Edición Impresa, Policiales

Asaltan una distribuidora

Por el hecho fue detenido un ex empleado de la empresa, que estaba cerca del auto robado con todos los elementos sustraídos en su interior. Se investigaba su relación con una de las víctimas.

 

policiales

Tres hombres armados ingresaron ayer a la mañana a una distribuidora de diarios y revistas ubicada en la zona noroeste y, tras maniatar y encerrar a los empleados y repartidores que se encontraban en el lugar, se fugaron con 18 mil pesos de la empresa, algunos elementos electrónicos y el utilitario de un repartidor. Sin embargo, pocos minutos después de que los asaltantes se marcharan, una de las víctimas se comunicó con la Policía con un celular que había logrado mantener fuera de la vista de sus captores. Los uniformados recuperaron el vehículo robado con todo lo sustraído en su interior. Según los voceros, a los pocos metros detuvieron al conductor del rodado, que había trabajado en la distribuidora hasta hace unos años, al igual que su hermano, que fue despedido hace un mes. Además, la Policía señaló que puede existir una relación entre el detenido y una de las víctimas, que pasó a ser sospechosa. En tanto, los otros dos sospechosos se dieron a la fuga.

Ayer cerca de las 9.30, un canillita ingresó a la Distribuidora de Publicaciones Rosario S.A., ubicada en La República 7481. Allí estaban la propietaria del lugar, otro repartidor y unos cinco empleados más. Era poca la circulación, considerando que la mayor afluencia de personas se da entre las 5 y las 7 de la mañana, antes de que levanten la persiana los kioscos de diarios y revistas.

Según informaron fuentes policiales, de inmediato entraron dos hombres armados, y el supuesto canillita reveló sus verdaderas intenciones. El revuelo tuvo lugar en el sector de la distribuidora donde se descargan los diarios viejos y se cargan los nuevos, en la parte trasera del galpón.

Las tres personas armadas obligaron a todos los presentes a ingresar al sector de oficinas, donde fueron maniatados con precintos.

De acuerdo con los voceros, los asaltantes se apoderaron 18 mil pesos, una impresora multifunción, tres computadoras, un generador eléctrico, y los efectos personales de las víctimas. Luego tomaron las llaves de un utilitario marca Renault Express color rojo –que pertenecía al repartidor que había ido a devolver mercaderías viejas y a pagar–, y se dieron a la fuga.

A los pocos minutos de que los ladrones se hubieran ido, el repartidor tomó un teléfono celular que había mantenido oculto de la mirada de los asaltantes, y se comunicó con el Comando Radioeléctrico.

Según los pesquisas, los efectivos de esta repartición se hicieron presentes en la distribuidora junto con personal de la comisaría 20ª, con jurisdicción en la zona. Además, otro móvil se dedicó a recorrer la zona en busca de los sospechosos.

Fue así como en el cruce de Chacho y Génova, a unas 30 cuadras del lugar del robo, dieron con el utilitario, que había sido abandonado con todo lo robado, incluyendo el dinero, en su interior.

A los pocos metros detuvieron a Jorge L., de 37 años, que habría ido al volante del rodado e intentaba escapar.

Según detallaron fuentes de la investigación, Jorge había sido empleado de la distribuidora durante mucho tiempo hasta que lo echaron, hace cuatro años.

A su vez, Jorge es hermano de Julián L.. Este hombre fue el gerente de la Distribuidora de Publicaciones Rosario S.A. hasta hace un mes, cuando también fue echado. Al cierre de esta edición, los pesquisas no habían brindado detalles de los motivos del despido ni de su posible relación con el hecho.

Otro dato llamativo que brindaron los voceros es que una de las supuestas víctimas, o sea, una de las empleadas de la distribuidora que estaba en el lugar durante el asalto, sería la ex pareja de Jorge L., por lo que para los investigadores se convirtió en sospechosa.

El juzgado a cargo de la investigación es Instrucción 9ª, a cargo de Javier Beltramone, quien al cierre de esta edición había dispuesto una serie de allanamientos relacionados con el caso.

 

El pasado de dos hermanos

Julián y Jorge son dos hermanos de 39 y 37 años oriundos del sur del conurbano bonaerense. Llegaron a Rosario hace por lo menos una década, y su estadía en la ciudad quedó registrada en más de una oportunidad en las crónicas policiales.

En 1997, Jorge estuvo detenido en la localidad de San Lorenzo por un secuestro extorsivo que tuvo como víctima al dueño de un supermercado que había asaltado.

Julián apareció en las páginas de los diarios en 2001. Fue detenido acusado de robar, junto a un cómplice, al empleado de una carnicería de Empalme Graneros. La detención fue en la puerta de la casa de la víctima, a donde Julián y su compañero habían llegado para exigirle más dinero al carnicero. Luego fue detenido un tercer involucrado. En aquel entonces, Julián ya trabajaba para la distribuidora robada ayer a la mañana.

Sin embargo, los pesquisas determinaron que no se había tratado de un simple robo. En realidad, Julián y su banda, que se desplazaban en un Rover 400, se habían enterado que el carnicero había asaltado una distribuidora de soda, y le habían exigido dinero para no delatarlo ante las autoridades.

Un lustro después, el mayor de los L. volvió a aparecer. La Brigada de Sustracción de Automotores lo detuvo por conducir un auto robado en San Luis al 1700. Tenía en su poder una pistola calibre 9 milímetros.

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