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Trabajo

Buscan una salida para la continuidad de Mefro Wheels

Una empresa rosarina podría hacerse cargo, con apoyo de Nación y provincia, pero falta acordar con los trabajadores.


Representantes de los trabajadores de Mefro Wheels, de la firma Ciburon y autoridades nacionales y provinciales buscan cerrar un acuerdo para darle continuidad a la fábrica de llantas de origen alemán, que en el mes de febrero bajó las persianas y dejó a 170 personas sin empleo.

Las reuniones entre las partes comenzaron por la mañana en Capital Federal y siguieron por la tarde en la sede local del Ministerio de Producción santafesino.

La firma Ciburon, una autopartista familiar radicada en Villa Gobernador Gálvez que produce partes de amortiguadores para las principales terminales del país y exporta a la región, anunció días atrás la intención de quedarse con la sede local de la compañía europea. En ese marco, ya habría acordado el alquiler de la planta radicada en zona sudoeste con los empresarios alemanes y así darle continuidad tras el intempestivo cierre.

Sin embargo, las dudas por el lado de los trabajadores surgen ya que la propuesta de Ciburon les haría perder la antigüedad y los salarios del convenio colectivo del sindicato metalúrgico.

La propuesta de los empresarios villagalvenses es la de comenzar abonando sueldos en torno al Salario Mínimo Vital y Móvil, hoy en 8.060 pesos. Buena parte de esos fondos serían aportados por el gobierno nacional. Y también hay promesas de subsidios provinciales. Recién se comenzaría a salir de esa crítica situación para los trabajadores cuando se impulsen las ventas y haya ingresos genuinos.

Según las fuentes consultadas, la reunión de anoche en la sede de la cartera de Producción tuvo momentos de tensión, ya que los trabajadores mantuvieron firme su postura de no perder la antigüedad. Algunos tienen hasta 20 años en la empresa.

En tanto, otras fuentes consultadas mencionaron que el acuerdo que fogonea Nación se es similar al plan de Reconversión Productiva que ya se firmó con los sectores petrolero y de la construcción. “Es cierto que eso permite sostener la fuente de empleo. Pero en términos laborales no es muy beneficioso para el trabajador”, señaló una de las personas consultadas por este medio que participó ayer de las reuniones.

La historia

La fábrica de llantas Mefro Wheels bajó la persiana a mediados de febrero cuando después de dos meses sin pago de sueldo y con la producción completamente parada, los 170 trabajadores decidieron aceptar la indemnización del 60 por ciento de lo que corresponde por ley. Pero el pago nunca se concretó hasta el día de hoy. Este punto es otro de los que se está discutiendo con Ciburon. Es que esa firma también se niega afrontar una posible indemnización.

La crisis en la única planta del país que fabrica ruedas de acero se arrastraba desde comienzos de 2016. La fábrica fue una de las grandes perjudicadas por la apertura de importaciones impulsada por el gobierno de Cambiemos. De acuerdo con cifras difundidas el Observatorio de Importaciones del Ministerio de Producción de Santa Fe, en enero de este año entraron al país alrededor de 70 mil llantas. En el mismo período del año pasado no se importó ninguna. En poco tiempo la planta, que tiene la capacidad de producir 120 mil ruedas por mes y en el 2010 llegó a vender un millón y medio de piezas, bajó la producción un 70 por ciento.

A las importaciones se sumó otro factor negativo. Los dueños alemanes de Mefro Wheels son fabricantes de llantas en distintos países del mundo y comenzaron a vender en Argentina llantas importadas de esosorígenes. A partir de esta política, empezó un proceso de vaciamiento y desinversión de la planta rosarina que, según denunció la Unión Obrera Metalúrgica, tenía como único objetivo el cierre. En medio aparecieron  nuevos inversores –que incluso fueron vinculados con los fondos buitres– que sólo vinieron a poner el broche a esa hipótesis. En pocos meses, dejaron de pagar sueldos, de comprar materias primas y dejaron caer los pedidos de casi todas las autopartistas del país que compraban a Mefro Wheels.

Después del cierre de febrero, los trabajadores permanecieron en la planta para cuidar las máquinas, únicas garantías de algún tipo de continuidad laboral o de indemnización. Desde ese entonces, al menos cuatro empresas se mostraron interesadas en comprar, pero los dueños alemanes se negaron a vender, al menos desde el silencio en las negociaciones. También se barajaron las alternativas de expropiación y de quiebra con continuidad.

Pero las mayores expectativas de una salida positiva se generaron el martes 22 de marzo. Con la mediación de los ministerios de Producción y Trabajo provinciales y de la UOM, esa tarde los hermanos Ricardo y Daniel Ciccarelli llegaron a Mefro Wheels para conocer la planta. Esos son los apellidos de los titulares de Cirubon.

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