El Hincha

Agustín Lombardi: “Vamos a seguir aguantando para que todos podamos estar mejor”

El perimetral de Regatas trabaja en el Hospital de Niños Zona Norte y relató la difícil situación que atraviesa el personal de salud, mientras también espera poder volver a tener tiempo para practicar


Veloz, atlético; un habitué del vértigo, amante de la explosión y el ritmo en un rectángulo de juego, Agustín Lombardi tuvo y tiene en este 2020 una responsabilidad que excede lo que pueda hacer en una cancha de básquet para ayudar a Regatas a ganar un partido. El escolta es uno de los tantos médicos que día a día arriesgan su vida por vocación, solidaridad, amor a la profesión y al prójimo. El juninense lo hace en el Hospital de Niños Zona Norte, desde hace ya algún tiempo dedicado a la pediatría.

Horas después de festejar su día honrando su juramento, Lombardi reflejó con sus palabras los sentimientos que lo mueven en esta situación tan particular y extraña: “Fue un día especial. Un día del médico atípico, porque estamos cansados, sobrepasados por la situación. Cómo todos. Porque somos los que nos toca acompañar bien de cerca a las personas que sufren esta enfermedad que destruye mental y psicológicamente. Porque a pesar de que pasamos mucho tiempo tratando de sacar adelante todo esto, no se nos da el valor que merecemos. Porque hay muchos compañeros que nos dejaron, que se enfermaron, tratando de enfrentar un virus que se llevó y se lleva miles de personas, y sin embargo, a veces nos tratan injustamente”.

“Por eso y mucho más, el mensaje indicado para nosotros no era feliz día, sino fuerza. Fuerza para seguir adelante, fuerza para no derrumbarse, fuerza para no parar aunque el cansancio te esté matando. Y sepan que vamos a seguir, aguantando y luchando, para que todos podamos estar mejor”, emocionó Agustín con sus sentidas frases.

Y aunque sabe que hoy por hoy su prioridad pasa por otro lado, también contó que tiene ganas de poder volver a entrenar apenas pueda acomodar sus horarios: “No me dan los horarios por ahora, pero creo que ya me voy a acomodar y calculo que en las próximas semanas retomaré”.

Seguramente el deporte será un terreno de descarga, una vía de escape tras un año cargado de tensiones, en un ámbito profesional que no puede alivianar la carga ni siquiera cuando el resto del universo esté convencido de que el riesgo bajó.

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