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Más tela para cortar

Barbijos caseros: cómo usarlos y limpiarlos para que sean efectivas barreras contra el virus

Una de las recomendaciones, obligatoria en Rosario, para evitar la propagación del covid-19 es el uso de mascarillas. No de cualquier forma: que cubra boca, nariz y mentón. El secretario de Salud, Leonardo Caruana, habló sobre los materiales y los sencillos pasos para que no sea sólo una formalidad


Foto: Franco Trovato Fuoco

A partir de mediados de abril, el uso del barbijos es obligatorio en los espacios públicos y comunes de Rosario. Es otra de las estrategias para minimizar la posibilidad de contagio por coronavirus. Mascarilla o el confuso tapa bocas, se lo bautiza de varias maneras pero no basta con usarlo: hay que hacerlo correctamente para que sea efectivo. Se trata de los llamados “caseros” –los profesionales están reservados al personal de salud– que se pueden confeccionar con cualquier tela. Para que cumplan su función protectora, deben interponerse como una barrera al virus a la boca, la nariz y el mentón. Y hay que lavarlos.

“El barbijo tiene una connotación más especial vinculada a los servicios de salud, por eso nosotros hablamos de máscara tapa boca, nariz y mentón”, le aclaró a El Ciudadano el secretario de Salud de Rosario, Leonardo Caruana. “El estudio de su funcionamiento demostró que además de la boca hay que cubrir los tres elementos, que incluyen fosas nasales y mentón. Estamos viendo mucho el uso del barbijo sólo en la boca, y no está bien. Hay que hacer el esfuerzo de una buena utilización”.

Rosario, como en los inicios de la pandemia, regresó al complicado escenario de circulación comunitaria del virus sars-cov-2, una calificación que remite a la dificultad, o imposibilidad, de rastrear el nexo epidemiológico de los contagios para aislarlos y contener la replicación. Caruana reconoció que hay unos 30 casos en estudio, pero insistió en que, hasta el momento, la mayoría de los contagios en la ciudad son consecuencia de contactos estrechos con otros pacientes.

Con los dedos, no

“Hoy está circulando (el virus), por eso lo recomendable es no tocarse el tapabocas con las manos, siempre manipularlo desde las cintas o tiras laterales desde los lugares que se ajustan, como detrás de orejas o la nuca”, explicó el funcionario haciendo hincapié en qué no sólo es importante usarlo sino también, tomar conciencia de no tocarlo con las manos.

“Se recomienda si hay que tener puesto el barbijo muchas horas por cuestiones laborales, por ejemplo, tener algunos alternativos para cambiarlos. Lo ideal es sacárselo cada tanto, lavarlo y colocarse uno nuevo”, abundó Caruana. La recomendación es simple: colocarse la mascarilla facial, intentar no tocarse la cara y, si uno debe tenerlo muchas horas puesto, cambiarlo cada tanto”.

Sucios, tampoco

Si hay un uso prolongado del barbijo fuera del hogar, su limpieza-desinfección puede hacerse rociándolo con alcohol diluido en agua al 70%. Si se puede, lo más seguro para mantener sus cualidades de barrera contra virus es lavarlo inmediatamente de retirado con agua y jabón. Así, con esos elementos, se barre la cobertura de lípidos –parte de células– en la cual sobrevive el coronavirus fuera del cuerpo.

El acrílico siempre con la tela

“El uso correcto de las mascarillas de acrílico es junto a la mascarilla facial. Su uso está recomendado, más que nada, en algunos lugares o trabajos específicos”, recordó el secretario de Salud.

Casi todo sirve

Todos los materiales para el tapabocas casero son útiles. “De friselina (textil no tejido elaborado con material termoadhesivo, para reforzar la ropa), telas de remera, sábanas, texturas livianas, son eficaces, y con un papel o servilleta de cocina se aumenta la potencia de filtrado”, señaló Caruana.

“Hoy más que nunca tenemos que recordar que es obligatorio su uso, hoy más que nunca lo tenemos que tener puesto la mayor cantidad de tiempo posible ante la mayor cantidad de contagios”, insistió el funcionario.

Los corredores no están exceptuados

Caruana explicó que el uso de la mascarilla facial incluye en su carácter obligatorio a las actividades recreativas o deportivas, como el correr y las caminatas, pese que son varios quienes se resisten a llevarlos puestos en esas actividades porque por la interferencia de la tela en la inhalación y exhalación y la consiguiente restricción de oxigenación. Una solución sin comprometer la seguridad es recurrir a las cuelleras como tapa bocas-nariz-mentón. “Eso también sirve”, aportó el referente del área municipal de Salud.

Hoy, lo individual es colectivo

“El uso del tapabocas, nariz y mentón es un cuidado colectivo, sirve para cuidarnos y cuidar al otro”, sintetizó Caruana sobre el uso de barbijos y los otros cuidados preventivos ampliamente difundidos: el lavado de manos, la ventilación de ambientes cerrados, la distancia social entre las personas (de al menos dos metros) y la disminución al mínimo imprescindible de los encuentros. “Se sugiere volver a las reuniones por videollamadas, por zoom”, comentó sobre lo último.

Sencillo, para recordar, según la OMS

Para la buena colocación del cubre bocas-nariz y evitar la contaminación cruzada, se deberán lavar las manos antes y después de la colocación.

Se debe cubrir la nariz y la boca hasta el mentón, debe atarse detrás de la cabeza o colocarse las bandas elásticas y sostenerse en las orejas.

No utilizar el cubre bocas-nariz flojo, dejando espacios a los costados.

No utilizar el cubre bocas-nariz debajo del mentón para descansar de él, mientras permanece en el cuello.

Colocar y sacar el cubre bocas-nariz preferentemente dentro de tu casa.

Una vez colocado, no hay que tocarlo y, si se necesita acomodarse , debe hacerse desde las bandas elásticas o tiras.

El cubreboca o tapaboca siempre debe estar seco y limpio al usarse. Es importante reemplazarlo o secarlo cuando se humedezca. Tener en cuenta el lavado o aireado.

Los cubrebocas de algodón permiten un uso continuo de 1 hora y media.

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