Espectáculos

BandaEnorsai fusiona con cinco vientos y ninguna guitarra

Septeto rosarino que mezcla jazz, latino, gipsy y afro, con un destacado lugar para los instrumentos de vientos.  La banda liderada por Eduardo Vignoli se presenta el viernes en Mano a Mano con “La ambición de las especies”.  

Por Ramiro Cordini

Hoy desde las 22 el Ciclo Ecléctico presenta en Mano a Mano Artes (Ovidio Lagos 790) a BandaEnorsai, un grupo que practica una singular mezcla de estilos (música afro, latina, gitana, punk y jazz) que prescinde de las guitarras y fuerza a un rodeo compositivo a través de una primordial actuación de sus vientos. Este septeto presentará su último material La ambición de las especias (2011). Sin embargo, la noche comenzará con la música del dúo La Internacional, compuesto por Daniel Hamburguesa Vega (teclados) y Lisandro Falcone (bajo), que ensamblan sonidos de bajo, guitarra eléctrica, vientos y teclados con música electrónica.

El estilo musical de BandaEnorsai – integrada por Eduardo Vignoli (corneta y voz), Martín Cabezudo (bajo), Diego Campos (batería), Franco Santángelo (trombón), Franco Piccini (saxo), Germán Puyo (trompeta) y Pablo Tendela (bombardino)– es una singular fusión que no puede acotarse a un único género. Al respecto, Vignoli aseguró: “El estilo tiene que ver más con el punk sin guitarra, pero es difícil de definir. Me seduce la idea de que no tenga traducción en un género, porque justamente es eso, algo diferente”.

La propuesta musical de este septeto puede dividirse en dos etapas. La primera, donde concibieron su material debut Que dicen las piedras (2004), que contó con los aportes musicales de dos guitarras y desembocó en algo más parecido a la canción tradicional. Y una segunda etapa, que se inicia e instala hasta el presente, con su segundo CD Kermesse (2009). Sobre la actual propuesta, Vignoli explica: “Desde el momento que abandonamos las guitarras, se inició algo muy interesante, el desafío de hacer una banda que mantenga el power que va surgiendo, pero sin guitarra”. Brindando datos más precisos, Vignoli agregó: “La explicación musical es que con la guitarra hacés un rasgueo a las seis cuerdas y son seis notas, una por cada una. Pero para hacer lo mismo con los vientos necesitás seis instrumentos. Y eso lo pudimos lograr gracias a que  tenemos una base de batería y de bajo eléctrico bien conformado y robusto, y creando bases de distintos estilos le permite a los vientos jugar con dos motivos melódicos logrando una armonía”.

Pero La ambición de las especias (2011), su último material discográfico, tiene otra particularidad –además de no tener guitarras– y “es el agregado de pistas electrónicas o loops, lo interesante es que lo llevamos al vivo con la  incorporación de un DJ amigo que aporta el matiz electrónico”, contó Vignoli.

El término lunfardo orsai, offside (en inglés) o fuera de juego (en castellano), remite a la regla del fútbol que dictamina que un jugador en el instante que parte el pase no puede estar adelante de la línea del último pie del rival. Así, BandaEnorsai, parecería una alegoría a un conjunto musical en posición adelantada, algo que Vignoli aseguró que no fue pensado estrictamente así, pero que “hoy lo pienso y coincide con lo que hacemos, no sé si es vanguardia, pero es diferente. Es una fusión de funk, música gitana, latina, afro y punk. Hay bases que si le ponés una guitarra es una banda de «punk cabeza» pero no hay guitarra, entonces los vientos van armonizando”.

Las producciones independientes de BandaEnorsai son concebidas en el estudio que Vignoli tiene en su casa, algo que “aunque suene contradictorio termina siendo desventaja, porque uno se lo toma con más tiempo. Como está el estudio en tu casa decís: «bueno, esto lo grabo de nuevo». Entonces grabar lleva más tiempo que si lo hiciéramos en un estudio”.

Comentarios