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Buscaron a Sofía en Chile por los dichos de vidente

El padre de la pequeña de cuatro años que desapareció en la provincia de Tierra del Fuego en septiembre de 2008, viajó al norte del país trasandino para buscar a su hija, luego de que un mentalista le dijo que estaba allí.

El padre de Sofía Herrera, la pequeña de cuatro años que desapareció en la provincia de Tierra del Fuego en septiembre de 2008, viajó al norte de Chile para buscar a su hija, luego de que un mentalista le aseguró que podía estar allí.

A pesar de la recorrida que el padre de Sofía hizo por el norte chileno, voceros de la Policía de Investigación (PDI) de la ciudad de Arica señalaron que no existe “ningún antecedente” que haga sospechar de la presencia o el paso temporal de la nena por esa región.

La hipótesis que manejó la PDI chilena en octubre de 2008 es que Sofía pudo haber ingresado a Chile por el paso San Sebastián, que une Río Grande y Porvenir, según se señaló en una nota publicada hoy por un matutino porteño.

La niña desapareció el 28 de septiembre de 2008, en el camping John Goodall de la ciudad fueguina de Río Grande, y hasta el momento no hay pistas firmes sobre lo que le ocurrió.

Su papá, según explicó, consultó a una mentalista, quien le aseguró que “sentía” que la chica estaba en el extremo norte de Chile, precisamente en Arica, una ciudad costera de origen peruano, que pasó a posesión chilena tras la Guerra del Pacífico.

Ante ello, Herrera viajó junto a un amigo haciendo dedo y anduvo por la ciudad repartiendo folletos con el rostro de su hija.

Luego de la infructuosa búsqueda, regresó a la Argentina por el Norte, pero una vez en Salta recibió una llamada a su teléfono móvil, en la que una voz anónima le aseguraba haber visto a su hija en Arica.

En ese momento, regresó a Chile, y luego de vivir en un hostal durante algunos días, quedó en “bancarrota”, aunque decidió extender su estadía, esta vez durmiendo en una carpa en la playa Chinchorro, residencia habitual de inmigrantes bolivianos, según se señaló en el diario.

“He hablado con mucha gente y he pedido que me ayuden a encontrar a mi nena. Los que son papás saben de lo que estoy hablando. Hace un año y medio me arrancaron la felicidad y desde entonces con mi señora no hemos tenido descanso.

Si alguien me dice que para encontrar a mi hija debo subir a una montaña, no me quedaré con la duda de saber si ella está realmente ahí”, sostuvo Herrera.

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