Policiales

Por el crimen de su madre

Alan Funes, testigo en peligro: habilitan que declare antes

En el caso está acusado su enemigo Alexis Caminos. La declaración se hará en el caso por el crimen de Mariela Miranda, considerado inicio de seguidilla de 45 muertes


La Justicia resolvió este jueves que Alan Funes, de 19 años, declare la semana próxima como testigo –antes del juicio– en la causa que investiga el crimen de su madre, Mariela Miranda, ocurrido en mayo de 2016, y que tiene como imputado a Alexis Caminos, su archienemigo. La medida se conoce como anticipo jurisdiccional de prueba, y busca asegurar una evidencia ante la posibilidad de que más tarde no se pueda producir. En este caso, que lo maten, tal como pasó con el otro testigo, Jonatan “Bam Bam” Funes, de 28 años y hermano de Alan, quien fue acribillado a balazos el 5 de febrero pasado cuando salió de visitar a sus familiares en la cárcel de Piñero. Alan y Jonatan fueron los que sindicaron a Alexis, hijo del asesinado ex líder del paravalanchas leproso Roberto “Pimpi” Caminos, como quien manejaba la moto de donde partieron los tiros contra Miranda. El caso fue el inicio de una disputa que ha dejado un tendal de muertos: por un lado los clanes Caminos-Segovia (referenciados en barrio Municipal y un sector de Tablada) y por otro los clanes Ungaro-Funes (barrio Grandoli y otra parte de Tablada).

Alexis Caminos, de 22 años, fue imputado en octubre de 2016 como partícipe primario del asesinato de Mariela Miranda. El 11 de mayo de ese año la mujer, de 42 años, estaba con sus hijos Alan y Jonatan en la esquina de Ayacucho y Uriburu cuando pasaron dos hombres en moto y abrieron fuego. Miranda tenía a su pequeño hijo en brazos cuando trató de refugiarse. Recibió un disparo fatal por la espalda.

En su declaración, Jorge “Gordo” Funes, de 43 y pareja de Miranda, dijo que quienes se desplazaban en la moto eran Fernando C., de 25, y Cristian U., de 21 años. Incluso, el Gordo persiguió el móvil policial que los trasladaba a comisaría desde el Hospital Roque Sáenz Peña, donde habían asistido a Cristian por un tiro en la pierna. En ese momento, los habían sindicado como la dupla que había asesinado a Miranda. Después se comprobó que el primo de Alexis y Cristian U. había ingresado al hospital horas antes de que se cometiera el crimen.

Cuando declararon como testigos, los hijos de Miranda Jonatan y Alan, dieron vuelta la situación al sindicar por el homicidio a Alexis y Juan Manuel “Juanchi” A., quien no fue acusado aún, pero que sigue detenido por otros hechos.

La pesquisa quedó a cargo de la fiscal de Homicidios Dolosos Marisol Fabbro, y la querella que representaba a la familia Funes corre por cuenta de los letrados Juan Pablo Audisio, Alberto Tortajada y Sergio Larrubia.

El primer día de 2018, un cuarteto baleó al Gordo Funes en su casa de Alvear y el 7 de enero al menos dos personas asesinaron a balazos a su hijo Ulises Funes, de 23 años, en villa La Lata. El 5 de febrero pasado al menos tres personas acribillaron a tiros a Bam Bam cuando salía de la prisión de Piñero donde había ido a visitar a sus hermanos Alan y Lautaro, de 22 años y conocido como Lamparita. Por estos tres casos, quedó imputado Enrique Adrián Solís, alias Cable, quien responde a la filas de Ariel “Tubi” Segovia, de 29, también detenido en 2016 e imputado por hechos de sangre que tienen conexión con el enfrentamiento en zona sur entre el clan Caminos-Segovia contra el clan Ungaro-Funes. Esta disputa lleva una década y tras el crimen de Miranda recrudecieron los enfrentamientos entre los dos bandos para lograr no sólo la supremacía en la zona sur sino también un lugar en la conducción de la barra brava de Newell’s. El resultado de los tiroteos desde el crimen de Miranda fue de al menos 45 homicidios.

A su vez, Alan y su pareja, Jorgelina “Chipi” Selerpe, de 24, quedaron detenidos el 23 de enero acusados de ser los autores del crimen de Marcela Díaz, de 36 años y hermana de Tubi, ocurrido el 14 de enero pasado en la zona sudoeste, en lo que se planteó desde los pesquisas como la venganza al homicidio de Ulises y el ataque a su padre, el Gordo.

Este jueves se llevó adelante una audiencia con dos planteos: por un lado, el pedido de la Fiscalía representada por Fabbro para que Alan testifique ante un juez antes de que se lleve adelante el juicio oral contra Alexis Caminos y también el pedido de Leopoldo Monteil, defensor de este último, para que el magistrado dictamine la prisión domiciliaria a su cliente debido al tiempo transcurrido desde su detención.

El juez Luis María Caterina resolvió aceptar que Alan Funes testifique como anticipo jurisdiccional de prueba y ordenó a la Oficina de Gestión Judicial (OGJ) que fije la audiencia en el término de una semana. Con respecto al pedido de la defensa de Alexis, quien describió su ocupación como empleado de un lavadero de autos, el magistrado rechazó el pedido.

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