Ciudad

las parcelas se ofrecen con todos los servicios

Advierten que pese a las denuncias la firma Aldic sigue vendiendo loteos en Tierra de Sueños Boating

Compradores del Tierra de Sueños Boating dicen que la firma continúa ofreciendo lotes con “publicidad engañosa”.


“Más que Tierra de Sueños esto es una tierra de pesadillas”. Así describió meses atrás un vecino que compró un loteo en el complejo Tierra de Sueños Boating los problemas que desde hace cinco años arrastra con la desarrolladora inmobiliaria Aldic SRL. Es uno de los 70 compradores de las tierras ubicadas en las afueras de Arroyo Seco y junto al río Paraná que la semana pasada se movilizaron frente a las oficinas de la empresa en el microcentro de la ciudad, para volver a denunciar que fueron estafados. Pese a que el loteo comenzó a comercializarse en 2012, aún son muy pocos los que tienen la posesión y todos están muy lejos de obtener la escritura. Se suma que los servicios definitivos brillan por su ausencia. Los damnificados plantearon que la compañía continúa con la venta de terrenos con publicidad engañosa y pidieron la intervención del Estado.

Como todos los Tierra de Sueños que se desarrollaron en la región, el loteo lo lleva adelante una firma presidida por Alberto Di Carlo, un pastor evangelista que supo convertirse en el referente inmobiliario más importante del sur santafesino.

El predio de Arroyo Seco tiene 55 hectáreas en la ribera del Paraná. Salió a la venta en 2012 con la promesa de un desarrollo inmobiliario con 1.300 lotes, 10 torres de departamentos de entre 20 y 30 pisos y 3 mil camas náuticas.

A pesar de la publicidad que prometía una vida en un lugar confortable y casi paradisíaco, los inconvenientes aparecieron desde el principio. El mismo año que la empresa lanzó la venta el gobierno provincial clausuró las obras. La compañía no había presentado los estudios de impacto ambiental que deben ser aprobados por el Estado por todo desarrollador, previo al inicio de cualquier obra.

La firma logró levantar al poco tiempo la sanción y siguió adelante con la comercialización. Pero los años pasaron y la gran mayoría de los compradores ni siquiera tienen la posesión del terreno, pese a que se estima que ya se vendieron más de mil parcelas.

Según contó Bruno Cervino, uno de los compradores, Aldic solo entregó un tercio de los lotes vendidos y son apenas un puñado las viviendas en construcción. Además, las parcelas sólo cuentan con conexiones precarias de luz y agua de obra.

Los damnificados también denuncian que la empresa inmobiliaria no cumplió con una serie de obras a las que se había comprometido con el gobierno de Arroyo Seco. La compañía prometió una troncal de cloacas que iba a abastecer, además del loteo, al 50 por ciento de la ciudad pero los trabajos vienen a ritmo lento.

La semana pasada 70 compradores se reunieron en las puertas de la oficina del Aldic en Rosario, en calle San Lorenzo al 1300. La idea era hacer públicos los reclamos y fue la primera vez que los damnificados por este loteo se movilizaron frente a la empresa.

Uno de los hechos que más los molesta es que la firma continúa comercializando sus lotes pese a todos los incumplimientos denunciados. Lo llamativo es que lo hace con la promesa de brindar todos los servicios, aunque en los terrenos aún no hay nada. “Alguien debería actuar para que esto no siga sucediendo. El Estado tiene que hacer algo. Evidentemente esta empresa tiene algún tipo de protección”, opinó Cervino.

Recordó que el reclamo llegó a la Justicia. Unos 50 compradores presentaron meses atrás una demanda colectiva contra los desarrolladores en la en los tribunales provinciales bajo el patrocinio del concejal electo Roberto Sukerman. Para el letrado el delito que cabe al caso es de publicidad engañosa.

A la fecha lo que ingresó en Tribunales es un aseguramiento de prueba. Es decir, un pedido para que se oficie (algo que ya está en marcha tras la orden judicial) a distintas dependencias nacionales, provinciales y el municipio sobre la situación para recolectar información y dar inicio a la demanda.

Los damnificados piden la escrituración, las obras de infraestructura que faltan y reclamaron por los daños y perjuicios. La causa está a cargo del Juzgado de Distrito Civil y Comercial de la 10a Nominación.

Sin Procrear

La demora en la entrega de las escrituras también impidió que muchos propietarios pudieran acceder al crédito Procrear para poder construir su casa.

“Los plazos para entregar al menos los planos de mensura aprobados que te pedía el banco ya se cumplieron. Y nos quedamos sin la hipoteca. La mayoría somos clase media y trabajadores que compramos para vivir en un lugar más seguro. Y al final esto resultó un problema. Mas que de sueños esto es una tierra de pesadillas. Estos casos te terminan enfermando. Pero bueno, hay que seguir para que la cosa no se duerma”, había señalado Cervino en septiembre del año pasado también en diálogo con este medio.