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Autora en busca de sus personajes

Por Miguel Passarini. La cordobesa radicada en Buenos Aires Florencia Bergallo dirige a Javier Pedersoli, Lola Lagos y Victoria Roland en “Durmientes”.


teatro

Con la intención de producir un texto que revitalice el sentido de la presencia de personajes en una obra de teatro, sobre todo en el contexto de una producción teatral independiente que se vio avasallada por la problemática y el modo de contarlas pero que, en algunos casos, despersonalizó sus conflictos, la actriz, dramaturga y directora cordobesa radicada en Buenos Aires Florencia Bergallo estrenó Durmientes, obra que muestra cómo un hombre a punto de ser desalojado se convierte en ocupa en su propia casa, al tiempo que dos mujeres son invitadas para fundar, junto a él, una nueva forma de vida “en comunidad”.

Durmientes, que cuenta con las actuaciones de Javier Pedersoli, Lola Lagos y Victoria Roland, se presentará el domingo, a las 21.30, en Espacio Madma (Balcarce 837), en una única función.

“Llegamos a Rosario en el marco de una gira interprovincial que terminará, por el momento, en Jujuy, y que concretamos a través del Instituto Nacional del Teatro (INT)”, adelantó la actriz y directora Florencia Bergallo, de vasta trayectoria en su Córdoba natal y fundadora del recordado grupo Cero Punto Ellas, quien agregó: “Es una obra que se concretó en base a improvisaciones que partieron de la idea de contar una historia que tuviese que ver, entre otras cosas, con el concepto de trabajar sobre personajes; en este sentido, la obra tiene presente al público, porque hay mucha  intención puesta en la espesura de esos personajes que acercan la problemática al espectador”.

Respecto de esta variable, Bergallo detalló: “La idea del trabajo con los personajes aparece porque, en parte, el teatro independiente que estábamos viendo, marcado sobre todo por la problemática de la disfuncionalidad familiar, estaba tapando o atomizando la autonomía y la complejidad de los personajes. De algún modo, algo de esta obra intenta reivindicar o recuperar y hasta quizás salvar a los personajes de las obras que estaban un poco olvidados en el contexto o las situaciones que se narraban. A partir de allí, planteamos una discusión con esa problemática”.

Con relación al orden temático planteado por la obra, la dramaturga y directora reflexionó: “Durmientes muestra a un grupo de jóvenes; el personaje principal se llama Mariano y es el heredero de un pasado aristocrático completamente venido a menos porque está habitando su casa pero como si fuera un «ocupa», porque ya no es suya, y es el momento en el que va a ser desalojado”. Y agregó: “Lo que intenta Mariano es sostener hasta último momento sus ideas, sus convicciones, y para eso se remite constantemente al pasado de gloria, y por esto mismo trata de adoctrinar a dos mujeres. Una con la que vive, Andrea, que podría entenderse como su pareja aunque ella está con otros hombres, hasta que una noche, invita a su casa a dormir a Jésica, una peluquera, una chica más normal o más común que ellos, con un hijo, que nada tiene que ver con cierta intelectualidad que destaca a los otros personajes. Esta mujer, que les plantea cosas muy comunes o cotidianas a ambos, es quien finalmente los pone en jaque”.

Según adelanta la misma directora, Durmientes surgió del interés compartido con sus actores de crear tres personajes muy diferentes entre sí que poseyeran un “cuerpo social, un cuerpo afectivo” y un discurso ideológico con todas sus contradicciones. “Ellos exponen sus ideas, muy diferentes y contradictorias, siempre están a la defensiva. Y si bien no es una obra de ideas, es interesante lo que se propone porque todo parte de las ideologías de los personajes y de la necesidad de convivencia que se les presenta; aquello que a primera vista parece imposible, con el tiempo, va mostrando esos pequeños lugares que muchas veces permiten que nos relacionemos con el otro aunque piense distinto”.

Finalmente, la actriz y directora que nació en la ciudad de Córdoba en 1978, donde vivió hasta 2007, y donde obtuvo el título de Licenciada en Teatro de la Universidad Nacional de Córdoba, habló del cliché como motor de un diálogo hacia el afuera. “Durmientes es una obra que dialoga con los clichés, con esos lugares que desde los  discursos de algunas personajes escuchamos reivindicar, como por ejemplo este hombre que culpa a las mujeres por el capitalismo, por su devoción por al consumo, o estas mujeres que, cada una a su modo, asiente o disiente con los planteos de un hombre muy particular y al mismo tiempo conocido para todos. Volviendo al cliché, la obra también dialoga con la telenovela como género, por esto de que los personajes exponen lo que sientan o piensan superpuesto a una trama que, más allá del planteo, es muy simple”.

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