Ciudad

Pedaleando leyes laborales

Cadetes marcharán por la precarización de Glovo, Rappi y Pedidos Ya

El sindicato que los agrupa en Rosario convocó para este jueves a una concentración en Dorrego al 400. En un hotel de esa cuadra opera una de las compañías. Denunciarán la precarización de quienes se suman a la nueva modalidad de trabajo


Se los puede ver por las calles de Rosario en sus bicicletas con grandes mochilas aferradas a las espaldas y surfeando el complicado tráfico de la ciudad con su carga inestable. Son en su mayoría jóvenes, contratados por las empresas –algunas transnacionales– que irrumpieron hace poco en el país como servicios de envíos que se solicitan mediante aplicaciones de teléfono celular y se abonan con tarjetas de crédito. Glovo, Rappi y Pedidos Ya, son ejemplos de la nueva modalidad que resiste el Sindicato de Cadetes Rosario por las condiciones de extrema precarización laboral a las que están sometidos. También porque es una competencia directa a las cadeterías convencionales. Este jueves volverán a movilizarse. Esta vez en Dorrego al 400 a partir de las 10 y hasta el mediodía. Allí está ubicado un conocido hotel donde tiene una de las firmas cuestionadas tiene una oficina alquilada. Desde el gremio avisaron que la concentración es parte de un plan de lucha permanente que se extenderá durante todo el 2019.

El sindicato exige que el nuevo servicio esté sometido a controles, regulaciones y normativas que hoy no existen. Gustavo Yedro, titular del Sindicatos de Cadete Rosario, enumeró algunas de las irregularidades por las que denuncian a las empresas. Explicó que las compañías contratan en general a personas jóvenes que necesitan un trabajo urgente. “Les hacen firmar un contrato que tiene 20 hojas. Entre la abundante letra chica están las trampas tanto para los cadetes como para los clientes”, dijo Yedro. Según el referente de los cadetes, las empresas deslindan toda responsabilidad por lo que les pase en la calle a los conductores de motos o bicicletas que llevan los pedidos. También descargan sobre ellos las consecuencias económicas o legales por el posible deterioro o pérdida de las cargas. Para el usuario la desprotección es similar. En caso de inconvenientes los cadetes no tienen solvencia para responder.

El pago es otro de los puntos de reclamo. No tienen ningún contrato con las firmas que no los reconocen como trabajadores sino como prestadores de servicios, una suerte de falsos autónomos. Les abonan un dinero por viaje (entre 30 y 35 pesos) que apenas llega a la mitad de lo que cobran sus pares de las mensajerías tradicionales, unos 70 pesos. Al monto las empresas les quitan a los nuevos cadetes el “uso de la aplicación”.

Ganan poco, no tienen los derechos de un trabajador y, encima, deben comprar su equipamiento. Yedro recalcó que las empresas les venden a las mochilas o bolsos en los que llevan los pedidos. “Y de paso les hacen publicidad a la aplicación. Son La Forestal del siglo XXI”, comparó el sindicalista en referencia al emporio del tanino que dejó un tendal de desocupados y daño ambiental en el norte quebrachero de Santa Fe cuando agotó sus grandes ganancias a base de condiciones laborales casi esclavas, deforestación y violencia.

Para Yedro la movida de este jueves será para hacer visible la situación no sólo entre los cadetes afectados sino entre todos los trabajadores del sector e incluso entre los usuarios de las aplicaciones. “El plan de lucha se completa con entrevistas a los concejales y reuniones en el Ministerio de Trabajo de la provincia para el objetivo de regular la actividad, que escapa de las normativas vigentes”, dijo el gremialista.

Virtuales hasta en el espacio real

“Varias de las compañías cuestionadas tienen demandas en otros países. Incluso en aquellos de donde son originarias. No son sólo por las condiciones laborales, sino por defraudaciones, evasión y estafas. La operatoria virtual de sus aplicaciones tiene hasta un correlato físico. En general, no tienen sede propia. Operan en espacios de co-working o de hoteles que alquilan. Allí hacen las capacitaciones a los cadetes”, agregó Yedro y aclaró que muchos son extranjeros que no tienen documentos. Para el representante gremial este sistema es “hijo” de la etapa recesiva que atraviesa el país y la masa de desocupados creciente que acepta condiciones de trabajo desfavorables ante la necesidad de un ingreso.

 

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