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Autorizan a cambiar datos en DNI a hija de desaparecidos

La Justicia federal de Santa Fe permitió a Carolina Guallane modificar su fecha y lugar de nacimiento.

La Justicia federal de Santa Fe autorizó a María Carolina Guallane a cambiar de lugar y fecha de nacimiento en su DNI. La mujer nacida como Paula Cortassa –cuyos padres fueron asesinados durante la última dictadura en un procedimiento en la ciudad de Santa Fe– fue adoptada de buena fe, según aclaró siempre ella misma, por la familia Guallane de Venado Tuerto. Por el trámite de adopción está procesado el ex juez de menores Luis María Vera Candioti, a quien se le imputó el delito de supresión de identidad; la mujer nació en 1975 de la pareja formada por Blanca Zapata y Enrique Cortassa, militantes montoneros asesinados en la capital provincial.

A pedido del fiscal subrogante Patricio Longo, el juez federal Reinaldo Rodríguez hizo lugar al deseo de María Carolina de realizar el cambio, un trámite que estaba trabado en el Registro Nacional de las Personas. La mujer nació el 13 de diciembre de 1975, en Rosario, pero por decisión del entonces juez de menores Vera Candioti fue anotada el 4 de abril de 1976, casi cinco meses después. Sus padres fueron asesinados en un procedimiento realizado un año más tarde –en abril de 1977– y el 13 de mayo de ese año la familia Guallane adoptó a la beba, que hoy es abogada, madre de un pequeño hijo y sigue afincada en la localidad del sur provincial.

El fiscal Longo planteó el reclamo a través de la causa acumulada que investiga crímenes de lesa humanidad en Santa Fe –conocida como “megacausa”–, en la que están procesados el ex juez Vera Candioti –quien en democracia se desempeñó como fiscal de primera instancia– y una decena de ex militares y policías responsables de la represión ilegal en la capital de la provincia. En la megacausa se investigan, además de la supresión de identidad de Paula Cortassa/María Carolina Guallane, 46 homicidios de presos políticos y otros casos de secuestros y torturas. Los procesamientos están apelados en la Cámara Federal de Rosario y, hasta que no se resuelvan, la causa seguirá en etapa de instrucción y no podrá ser elevada a juicio.

La resolución

El juez Rodríguez hizo suyos los argumentos de Longo, representante del Ministerio Público, ratificó en todos sus términos la presentación del fiscal y resolvió que se declare judicialmente que el nacimiento de María Carolina Guallane –nacida con el nombre de Paula Cortassa– sea registrado el 13 de diciembre de 1975. También dispuso la rectificación del Acta 425, Folio 115 del Tomo II del registro Civil de la ciudad de Venado Tuerto, a los fines de que concuerde con el DNI de la mujer.

El pedido del fiscal Longo fue el mes pasado y se resolvió ayer con la firma de una resolución judicial de tres carillas por parte del juez Rodríguez. El Ministerio Público Fiscal consiguió reabrir el trámite administrativo en el Registro Nacional de las Personas a partir de la acumulación de las denuncias por delitos de lesa humanidad en un solo expediente, en el que están imputados –además de Vera Candioti– doce militares y siete policías. La decisión del Juzgado Federal de Santa Fe fue en octubre de 2009 –la unificación recibió el mote de megacausa–, cuando se desarrollaba el primer juicio por la represión ilegal en Santa Fe: la causa Brusa.

“Montañas de mentiras”

En declaraciones a la agencia Télam, María Carolina dijo estar “muy conforme” con la decisión del juez Rodríguez y resaltó: “Durante muchos años no me fue fácil hablar del tema, tuve años difíciles psicológicamente. Cuando me presenté en el Juzgado de Menores, en 1995, tenía entre 18 y 19 años y quería empezar a saber más de mí, recién a los 22 encontré a mi familia biológica”. La mujer recobró su identidad en 1998 luego de realizarse los estudios necesarios para determinar su perfil genético.

“Lo mío fue algo que surgió de manera natural”, recordó María Carolina. “Eran todas asociaciones por la edad que tenía, porque el tema se hablaba en el colegio, por cosas que no me cerraban sobre el fallecimiento de mis padres biológicos. Sabía que era adoptada pero no sabía el destino de ellos. Mis padres adoptivos tampoco sabían la verdad, me adoptaron de manera legal pero recibieron un paquetito que no sabían de dónde venía. Al principio me negué en conocer a mi familia biológica, pero después aparecieron preguntas y cosas que tienen que ver con uno, con el origen. Después, con el apoyo incondicional de mis padres adoptivos, rastreamos y encontré muchas verdades y montañas de mentiras. Hoy, la Justicia es lenta, pero va bien”.

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