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Al final, salió humo blanco

En una mesa de conciliación convocada por Trabajo, intendentes y empleados municipales llegaron a un acuerdo paritario. La suba salarial será del 20% a pagarse en tres veces durante el primer semestre.

Después de casi seis horas de debatir sentados a una mesa de conciliación convocada por el Ministerio de Trabajo de la provincia, los intendentes y los trabajadores municipales nucleados en la Festram sellaron un acuerdo en torno a las arduas negociaciones paritarias, lo que suspendió las medidas de fuerza previstas para las próximas dos semanas. Así, los empleados municipales recibirán un aumento salarial escalonado pero que no se extenderá más allá de la primera mitad del año, tal como venían reclamando desde la Federación. La contrapropuesta de los intendentes contempla un incremento de haberes del 20 por ciento prorrateado en tres veces: 10 por ciento en marzo, otro 5 para mayo y el restante 5 por ciento para junio.   

“Este porcentaje nos da una garantía de que nadie va a cobrar un aumento menor a 300 pesos de bolsillo y va a repercutir en el aguinaldo de mitad de año. También quedamos en seguir avanzando con la regularización del personal contratado y la equiparación de las asignaciones familiares”, comentó Antonio Ratner, secretario adjunto de la Festram y del Sindicato de Municipales de Rosario.

“Otro ítem importante del acuerdo rubricado con los intendentes es que no se cierra la paritaria, y ante cualquier escape inflacionario volveremos a discutir salarios. Además, con el 82 por ciento móvil, este 20 por ciento de incremento alcanza a 4.500 jubilados municipales de la Intendencia rosarina”, destacó el dirigente sindical.  

La reunión paritaria de ayer fue presidida por la viceministra de Trabajo de la provincia, Nora Ramírez, y se llevó a cabo en la sede de la cartera laboral.  

“Hubo varios cuartos intermedios, fue difícil acercar las posiciones de las partes ya que hay muchas realidades distintas en cada localidad de la provincia. El 20 por ciento de aumento alcanza a todas las categorías”, indicó por su parte el secretario de Gobierno municipal, Fernando Asegurado.

“Uno de los puntos del acuerdo dice que ambas partes quedan facultadas para solicitar una reunión en caso de una eventual situación inflacionaria”, agregó el funcionario. “Se hizo el esfuerzo necesario para llegar a este acuerdo, reconociendo la realidad de los trabajadores y también de esta manera poder llevarle tranquilidad a los vecinos, que se veían perjudicados con los paros”, dijo Asegurado.    

Intendentes y presidentes comunales habían solicitado la intervención del Ministerio de Trabajo de la provincia para que dictara una conciliación obligatoria en el conflicto laboral con los empleados municipales, quienes habían rechazado la oferta escalonada del 20 por ciento en la última reunión paritaria, ya que los pagos se extendían hasta el mes de agosto. Si bien habían resuelto nuevas medidas de fuerza de 48 y 72 horas para las próximas dos semanas, éstas fueron desactivadas a partir de aceptar la propuesta de los intendentes y los jefes de comunas.

Ayer a la mañana, el intendente Miguel Lifschitz hizo declaraciones tras anoticiarse del nuevo paro que habían convocado los municipales, y no ocultó su enojo. “Me parece que el paro es injusto con la gente. Los vecinos no se merecen este tipo de medidas. Hay mucha gente de Rosario que usa la salud pública y están desocupados, o cobran planes sociales. Por eso es justo que (los trabajadores) defiendan sus intereses pero también hay que buscar el equilibrio, porque si no las cosas no funcionan”.

En un encuentro paritario mantenido el jueves pasado en la ciudad capital, las partes no habían llegado a un acuerdo debido a que la forma de pago del aumento ofrecido por los intendentes estaba “muy distante” de las pretensiones de los trabajadores.

En efecto, los municipales rechazaron el aumento salarial propuesto por los intendentes, que contemplaba una suba del 10 por ciento en marzo, 5 en junio y el restante 5 por ciento en agosto. Al mismo tiempo habían anunciado un plan de lucha para las próximas semanas, con movilización frente a la Municipalidad de Rosario.

Pero, como se dijo más arriba, los paros y las protestas de Festram quedaron en el olvido después de que se rubricara ayer el acuerdo paritario con los intendentes.

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