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El delito virtual

Alerta con las estafas: llaman ofreciendo vacunas y piden los números de las tarjetas de crédito

Son comunicaciones telefónicas que aseguran que la persona se puede vacunar. También llaman para decir que la persona ganó 20 mil pesos en mercadería de un super. Cuidado


El ingenio de los estafadores durante la pandemia no para. Y así como todas las actividades de los ciudadanos pasan a ser virtuales, también las líneas telefónicas son el medio utilizado para hacerse de dinero. El tema es que se utiliza tanto las líneas fijas como las de celulares. Una de las estafas tiene que ver con efemérides. “El Coto cumple 50 años y usted se ganó 20 mil pesos en mercadería”. La más cruel es quizás la que utiliza el teléfono fijo, avisa a la persona que su vacuna contra el covid 19 está lista y le pide el número de una tarjeta de crédito.

Las llamas que desde hace años circulan asegurando al destinatario que tienen a su hijo o nieto secuestrado apunta a los mayores. Se realizan en general de madrugada, cuando la víctima está medio dormida, lo suficiente para que les de dinero por un secuestro que nunca se produjo. Si bien hay personas que suelen caer en el engaño, a lo largo de los años desbarataron bandas dedicas al embuste y la difusión mediática de la situación evitó que muchos cayeran en la trampa.

Pero las nuevas formas de estafa esperan oportunidades. Una de ellas llega al celular en una llamada por wasap. “Hola, le hablamos desde Coto. Como cumplimos 50 años usted se ha ganado 20 mil pesos en mercadería”, sostiene una voz masculina. Y sigue. Como si fuera un libreto preparado para un telemarketer explica las bondades de la empresa y apunta a la tarjeta de crédito o al CBU para depositar el dinero. Ahí optan por vaciar la cuenta o hacer compras virtuales.

La última modalidad llegó a través del teléfono fijo. Luis tiene 58 años, y comorbilidades. Está encerrado en su caso por temor al contagio y una llamada telefónica le enciende la esperanza. “Hablo desde el Ministerio de Salud, su vacuna está disponible”, le dice una voz masculina desde el otro lado de la línea. Y la conversación sigue hasta que en un momento le pide el número de su tarjeta de crédito. Ahí Luis entiende que se trata de una estafa y corta el teléfono sabiendo que su encierro va a seguir hasta que le mensaje le llegue a su teléfono para vacunarse sin pedirle nada a cambio. Las estafas virtuales cambian su modalidad, pero es fundamental que no se brinden los datos de tarjetas o cuentas y mucho menos que se entregue dinero a un desconocido.

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