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Estreno

Andrés Rovetto vuelve a Rosario y habla de “Me gusta todo”

El ex Lo Lumvrise se corre del lugar de la comodidad, asume riesgos y presenta su nueva obra de teatro; el sábado a las 21, en el Broadway, de San Lorenzo al 1200.


Correrse del lugar de comodidad es siempre un desafío. Pero hacerlo en un momento donde acompaña el éxito es doblemente complejo. Dispuesto a asumir ese riesgo, y luego de haber transitado por trece años la lides del grupo de humor local Lo Lumvrise, el actor rosarino Andrés Rovetto se corrió de ese lugar, se probó en otros roles y este sábado a las 21.30, desembarcará en el escenario del Broadway (San Lorenzo 1223) con su espectáculo Me gusta todo, estrenado el año pasado en Barcelona, donde comparte escenario con el actor Patricio Ramos, bajo la dirección de Sebastián Irigo.

“Me gusta todo es un espectáculo que, en realidad, surgió a partir de la red social Twitter. Me gusta mucho tuitear, me interesa ese pequeño desafío de bajar un pensamiento o una sensación en apenas 140 caracteres. En algún momento hice una recopilación de gran parte de todo eso y había mucho que tenía que ver con lo festivo; no sólo con mi cumpleaños que es como el pico máximo del año, sino también con muchos otros eventos que siento que debemos festejar”, adelantó Rovetto, quien agregó que la participación desde la dirección de Sebastián Irigo, con quien trabajó en Los 39 escalones, “le terminó de dar, más allá del humor, una mirada más sensible y al mismo tiempo más teatral, dado que la gente que llega al teatro, llega a una fiesta, a mi cumpleaños, donde se ponen en tensión todos los detalles: la comida, la música, la ambientación y la espera de los invitados; un evento que se viene gestando con meses de anticipación”.

“Este espectáculo es una parte de mi historia, porque surgió de cosas que me pasaron o me pasan a mí. Casi en su totalidad, habla de mí, diría que en un 97 por ciento, porque siempre hay cosas teatrales que sirven para dar forma o completar las historias. Tiene mucha verdad, y más allá de mi recorrido de actor cómico, creo que el material tiene esa otra parte que escapa al humorista. Hay mucho humor, pero en la actuación no están el chiste o el remate sino algo un poco más sensible que me permite hablar de otras cosas, hacer una catarsis de todo lo que me pasó en este último tiempo que fue arriesgar, sentir ese vértigo que te da algo nuevo, salir de ese lugar de comodidad que algunos quizás podían ver en mi trabajo”, expresó el actor.

Y completó: “Vivir todo eso en carne propia me generó una revolución de emociones que aún perdura; siempre tengo muy presente una frase que en el recorrido me alivianó mucho y que dice que todo esto «no es un problema, es un proceso». Eso le da sentido a todo lo que me pasó, a esa incertidumbre de un momento en el que no sabés qué querés hacer. Y ahora todo vuelve a tener sentido: crecí mucho no sólo como actor sino también como persona, y aparecieron un montón de oportunidades que de otro modo no se me hubiesen presentado”.

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