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ataque en el centro

After: le imputan el doble asesinato

Tiene 20 años y le achacaron ser autor de tiros y puntazos en Maipú al 1100.


El único detenido por la violenta balacera y los cuchillazos que ocurrieron en el interior del after céntrico Child fue acusado formalmente ayer como autor del doble homicidio y el balazo que sufrió una adolescente por el juez Carlos Leiva, quien le dictó prisión preventiva hasta fin de mes. Para los pesquisas existen dos hipótesis sobre el móvil que pueden llegar a tener conexión: por un lado, una discusión por problemas de vieja data entre dos grupos fue lo que detonó los ataques. La otra está relacionada con bandas de la zona norte que están enfrentadas por la disputa del territorio para la venta de estupefacientes.

La brutal balacera ocurrió anteayer a las 5 cuando un grupo de muchachos armados se coló en el after Child de Maipú 1128. Los atacantes se acercaron a tres jóvenes que estaban en compañía de un par de chicas en uno de los reservados VIP del primer piso y, por causas que se tratan de establecer, abrieron fuego y también repartieron un par de puntazos. Tras forcejeos y corridas, Bladimir “Bladi” Medina, de 19 –quien supo tener un bolsa de colostomía tras ser baleado por un policía en agosto pasado y estuvo involucrado en la balacera en el club Defensores de América que dejó dos niños heridos hace un año– salió tambaleando, todo ensangrentado, con disparos en la panza y en el cráneo, cruzó a la vereda de enfrente y cerca de la esquina con San Juan lo cargó una mujer en un Volkswagen Fox, describieron voceros del caso. A Bladi lo dejaron en el Heca. A su amigo Héctor Javier Cejuela, de 21, lo sacó personal del Sies del local con tiros en el abdomen y también un puntazo. Fue al mismo hospital. Al Provincial, en cambio, el Sies trasladó a Gina P., de 17, quien estaba con el grupo atacado, y una de las balas le traspasó la pierna derecha.

A las 7 de ese mismo día murió Medina, y a las 13.30 falleció su amigo Cejuela. En el after, un patovica del local –que funcionaba en Maipú entre San Juan y Mendoza, aunque contaba con clausuras y denuncias penales– entregó a los pesquisas un cargador de una pistola 9 milímetros. Los uniformados que estaban por la zona detuvieron en el after al único sindicado por el hecho, identificado como Luis Alejandro B., de 20 años y de nacionalidad peruana. El muchacho tuvo ayer a las 9 la audiencia imputativa presidida por el juez Leiva, donde el fiscal Florentino Malaponte lo acusó de atacar las víctimas tras una discusión. Por su parte, el acusado hizo uso de la palabra, reconoció que estuvo dentro del local, pero se desligó de la autoría de los disparos. El magistrado ordenó la prisión preventiva hasta el 31 de este mes.

Para los investigadores no es probable que el imputado haya sido el único partícipe debido a que uno de los fallecidos presentaba heridas de arma de fuego y también un puntazo. Y según las últimas medidas dispuestas, estas fuentes del caso deslizaron que en el interior del local había por lo menos cuatro atacantes y que, por el lado de las víctimas, había otro muchacho, el cual se estima fue el blanco central de la pelea por su liderazgo de una gavilla en la zona norte. El nombre de la cabeza del grupo que trascendió al conocerse la noticia fue el del joven apodado Ema Pimpi, quien fue condenado en un abreviado como instigador del atentado contra el entonces gobernador Antonio Bonfatti, en 2013.

Sobre el móvil del doble crimen, los voceros indicaron que una hipótesis puede ser que todo se generó por una discusión por problemas interpersonales entre dos grupos, ambos relacionados con la venta de drogas. Y la otra, que puede ser convergente, es que tenga relación con las disputas entre estas dos bandas por el liderazgo del territorio para la venta de estupefacientes en barrios como La Cerámica, Parque Casas, La Florida  y Nuevo Alberdi, explicó este vocero de la pesquisa.

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