Ciudad

Ajustes en puerta

Arranca el debate sobre el nuevo aumento del colectivo

El último estudio de costos, que ingresó hoy al Concejo, arrojó un desfasaje de $3,52 en la tarifa. El lunes se inicia la discusión. En junio Fein ya podrá subir el boleto. Pero se aguarda que el Palacio Vasallo trate el tema


 

La tarifa del transporte urbano de pasajeros volvió a escena. En los últimos dos años, se incrementó 124% por ciento y en las últimas horas se conoció el último estudio oficial de costos que arroja un desfasaje de 3,52 pesos por sobre el precio actual. La propia intendenta Mónica Fein confirmó este jueves que el valor del boleto debería estar en 16,45 pesos (actualmente cuesta 12,93). Ese relevamiento ya está en el Concejo Municipal, para comenzar a debatirse en comisiones. A partir de esos valores, hay dos posibilidades: que la intendenta Mónica Fein haga uso de la potestad que le concedieron los propios ediles para decretar una suba sin debate, aunque acotada por un índice de salarios, o que el cuerpo deliberativo apruebe un incremento en base a las cifras del estudio. Lo último parece, por ahora, complicado: “No se puede seguir cargando sobre el usuario”, avisó Eduardo Toniolli, integrante del interbloque Nacional y Popular, respecto de qué bolsillo sangrará para saldar la brecha.

La jefa del Palacio de los Leones no dio señales, por el momento, de querer impulsar un retoque por cualquiera de las dos vías. Insistió en la quita de subsidios desde Nación, que complica el panorama en medio de un aceleramiento de la inflación, y en los 400 millones de pesos anuales que aporta el Estado local para solventar el servicio y aminorar el impacto a la economía del pasajero.

Si la intendenta utiliza la herramienta de aumento automático, algo que podrá hacer desde el primero de junio, no podrá fijar un pasaje superior a 13,43 pesos.

Muy crítica

En ese marco, la mandataria hizo eje en lo “complejo” de la situación actual al recordar que los choferes firmaron recientemente un aumento salarial que habrá afrontar con fondos propios.

“Los conductores lograron un aumento paritario en el que participaron la Secretaría de Transporte de la Nación y la Fatap (Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros). No participó el municipio. Se acordó un aumento salarial. Y la Nación decidió no acompañar con subsidios esos aumentos. Todos estamos en un problema. No es un tema sólo de la Municipalidad o del Concejo. Si nosotros no acompañamos de alguna manera esos recursos, las empresas tendrán inconvenientes en pagar ese aumento salarial”, explicó la mandataria.

Tras eso, cargó contra la gestión de Cambiemos.

“El gobierno nacional se lleva de Santa Fe recursos que pagamos todos cada vez que cargamos combustibles, y los redistribuye. De esa redistribución, casi el 80 por ciento se queda en Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Apenas el resto va al interior”, redondeó la intendenta.

Una voz opositora

“Desde noviembre del 2015 hasta marzo del 2018, la tarifa se incrementó 124 por ciento y se perdió el 15 por ciento de pasajeros”, recordó a su turno Toniolli a El Ciudadano sobre la situación del transporte colectivo. En ese lapso, el precio del boleto pasó de 5,75 a 12,90 pesos. “Cada vez que se retiran los subsidios, los incrementos pasan a los usuarios y se pierden pasajeros”, insistió el concejal.

Su compañero de interbloque Osvaldo Miatello coincidió, en declaraciones radiales, sobre la necesidad de “separar costos de tarifas” porque “se llegó al límite de capacidad de pago del usuario” del sistema.

Todos esos números traen aparejado un problema ya histórico que es el déficit en el servicio público. Toniolli expuso una “trampa” para acomodar la ecuación cuando no hay aumentos.

Sobre todo, aclaró, por parte de la única prestadora privada que queda en pie –y una de las que ganó la licitación para el nuevo sistema de puesta en marcha incierta–, Rosario Bus: retirar unidades de la calle para que le cierren los números.

En otras palabras, reducen las frecuencias. “Cortan servicios y sobre todo por la noche”, denunció el integrante del Movimiento Evita.

“Hay que parar la pelota, poner todos los números sobre la mesa y esperar un llamado de la intendenta para discutir sobre el tema. Es imprescindible ir a la Nación a buscar de financiamiento para achicar el desfasaje”, sintetizó el concejal.

La ordenanza vigente

La Municipalidad está actualmente facultada a aumentar el boleto cada tres meses teniendo como base el índice de variación salarial. Si bien la información oficial aún no está publicada, todo indica que ese índice varió en los últimos meses un 5 por ciento, muy lejos del 27,2 por ciento que arrojó el último estudio de costos del boleto, que se centró en el período marzo, abril y no tuvo en cuenta la devaluación de mayo producto de la suba del dólar.

Pero hay otro tema a tener en cuenta. De acuerdo a la ordenanza vigente, cuando la diferencia entre el boleto real y el actual sea superior al 15 por ciento, el Concejo estará obligado a tratar el tema dentro de los 30 días posteriores al ingreso del estudio de costos. Precisamente ese escenario es el que se está dando ahora, lo que también lleva la pelota al terreno de los concejales.

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