Ciudad, Edición Impresa

Cada vez más agresiones contra el personal del Sies

Médicos se reunieron con funcionarios de seguridad por los repetidos casos de violencia en las calles.

De un tiempo a esta parte los trabajadores de la salud de la ciudad –especialmente aquellos que se desempeñan en el área de emergencias– vienen siendo víctimas de agresiones cada vez más frecuentes, tanto en la vía pública como en las guardias de los distintos centros sanitarios. Como muestra de esto, el último miércoles un médico del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (Sies) fue golpeado brutalmente por el hermano de un accidentado, quien no dudó en patearlo con saña a la altura de los genitales dejándolo literalmente de rodillas y “doblado” por el insoportable dolor (ver abajo). Ésa fue la gota que rebalsó el vaso y, tras reunirse con el secretario de Salud de la Municipalidad, Lelio Mangiaterra, autoridades del Sies mantuvieron ayer un encuentro con el subsecretario de Seguridad, Luis Baita, y con representantes del 911 para solicitar un “apoyo más intensivo” a las ambulancias y a los médicos que concurren a atender emergencias sanitarias, especialmente en la vía pública, pidiendo un mayor acompañamiento por parte del personal de la Guardia Urbana Municipal (GUM) y de los patrulleros policiales.

Mangiaterra no ocultó su preocupación ante la creciente violencia y contó que “las agresiones se están sucediendo de manera cada vez más frecuente y alarmante, tanto en las guardias generales de los hospitales como en los móviles que concurren a las emergencias”. “Fue por eso que nos reunimos con choferes, médicos y el jefe del Sies, (Juan) Becerra, y estuvimos charlando profundamente sobre el tema. Tras eso, recurrimos a Baita y él nos ofreció su apoyo a través de la GUM. A su vez hicimos contacto con la policía para reforzar la presencia del Comando Radioeléctrico cuando fuera necesario, según la zona donde estén requiriendo el auxilio”, comentó.

“Los muchachos estaban realmente muy alarmados y plantearon que en esas condiciones no se podía seguir saliendo. Hay una angustia muy grande por todo esto que está pasando y estamos buscando la manera de conseguir un mecanismo más aceitado con el 911”, agregó.

Apoyo de seguridad

“La idea nuestra es coordinar esto y trabajar mejor con la GUM y con el comando policial y al mismo tiempo tomar algunas medidas respecto de la dotación de la ambulancia, como por ejemplo combinar femenino con masculino para tener algún grado más de tranquilidad en lo que pueda pasar y también ver si podemos hacer un trabajo con la población en general y con los medios para aclarar que con estas agresiones se está agrediendo a quienes están para ayudar”, añadió.

El secretario de Salud explicó que “a la hora de hablar de agresiones hay de todo”. “En este caso que ocurrió ayer (anteayer) es una reacción inexplicable del hermano de la víctima. Por otro lado vemos que todo está relacionado con los distintos problemas que está atravesando la sociedad, con personas que están excluidas de los derechos básicos”.

“Donde pasan muchas cosas también es en las guardias”, agregó Mangiaterra. “Nosotros tenemos guardias que son muy activas, con un trabajo sumamente intenso y a veces la gente llega con una angustia muy grande y no entiende por ahí que hay que esperar un minuto, que se hace una prioridad sobre qué pacientes hay que actuar primero. Allí es donde se producen estas cuestiones de violencia. Es toda una cuestión de malos entendidos y de situaciones de tensión”, indicó el profesional

Por su parte, Becerra confirmó que “desde hace un tiempo, un mes más o menos, los casos de agresión a médicos y personal sanitario se han incrementado de manera preocupante”. “Es por eso que nos reunimos con las autoridades de seguridad en las que encontramos muy buena predisposición a nuestros pedidos. Los casos de violencia y el nivel de hostilidad se ha incrementado, desde agresiones al personal con puñetazos hasta ladrillazos contra las ambulancias. Esto no ocurre en un radio limitado de la ciudad, está ocurriendo en todas partes, tanto en los barrios como en pleno centro, no hay distinción”, explicó.

“Es difícil entender el enojo y el ensañamiento de la gente contra personal sanitario que se acerca para ayudar ante los casos de emergencia. ¿Por qué ocurre esto?”, se le preguntó desde este diario. “Es un tema complejo. No hay un motivo claro. Lo que entendemos es que nosotros muchas veces no podemos cumplir con las expectativas que tiene el ciudadano. La demora es una de las principales causas de enojo. Nosotros sabemos que cuando una persona está en una situación de emergencia la espera parece una eternidad. La demora muchas veces tiene su causa en el notable incremento del parque automotor y también en que cada vez hay más gente sin cobertura social, por lo que el sistema termina colapsando”, destacó.

Por último, Becerra explicó que “son cada vez más los casos de violencia en la vía pública con riñas a la salida de los boliches y demás situaciones por el estilo”. “También vemos muchos casos de robos y hurtos con gente lastimada que requiere del servicio de emergencias. La situación es muy preocupante y vemos que va empeorando cada vez más”, concluyó.

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