Ciudad, Edición Impresa

Impacto

Anuncian la obra de polémico centro comercial en el noroeste

El complejo es del mismo dueño de Micropack. Comerciantes resisten y marcan el poder de lobby de ese empresario.


El cartel está en cercanías de avenida Circunvalación y Sorrento, predio lindero al complejo mayorista que tiene la firma Micropack. Allí se anuncia que el nuevo outlet “premium” Paso del Bosque estará en breve en la zona. El inminente inicio de obras promete extender la fuerte polémica desatada hace algunos meses luego de que representantes barriales y de pequeños comerciantes de las cercanías y aún de otros barrios pusieran el grito en el cielo por el posible impacto económico que podría traer en toda la ciudad el anunciado centro comercial.

El Ciudadano recorrió en las últimas horas la zona de Circunvalación y Sorrento y pudo dar cuenta del anuncio de la radicación del futuro complejo premium Paso del Bosque.

En el lugar, lindero al supermercado mayorista Micropack, un cartel adelanta que la obra estará en marcha en breve. El nombre del emprendimiento, claro está, tiene anclaje en el cercano bosque de los Constituyentes.

Para su autorización el proyecto ingresó al Concejo a fines del año pasado y fue aprobado al poco tiempo. Solo resta definir la compensación material que deberá realizar la firma al municipio, algo que exigen ordenanzas vigentes ante iniciativas de este tipo (recuadro).

El megaoutlet ofrecerá marcas de primera línea bajo el formato de shopping abierto, al estilo de los que se encuentran en los ingresos a la ciudad de Buenos Aires.

La firma que lleva adelante la iniciativa es Di Santo Lucio SA, el empresario que también es titular de Micropack.

Según voceros del futuro centro comercial, éste apuntará a cubrir la demanda de “muchos clientes” que quieren adquirir indumentaria “de marca”, pero “a precios accesibles”.

La idea es no sólo hacer foco en el consumidor final local sino también en los turistas y mayoristas de otras localidades que no quieran ingresar a la ciudad para abastecerse.

El negocio sería el único en el interior del país de estas características. Tendrá 80 locales, todos de indumentaria, ubicados dentro de una sola planta techada, con una superficie que oscilará entre los 15.000 y los 20.000 metros cuadrados.

El estacionamiento, que tendría espacio para unos mil vehículos, se extendería hasta integrarse con el espacio que ocupa Micropack, con lo que totalizaría una superficie de cinco de las siete hectáreas del predio.

Reacciones

Cuando se conoció el proyecto un sector de la dirigencia empresaria de comerciantes de Empalme Graneros y el resto de la ciudad (que incluyó a los de la calle San Luis y el barrio Echesortu, entre otros) puso el grito en el cielo.

El titular de la Asociación de Paseos Comerciales a Cielo Abierto, Fabio Acosta, señaló que por sus características, el megaoutlet impactará de lleno en los niveles de venta de los comercios textiles.

“Competir contra un monstruo que traerá la mercadería de forma masiva directamente de fábricas de Buenos Aires será muy difícil. Este tipo de emprendimiento elimina de la cadena al intermediario minorista. Claramente genera una competencia desleal”, denunció.

El reclamo se extendió y llegó a la Cámara de Diputados santafesina hace algunos meses.

Allí el legislador radical Julián Galdeano reunió firmas de otros partidos políticos y pidió un informe al Ministerio de Producción provincial.

Según el diputado de la UCR, el municipio debió, previo a la autorización emitida, hacer un estudio de impacto económico en la zona.

“Así lo establece la ley 12069, llamadas de Grandes Superficies Comerciales, que impide la instalación de centros gigantes para proteger a los pequeños comerciantes. En este caso eso no se realizó”, aseguró el legislador provincial hace algunas semanas en contacto con este medio.

En diálogo con este medio, también Osvaldo Ortolani, un histórico referente vecinal de Empalme Graneros, dijo que los resultados de ese trabajo (si es que se inició) aún no están.

El vecinalista compartió la idea de que el complejo golpeará duro al sector minorista local. Incluso recordó que la misma ley provincial que regula las grandes superficies comerciales fue promovida hace algunos años por el propio Di Santo para frenar el desembarco en Rosario de la cadena de supermercados mayoristas Yaguar.

“Lo hizo porque en ese momento esa empresa era una competencia para él. Y hoy es él el que termina poniendo un emprendimiento que va a afectar a numerosos comercios. ¡Cómo cambia la idea de una persona de acuerdo a la conveniencia de cada uno!… Si le ponen un mercado central enfrente de Micropack, seguramente va a pegar el grito en el cielo”, señaló Ortolani haciendo eje en el poder de lobby de Di Santo.

Micropack también es hoy una de las firmas que está pugnando (detrás del reclamo del gremio que nuclea a los empleados de comercio) porque se establezca en la ciudad la ley de descanso dominical. Hoy las cadenas de capitales locales pierden mucho en ventas ese día ante las promociones que brindan las nacionales e internacionales (Coto sobre todo) con tarjetas de crédito y débito.

La normativa fue aprobada en la Legislatura provincial y ahora debe ser avalada por el Concejo Municipal.

Lo que resta por definir

En el Concejo Municipal aún no se aprobó cuál será el destino que tendrán los fondos compensatorios que debe aportar Di Santo, que se sabe serán de un millón y medio de pesos en este caso.

Por ordenanza, ante proyectos de este tipo el privado debe entregar parcelas que se destinan luego al Fondo Municipal de Tierras o su equivalente en dinero. Sin embargo, el emprendedor pidió modificar esos destinos y propuso realizar una obra hídrica hasta el ingreso de su complejo.

Algunos ediles se opusieron firmemente a eso dado que esas tareas son en beneficio exclusivo o de él mismo

Finalmente, la comisión de Planeamiento dio despacho hace algunos meses a una contraoferta empresarial que consistió en depositar la mitad de lo estipulado –750 mil pesos– en el Fondo de Tierra y con la otra mitad realizar las obras hidráulicas y de carpeta asfáltica desde el complejo hasta la calle Provincias Unidas, en una extensión de tres cuadras.

EL CASO YAGUAR

El conflicto con Yaguar se desató mientras esa firma levantaba su centro comercial de diez mil metros cuadrados en Seguí y Circunvalación y cuando ya había contratado a todo el personal necesario para abrir sus puertas. Luego de que Di Santo y otros empresarios locales promovieran la sanción de la ley provincial 12069 y ordenanzas que regulan el sector, Yaguar fue a la Justicia. Eso llevó a una larga batalla en Tribunales que recién se cerró en 2011 con una sentencia definitiva de la Corte Suprema de la Nación a favor de los supermercadistas rosarinos.

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