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Al final, Camioneros se quedó con la CGT Rosario

Rubén López es ahora el nuevo titular. Tuvo el aval de 65 gremios y propone “peronizar” la central obrera.

El plenario de la CGT regional Rosario, realizado ayer en el club Sportivo América, consagró una nueva conducción liderada por Rubén López de Camioneros. El congreso se llevó a cabo sin la presencia de los principales dirigentes de la lista oficialista, encabezada por el municipal Néstor Ferrazza, que desconoció a las nuevas autoridades de la central obrera y puso en duda la validez del acto eleccionario al enumerar una serie de “irregularidades”. En tanto, López, de la Agrupación Juan Domingo Perón, destacó “el respaldo de 65 sindicatos” que lo llevaron a lo más alto de la CGT local. Luis Filleaudeau (Navales) fue ungido secretario adjunto, mientras que Luis Stern (Viajantes) será el secretario gremial. Así, la CGT Rosario quedó partida en dos, aunque desde el sector que respaldó la candidatura de López machacaron con que “hay una sola CGT”. De ahora en más se abre un gran interrogante en cuanto al funcionamiento de la histórica central obrera.

“Esta es la CGT. Cuando hablamos de «peronizar» la CGT estamos diciendo que los trabajadores deben tener la participación que se merecen. Es una lástima que no haya venido el otro sector porque ellos decían que tenían más gremios de su lado, pero me parece que no era tan así, si no hubiesen participado. Mi candidatura salió del respaldo de 65 gremios con 164 congresales. Durante un año y medio estuvimos buscando la unidad pero no se logró”, indicó López, exultante, mientras era saludado por los dirigentes sindicales que bancaron su candidatura.

Por su lado, Ferrazza sostuvo que el congreso de ayer “no tiene validez”. “Para realizar una elección como mandan los estatutos tienen que estar presentes autoridades nacionales porque son las que fijan la reglamentación. Muchos de los gremios del otro sector no cuentan con la personería gremial, hay que mostrar los padrones. El congreso de hoy no es válido”, subrayó el titular del Sindicato de los Trabajadores Municipales. “Yo hablé con Omar Viviani (Taxistas), de la CGT nacional, y él me dijo que no venía nadie de Buenos Aires”, agregó Ferraza, y completó: “La última palabra la tiene Hugo Moyano. Por ahora seguimos siendo la conducción oficial de la CGT”.

En este sentido, el único dirigente de la CGT nacional que estuvo ayer en el plenario fue Rubén Grimaldi, dirigente del Pami enrolado en la Unión de Trabajadores del Estado de la República Argentina (Utera). También estuvieron presentes un abogado y un escribano para fiscalizar la elección que no fue, puesto que finalmente hubo una sola lista. El congreso fue suspendido en noviembre del año pasado en el Sindicato de la Carne. Después de varias intentonas, recién ayer se retomó el plenario que ungió a López como nuevo titular de la CGT regional Rosario, con el desconocimiento de importantes gremios nucleados en el sector que representa Ferrazza.

Varias cuadras antes de llegar a Sportivo América (Tucumán y Balcarce) ya se escuchaban las bombas de estruendo y el tronar de bombos cegetistas. Hasta se podía olfatear el inconfundible olorcito a choripán. En un marco festivo y con una fuerte presencia policial, los distintos gremios que postulaban a López como titular de la CGT, entre ellos Camioneros, Uocra, UOM, Garagistas, Sanidad, Tractoristas, Peones de Taxis, Obras Sanitarias, fueron copando las gradas del estadio cubierto. El inicio del plenario estaba pautado para las 10, aunque la lista opositora postergó una hora el inicio a la espera de llegada de los referentes del otro sector, que ya habían anticipado que no se haría presentes en el congreso.     

Ambos sectores negociaron hasta último momento en busca de una lista de unidad para evitar la fractura, pero no hubo consenso. La principal diferencia fue por el primer lugar, habida cuenta de que ninguna de las dos listas cedió en sus pretensiones. Camioneros quería la secretaría general, mientras que el ferrazzismo postulaba para ese mismo lugar a Marcelo Barros, de Smata. Los dos sectores decían tener el aval del secretario general de la CGT nacional, Hugo Moyano, que había manifestado su intención de que haya una lista única.   

El mitin cegetista abrió con la entonación de las estrofas del Himno Nacional, para después, con la voz de Hugo Del Carril de fondo, cantar la marcha peronista. Marcelo Dainotto, secretario general de Camioneros, tomó el micrófono y dio comienzo al plenario. “La CGT es de los trabajadores, no de un partido político. Queríamos la unidad pero no se pudo”, sostuvo el camionero. Desde las tribunas bajaba una consigna preferida: “Y ya lo ve, y ya lo ve, hay una sola CGT”. Cuando desde el público se lanzaron algunos epítetos contra el otro sector, Dainotto de inmediato pidió silencio y dijo: “Del otro lado hay trabajadores como nosotros, y hay que respetarlos. Tenemos amigos y compañeros con los que hoy tenemos algunas diferencias”.

Oscar Barrionuevo, de Obras Sanitarias, fue el encargado de presidir el congreso “normalizador”. Tras designar a la comisión de poderes y a la junta electoral, se anunció con bombos y platillos la nueva conducción de la CGT Rosario liderada por la dupla López-Filleaudeau. “La CGT debe responder a los intereses de los trabajadores. Nos vamos a poner al frente de las organizaciones sindicales para defender nuestros legítimos derechos. No se trata de gremios chicos o grandes, se trata de representar a todos los trabajadores. Le abrimos los brazos al otro sector, y como dijo Perón, el que gana conduce y el que pierde acompaña”, declaró Filleaudeau, secretario general de los Conductores Navales y nuevo adjunto de la CGT Rosario.

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