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Assa contra las cuerdas por demoras en las reparaciones

El presidente de la compañía se reunió con la Municipalidad y prometió normalizar la situación en marzo.

Los corralitos se multiplican y permanecen por meses donde hay hundimientos.
Los corralitos se multiplican y permanecen por meses donde hay hundimientos.

En los organismos de tránsito de la ciudad, las radios y los correos de lectores llueven los reclamos de los vecinos de Rosario, que oponen queja tras queja por el incremento en la cantidad de corralitos e intervenciones que la empresa Aguas Santafesinas despliega en la calzada interrumpiendo o dificultando el tránsito durante meses. La firma responsable del servicio de aguas de la provincia no sólo reconoció “demoras” en las tareas de reparación sino ayer su titular se reunió con un equipo de la Municipalidad para dar cuenta del retraso en el cronograma de arreglos, que, según prometieron, se pondría a la orden del día en marzo.

Sumándose a la inquietud del equipo del intendente Lifschitz y preocupado por los desórdenes que ocasiona en el tráfico, el tema tomó relevancia pública y el concejal socialista Eduardo Falcón presentó un proyecto de decreto por el cual se buscaría conformar un comité de emergencia multidisciplinario que reprogramaría y regularía el calendario de arreglos (ver recuadro).

Es que, por declaraciones de la propia empresa, el reclamo de los vecinos es justificado. Según informó a El Ciudadano Guillermo Lanfranco, gerente de Relaciones Institucionales de Aguas Santafesinas Sociedad Anónima (Assa), actualmente son alrededor de 130 los corralitos que están instalados en la ciudad, contra un promedio de 80 que se contaban el año anterior.

 Arreglos demorados

 Para Lanfranco, el problema no es la cantidad de arreglos, sino las demoras en la finalización de los trabajos. En este sentido, el funcionario explicó que los retrasos tienen dos causas principales: el inusual régimen de lluvias que cayó sobre la ciudad en el último mes del año pasado y las dificultades presupuestarias. En este sentido, según calculan en la compañía, un arreglo que usualmente resolvían en 20 o 30 días hoy puede dilatarse hasta dos meses.

“Los desmoronamientos y la rotura de las viejas cañerías son más usuales con el desborde de agua y hasta que no comenzó el año no contábamos con ningún tipo de presupuesto para asignar a las reparaciones, por lo tanto se arrastró la demora”, argumentó Lanfranco.

Además, Lanfranco señaló que la zona “más complicada” es el denominado radio antiguo, delimitado al sur por bulevar Seguí, al oeste hasta Río de Janeiro, el parque Independencia al sudoeste y calle Génova al norte. En esta área, casi un tercio de la ciudad, algunas cañerías son centenarias y los conductos aún son pluviocloacales, es decir, trasladan el agua de lluvia a vez que los desechos de las cloacas.

Más allá de que admitió las fallas en el ritmo de las reparaciones, Lanfranco aseguró que en los últimos meses no se les avisó de ningún inconveniente de consecuencias graves en el tránsito y recalcó que sólo dos de las 130 intervenciones requirieron un corte total de la calzada.

Después de la catarata de reclamos que tuvo que contener el municipio a raíz de los cortes de luz, desde el Palacio de los Leones abrieron el paraguas y solicitaron una reunión con el titular de Assa, Alberto Daniele, en búsqueda de una respuesta a los retrasos en el servicio. La comitiva municipal, encabezada por el coordinador de Gabinete, José León Garibay, volvió de Aguas con la promesa del concesionario de normalizar el calendario de tareas a principios de marzo.

“Haremos todo lo posible por ponernos al día en el próximo mes, pero hay que evaluar qué posibilidades hay de asignar más presupuesto. El costo mínimo de cada arreglo, por más pequeño que sea, no baja de 5.000 pesos”, advirtió el vocero de Assa. Además de discutir la cuestión de los corralitos, desde Aguas le informaron a Garibay cómo sigue el plan de obras cloacales en barrio Azcuénaga y en la zona de La Florida.

 Proyecto sin financiamiento

 En referencia al problema estructural, desde Assa declararon que si bien la idea de cambiar el sistema de cañerias del radio antiguo es un plan que ronda por las carpetas de la compañía hace años, todavía no alcanzan el monto de la inversión necesaria. “Al proyecto lo tenemos presente, pero por ahora la obra programada de mayor relevancia es un túnel que se construirá en calle Vera Mujica”, aclaró Lanfranco.

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