Ciudad, Edición Impresa

investigaciones paralelas

Apolo: empieza la pericia

A más de un año del siniestro en el laboratorio, comenzaron los estudios sobre la caldera para determinar si la explosión fue por un error humano o una falla mecánica. En 7 días, los resultados.


Foto: JUAN JOSE GARCIA

A poco más de un año de la explosión del laboratorio Apolo, la causa comenzó a moverse. Ayer empezó el peritaje de la caldera que determinará con precisión qué provocó la explosión en Alem al 2900. El Colegio de Ingenieros designó a dos especialistas que analizarán el tablero, las válvulas y la caldera. Se busca investigar si la explosión que ocurrió el 27 de junio de 2016 se debió a una falla técnica o a un error humano. En base a los resultados, el fiscal Walter Jurado analizará posibles imputaciones, ya que hasta el momento no hay ningún acusado. Desde el municipio realizaron las tareas de limpieza y desratización del lugar, aunque aún falta remover los escombros.

Fuentes judiciales aseguraron que la semana pasada en el Juzgado Civil y Comercial de la 1a Nominación declararon la quiebra de la firma. La explosión de Apolo dejó un herido de gravedad, tres propiedades destruidas y una decena de viviendas dañadas.

Pericias

“Se habían hecho constataciones y por problemas administrativos el peritaje no se inició antes. Esperamos que los resultados estén lo antes posible y que esta semana terminen con la revisión de calderas, válvulas y tablero”, dijo el fiscal Walter Jurado.

El primer informe que hicieron los Bomberos Zapadores en 2016 indicó que la explosión se originó en la caldera que salió despedida por acumulación de vapor y no por una fuga de gas.

Un posterior peritaje, hecho por profesionales del laboratorio de ingeniería mecánica forense de la UNR, evaluó la consola de comando y la válvula de seguridad de la caldera y sugirió hacer estudios más específicos para determinar las causas. En octubre del año pasado el fiscal Jurado seleccionó a los profesionales encargados del nuevo peritaje y a principios de 2017 envió un presupuesto que la Corte aprobó seis meses después.

Ahora un técnico mecánico revisará los tableros y un ingeniero industrial peritará la caldera y las válvulas. Si bien el fiscal dijo tener una teoría de los hechos, lo que busca confirmar es si la caldera explotó por negligencia del personal o por una falla técnica.

Además de las pericias, Jurado tiene en sus manos un informe de Enargás sobre la habilitación y los controles que se debieron realizar en el laboratorio; un detalle de las instalaciones de gas y controles en el inmueble provisto por Litoral Gas; la nómina que entregó el Ministerio de Trabajo sobre los trabajadores que estaban esa madrugada; un informe sobre los miembros del directorio pedido al Registro Público de Comercio; los planos eléctricos del inmueble aportados por Obras Particulares, y un informe de las habilitaciones e inspecciones municipales.

Si te gustó esta nota, compartila