Policiales

Viejos conocidos

Cae banda de narcomenudeo liderada desde la cárcel

Cinco hombres fueron detenidos este jueves tras 17 allanamientos que realizó la Prefectura en Rosario, Pérez, Zavalla y Piñero.


Cinco hombres sindicados como la segunda línea del clan Cantero quedaron detenidos en un megaoperativo de este jueves que demandó 300 uniformados de la Prefectura y 17 allanamientos en viviendas de Rosario, Pérez, Zavalla y en una celda de la Unidad 11. Los voceros indicaron que en Piñero se encontraba alojado el jefe de este grupo conocido como Toro, de 30 años. Se trata de un mecánico villagalvense que cumple condena por un homicidio y que se hizo conocido cuando denunció una extorsión por parte de dos policías de Seguridad Personal. En Pérez, apresaron a Raulo, otro mecánico de 36 años, cuyo hermano estuvo nombrado como quien le entregó la célebre chacra en Pérez al clan como parte de pago por un cargamento de estupefacientes.

La investigación duró un año y estuvo a cargo del personal de Prefectura del Bajo Paraná. Tras una serie de medidas que incluyó escuchas y tareas de campo, los pesquisas constataron que una organización dedicada al narcomenudeo y vinculada al clan Cantero operaba bajo las órdenes que impartía su líder, identificado como Carlos “Toro” Escobar, desde su celda en Piñero. Allí se hizo el primero de los allanamientos de ayer, los prefectos incautaron un celular destruido con un chip junto a hojas con números de teléfonos y cuentas bancarias, describieron desde el Ministerio de Seguridad de la Nación.

Los otros 16 procedimientos fueron en simultáneo en diferentes viviendas de Rosario, Zavalla y Pérez. En esta última arrestaron a Raúl Omar “Raulo” José, quien estaba señalado como el encargado de replicar las órdenes de Toro desde la cárcel.

Además, otros cuatros hombres quedaron detenidos sospechados de desempeñar diferentes roles en la banda, explicaron las fuentes en un comunicado.

De la requisa a los domicilios secuestraron 787 gramos de cocaína y 67 gramos de marihuana, elementos de corte, estiramiento y fraccionamiento, siete celulares y diez chips. También incautaron 63.848 pesos en efectivo. “Los implicados conformarían una segunda línea del clan conocido como banda de los Monos o Clan Cantero, comandada por el detenido en el penal de Piñero”, explicaron los voceros en un escrito para agregar que el material incautado y los detenidos quedaron a cargo del magistrado Carlos Vera Barros, titular del Juzgado Federal N° 3 de Rosario.

El Toro

El 24 de julio de 2013, Toro fue a visitar a un amigo al Heca. Cuando salió fueron detenidos y los llevaron a la Jefatura de Policía. Toro dijo en su denuncia que le achacaron que era gente de Milton Damario, por lo que tenía que pedirle 50 mil pesos para no embagayarlo. Les hizo caso y Damaro le prestó 20 mil pesos y se quedó con su auto. Fue así que entregó ese dinero a un policía, según  el fallo. Al mes, el Toro hizo otra denuncia por una amenaza de muerte que le hizo Damario. El hombre dijo que Milton bajó de una moto con una ametralladora y abrió fuego contra su casa. Toro dijo que conocía a Damario porque le arreglaba los autos pero dejó de hacerlo para no tener problemas con la Policía y desde ese día, comenzaron las amenazas.

Esto pasó a pocos meses de haber sido ejecutado el 26 de mayo de ese año, Claudio “Pájaro” Cantero. Este crimen sigue impune ya que Luis “Pollo” Bassi, Milton Damario y Facundo “Macaco” Muñoz fueron absueltos por el beneficio de la duda. Igualmente los tres continúan detenidos por otras causas. Algunos investigadores especularon que en realidad el ataque de Damario contra la casa del Toro fue porque se había pasado a las filas de Los Monos.

El Toro está preso en la cárcel de Piñero desde el 2 de octubre de 2013 cuando lo condenaron a 11 años y seis meses de prisión como autor del homicidio del empleado metalúrgico Sebastián Soperes ocurrido en agosto de 2010 en Villa Gobernador Gálvez.

Raulo de Pérez

En abril de 2008, Raulo fue noticia cuando en un cuestionado operativo en su taller mecánico de Pérez, un uniformado de la Policía Federal fue asesinado. Los pesquisas sostuvieron que el muchacho vendía drogas desde el taller y por eso lo investigaban. Fue en esas circunstancias que el suboficial Claudio Álvarez fue asesinado de  un tiro. Al mes, Raulo se entregó y el Tribunal Oral Federal 1 lo condenó a prisión perpetua. Esto generó fuertes cruces  entre los jueces del TOF1  Laura Cosidoy, Ricardo Vázquez y Otmar Paulicci– y la fiscal Mabel Colalongo. La funcionaria expuso que el policía estaba en el lugar para cobrar una coima y por eso su agresor no merecía la pena a perpetua. Luego, la Cámara de Casación Penal modificó la pena a 8 años, describieron allegados a la investigación.

El taller mecánico, también allanado ayer, ya había sido blanco de varios operativos. Uno fue en diciembre de 2003 cuando se llevaron a Raulo y su padre el Turco por  infracción a la ley de drogas.

En 2013, el apellido de la familia volvió a sonar cuando voceros judiciales, que investigaban la llamada megacausa Los Monos –cuyo juicio oral terminó en abril pasado con altas penas–, indicaron que un hermano de Raulo había sido el propietario de la chacra que le decomisaron al clan en Pérez. Se trató de la chacra que tenía la pileta con forma de la cara del ratón Mickey. Para la Fiscalía había sido entregada a la banda por el hermano, como forma de pago por un cargamento de estupefacientes. Para los pesquisas lo que sugirió esta operación fue las ramificaciones regionales de los Cantero: Los Monos eran proveedores de droga en Pérez, y que en el marco de esa relación un vendedor de menor escala (por el hermano de Raulo) terminó cediéndoles el campo.

La última aparición de Raulo fue como víctima. El 4 de julio de 2016, desconocidos entraron en su vivienda de Pérez, lo molieron a golpes y le dispararon dos veces en una pierna. Por este ataque no hubo detenidos.

Si te gustó esta nota, compartila

Comentarios