales

Operatoria ilegal

Cae in fraganti un jefe policial

Tenía a su cargo desde hace tres meses el depósito judicial y efectivos de Asuntos Internos lo sorprendieron mientras facilitaba a empleados de chatarrerías el desguace y robo de piezas de vehículos. También fue detenido otro efectivo de la UR II.


El jefe del depósito judicial de vehículos, otro policía y ocho personas más, entre ellas empleados de chatarrerías, fueron detenidas anteayer al ser sorprendidos desarmando autos en ese predio de zona oeste. Los sospechosos fueron hallados en flagrancia por efectivos de la Dirección de Asuntos Internos, que llegaron al lugar para hacer una diligencia a pedido de otro fiscal. “Cuando empezaron a detener a los ladrones, se dieron cuenta que había un montón de personas escondidas entre los autos”, aseguró a El Ciudadano un vocero del caso.

El la tarde de anteayer dos policías de Asuntos Internos se presentaron en el depósito judicial que funciona en Presidente Perón al 7900 para hacer unos trámites solicitados por la Fiscalía de Investigación y Juicio. Buscaban datos sobre una moto incautada, pero se encontraron con un grupo de hombres con herramientas, desarmando autos que estaban en resguardo de la Justicia. Ante esta situación, los recién llegados dieron la voz de alto, pidieron refuerzos y comenzaron a detener a los presentes. Un grupo de policías que cumple funciones en Comando Radioeléctrico se presentó a los pocos minutos y revisó el predio. Mientras requisaban los rincones del depósito fueron hallando a otros hombres, escondidos entre los autos incautados.

En total fueron arrestadas 10 personas: ocho civiles y dos empleados de la UR II. “Uno de los policías cumplía con tareas diferenciadas y no tenía nada que hacer ahí. El otro era desde hace tres meses el jefe del depósito”, señaló un vocero del caso. Según explicó la fiscal de la Unidad de Corrupción y Violencia Institucional  Karina Bartocci, a cargo de la pesquisa, los policías implicados serán acusados de incumplimiento de deberes de funcionario público, depositarios infieles y robo; mientras que a los otros implicados sólo se les achacará este último tipo penal. Igual, por la figura elegida para la acusación, todos quedaron en libertad y enfrentarán en esa condición la imputativa en sede de Fiscalía.

Bartocci ordenó que se incauten las grabaciones de las cámaras de seguridad –que debían ser controladas por el jefe de la repartición– y solicitó al Ministerio de Seguridad que todos los policías que trabajan en el predio sean desplazados, ante la posibilidad de que sean cómplices del robo y entorpezcan la investigación. A su vez, pidió la intervención del otro depósito que funciona en la ciudad. Una hipótesis de la pesquisa es que la práctica era frecuente y que puede existir un circuito de desguace ilegal del que forman parte chatarrerías, ya que algunos de los apresados son empleados de este tipo de negocios.

Una vieja historia

En 2011, dos policías fueron llevados a juicio por el robo de una caja de cambios de un auto que se encontraba en el depósito judicial, pero luego de dos años de investigación ambos fueron absueltos por el Juzgado de Sentencia 4ª: la prueba no era suficiente para penarlos. En el mismo fallo se notificó a la Fiscalía para que se investigara la versión de un imputado, quien deslizó que sus ex compañeros poseían bienes que no se equiparaban con sus ingresos y que estas ganancias extra las obtenían reduciendo vehículos.

En marzo del año pasado se quemaron allí unos 50 vehículos. Si bien nunca se pudo probar,  investigadores sospecharon que el incendio pudo ser intencional: para borrar irregularidades y sus respectivas pruebas.

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