Economía, Política

Cuerda tensa

Alberto volvió a hablar de retenciones para desacoplar precios de alimentos y sacudió el tablero

El presidente aclaró que son “un tema legislativo” y apeló “llegado el caso” al Congreso. Pero el ministro de Agricultura salió presuroso a negar una suba y ruralistas anticiparon feroz resistencia. Así Fernández dejó marcadas las canchas en una entrevista radial y en un acto en la Uocra


“Hay que hacer algo para que los precios internos se desacoplen de los precios internacionales. El modo son las retenciones, pero las retenciones son un tema legislativo, y necesito que el Congreso entienda la problemática y acompañe, llegado el caso”, dijo ayer el presidente Alberto Fernández, quien no descartó así un aumento de los gravámentes a las exportaciones entre medidas para que “los precios internos se desacoplen de los precios internacionales” sacudidos por la guerra entre Rusia y Ucrania. El jefe del Estado marcó que está “buscando las maneras” para que los efectos económicos del conflicto “no afecten negativamente a los argentinos”, en una entrevista que tuvo espacio horas antes de un acto en el partido de Esteban Echeverría, en el conurbano bonaerense, que lo tuvo como principal orador. Allí, en un perdio deportivo de la Uocra, el gremio de la construcción, el presidente proclamó que “ha llegado la hora de corregir el ingreso en la Argentina” para que “los asalariados reciban parte sustantiva de lo que se produce”.

La mención a las retenciones volvió a poner en guardia a las organizaciones ruralistas: “Daremos la lucha que haya que dar. En el Congreso, en las calles, en las rutas y en todos los ámbitos necesarios”, advirtió el titular de Federación Agraria, Carlos Achetoni. Pero también dejó expuesto al ministro de Agricultura, Julián Domínguez, quien negó que el gobierno quiera avanzar en ese sentido: “La preocupación del Presidente es el aumento de los alimentos para las y los argentinos. De ninguna manera se van aumentar las retenciones ni enviar un proyecto de ley”, sostuvo el funcionario.

Las palabras del jefe del Estado sorprendieron al ministro en viaje a Córdoba para presentar el Plan GanAr, estrategia para aumentar el desarrollo y la productividad de ganado vacuno. “Hablé con el presidente Alberto Fernández, el jefe de Gabinete Juan Manzur y la portavoz Gabriela Cerruti”, dijo antes de negar en un posteo de Twitter cualquier modificación inmediata en las retenciones.

El propio Alberto Fernández pareció haber prevenido el impacto: “Cuando se habla de retenciones, siempre la gente del campo interpreta que es una medida en contra de ellos”, había aclarado. Pero a la par insistió: “De repente pasa algo en el mundo y alguien empieza a ganar más de lo previsto, y se produce una situación de riqueza inesperada, que pedimos que se distribuya de otro modo”.

“Que Rusia y Ucrania hayan salido del mercado le resta el mundo el 35 por ciento del trigo exportable y si sumamos la India que decidió no vender más, esto supone que salió un 50 por ciento del trigo que se exporta en el mundo, con lo cual empieza a generarse un problema que es mundial”, repasó el jefe del Estado en una extensa entrevista radial.

“Necesitamos que los alimentos en Argentina recuperen el precio interno. Tenemos que hacer algo para que los precios internos se desacoplen y el modo son las retenciones”, subrayó Fernández.

“Es un tema muy sensible”, añadió, al tiempo que agregó se trata de uno de los fustes políticos de la oposición: “Hace poco hubo un tractorazo en Plaza de Mayo pidiendo no pagar la renta inesperada, pese a que ningún chacarero la iba a pagar”, sostuvo. “La oposición hace política con esto y olvidan toda racionalidad sobre el tema, y sus votos son imprescindibles”, admitió además. Y concluyó: “El problema existe y hay que resolverlo, hay que buscar el modo. Resolverlo con el acuerdo, con la decisión de los involucrados o con un imperativo legal que tendremos que poner sobre la mesa y ver que dice la oposición”.

En ese marco la reacción ruralista no se hizo esperar, y le dio la razón al presidente: “No vamos a permitir que nos quieran atacar. Si necesitan financiamiento, busquen en otro lado cómo seguir pagando la fiesta que vienen haciendo a nuestra costa”, disparó Achetoni. Y advirtió: “Si realmente piensan en volver a tocar las retenciones, daremos la lucha que haya que dar en el Congreso, en las calles, en las rutas y en todos los ámbitos necesarios”.

El titular de la Federación Agraria no dejó lugar a dudas sobre la predisposición a discutir: “Él sabe perfectamente cómo funcionan las retenciones, conoce a la perfección que lo que dice del desacople de los precios de los alimentos es una mentira”. Y se quejó: “Vuelve a generar incertidumbre, a desmentir lo que desmintió hace pocas semanas, a desdecir lo que dicen sus funcionarios, a embarrar la cancha. Por eso le pido al Presidente que no se enfoque en ganar enemigos donde no los tiene, ni en demonizarnos a los productores”.

Más tarde, pasado el mediodía, y ante un auditorio de trabajadores, Fernández volvió sobre la economía: “Tenemos que trabajar, todos, empresarios y trabajadores, para que en Argentina el ingreso se distribuya equitativamente. Todo el gabinete nacional tiene una misión central: que recuperemos el salario real de una vez y para siempre”, proclamó el jefe del Estado.

Y volvió a referirse a la inflación: “No puede ser que los precios de los alimentos suban por la especulación a raíz de una guerra”.

Y distinguió que, pese a todo, “la Argentina crece”.

“El año pasado crecimos 10,3 por ciento. Y hoy nos enteramos que con la primera proyección del primer trimestre la Argentina crecerá más de 6 puntos este año. Y esto forma parte de otro pilar de nuestro gobierno: recuperar el trabajo. Y tenemos que trabajar con la economía popular, que es otra de las realidades de la Argentina. Debemos lograr que todos tengan un trabajo y sacarlos de la informalidad”.

Así, el trabajo y la distribución del ingreso fueron el eje del discurso presidencial en el acto en la Uocra, que tuvo como convocatoria formal una celebración por la recuperación de puestos en el sector de la construcción. “Nos está costando mucho que la distribución sea justa”, admitió el mandatario pero aclaró que “cada ministro” tiene esa misión y que las diferencias hacia adentro de la coalición de gobierno no tienen correlato con la distancia con la oposición. En esa línea, Fernández recordó cuando, al inicio de la pandemia de coronavirus, el gobierno se dedicó a levantar hospitales “para garantizar que a ningún argentino le falte la atención medica, mientras otros se jactaban de no abrir un hospital más en la provincia” de Buenos Aires.

Y mencionó “las 4.600 obras” que se desarrollan en todo el país: “Son infraestructura, son más caminos, agua potable, son más cloacas para que los argentinos vivan más dignamente, son más escuelas técnicas”.

“La verdadera discusión es entre los que queremos preservar los derechos de los que trabajan y los que quieren quitar esos derechos”, insistió el jefe del Estado. “Están los que quieren que cuando un trabajador sea despedido nadie pague una indemnización, los que quieren que las vacaciones dejen de ser pagas, los que dicen que no hacen falta universidades en un mundo que necesita más conocimiento. Esos no somos nosotros”, advirtió.

En ese sentido, calificó a su gobierno como heredero “de Perón y Evita” y a su intención como “preservar los derechos de los que trabajan”.

“Somos los que nos ponemos al lado de los empresarios que invierten y dan trabajo en Argentina, somos los que preservamos la educación pública, somos los garantes de la salud pública”, añadió Fernández, para apuntar hacia “los que acaparan ganancias en perjuicio de la mayoría que trabaja”.

Fernández recibió como obsequio el casco amarillo que distingue a los trabajadores de la construcción, entregado por el titular de la Uocra, Gerardo Martínez, quien dijo que se celebraa “la recuperación de 200 mil puestos de trabajo en la construcción que se habían perdido con el anterior gobierno y la pandemia”.

En el escenario se pudo ver a funcionarios nacionales y a buena parte del gabinete, entre ellos el jefe de Gabinete, Juan Manzur, y los ministros Jorge Ferraresi (Vivienda), Claudio Moroni (Trabajo), Juan Zabaleta (Desarrollo Social), Gabriel Katopodis (Obras Públicas), Martín Soria (Justicia) y Martín Guzmán (Economía).

A ellos se sumaron el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, el embajador en Brasil, Daniel Scioli, en tanto que por la CGT y los movimientos sociales se hicieron presentes Héctor Daer, Carlos Acuña, Pablo Moyano, Andrés Rodríguez, y Emilio Pérsico.

Comentarios