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¿Quién podrá defenderlos?

Infancias: advierten que son estigmatizadas en las noticias

Hugo Muleiro, de la Defensoría del Público, advirtió que son las menos protegidas en el tratamiento periodístico. No así el colectivo de mujeres, que desde la militancia lograron combatir estereotipos


Promediando el noticiero de la tarde el periodista de Policiales se apoya en imágenes sacadas de Facebook para hablar de la banda de Villa Zavaleta, un grupo investigado por el asesinato de un policía años atrás. Señala cómo los presuntos delincuentes subían fotos a la red social empuñando armas. El canal pone carteles negros en los ojos de los pibes. Pero alguien en la audiencia los reconoció. No eran parte de ninguna banda, sino un grupo actores. Las imágenes eran parte de un cortometraje de ficción de la agrupación Actores de Villa, una organización que enseña actuación como método de inclusión. La madre de uno de los chicos llamó a la Defensoría del Público, un organismo creado por la ley de Medios que empezó a funcionar en 2012. Ellos trabajaron en una mediación y semanas más tarde el periodista se disculpó en vivo. Hugo Muleiro, integrante de la Defensoría, visitó esta semana Rosario, y explicó cómo funciona el organismo, cuáles son las principales demandas y advirtió sobre el sector más estigmatizado y menos defendido en la TV y radio: los menores de edad.

Lo que el cambio no se llevó

La Defensoría del Público está acéfala, ya que la Comisión Bicameral del Congreso que puso a la periodista Cynthia Ottaviano por cuatro años no sesionó y debe decidir si renueva el cargo o se lo entrega a otra persona. Los cambios del gobierno de Mauricio Marci a la ley de Medios no alcanzaron a la Defensoría. El único cambio hasta ahora fue el de unificar el trabajo de recepción de reclamos para lo audiovisual y las telecomunicaciones. Muleiro de paso por Rosario habló con El Ciudadano.

—¿Cómo responden los medios cuando se los advierte sobre alguna conducta?¿Con qué tipo de recursos se cuenta para trabajar con cada caso?

—En general responden bien. Se abren procesos de diálogo y corrección. Muchos se preocupan por no perder audiencias o clientes. Son procesos lentos. No estamos capacitados para sancionar económicamente porque la finalidad es educativa. Cada emisora tiene una cinta testigo (se trata de un archivo de todo lo que se emite). Cuando llega la denuncia se la pedimos o la gestionamos. Un equipo de interpretación semiótica chequea que efectivamente el mensaje responda a lo denunciado en violación del marco normativo y convenios de protección. Si hay una vulneración trabajamos con el medio. Muchas veces lo que sucedió tiene que ver con el proceso industrial de la noticia, donde se cometen errores inconcientes o de arrastre. Seguir retratando a la mujer limpiando es algo que hacen los publicistas porque lo tienen incorporado como patrón cultural. O representar a los chicos como peligrosos.

—¿Qué otras denuncias llegan?¿Cuál no es prioritaria y debería serlo?

—Preocupa no respetar el horario de protección. No por ser moralista sino porque existe una ley de protección del niño. Es una sensibilidad de una persona en etapa de desarrollo que si se la expone sin acompañamiento, puede llevar a conductas que la pueden perjudicar. Hoy la niñez no tiene representación como las mujeres. Los chicos no pueden hacer “Ni una menos”. Sus derechos son menos conocidos y visibles. Y lo trágico es que tenemos una ley nacional y la convención de los Derechos de los Niños, que tiene carácter constitucional. La niñez no está integrada a la agenda noticiosa. Casi no hay periodistas especializados. Nos cuesta mucho como adultos representar los derechos porque no parecen ligados a nuestro interés inmediato. Es muy fuerte que cuando aparecen sólo se los muestra como un peligro. Hay millones de pibes y pibas que están construyendo. Hace más de un año la Defensoría hizo una encuesta de audiencias y sobre más de 300 personas un 80 por ciento dijeron que les molestaba el tratamiento en la radio y en la televisión de temas referidos a menores. El 48 por ciento consideró que había discriminación y estigmatización, el 41 por ciento que se los criminalizaba y el resto que el medio no tenía perspectiva de edad.

—¿Cree que esos discursos suman a que se pueda hablar tan livianamente de bajar la edad de imputabilidad?

—Cuando las sociedades se sienten inseguras tienden a penalizar como si fuera la única solución. Nadie asegura que mejora los niveles de seguridad. Creo que la estigmatización, intencionada o no, desestima que existe un sistema de responsabilidad a los menores que delinquen, aún si tienen menos de 16 años. Se desaconseja la prisión porque la privación de la libertad en el momento de desarrollo tiene consecuencias más difíciles de controlar que en un mayor. Lamentablemente Argentina no tiene un sistema penal juvenil con recorrido, donde el joven se haga cargo de lo que hizo sin ir a la cárcel.

Qué y cómo denunciar

Si bien la estructura de la Defensoría no se federalizó aún, los usuarios de medios de comunicación de radio, televisión y páginas web pueden radicar las denuncias al 0800-999-3333 o completando un formulario en la página www.defensadelpublico.gob.ar. También pueden escribir a [email protected] o seguir los perfiles de Facebook y Twitter. Los reclamos pueden ser sobre lo técnico (problemas con el prestador o accesibilidad para discapacitados) o el contenido y tratamiento en la programación. Desde la Defensoría instaron a presentar todos los casos de trato discriminatorio por cualquier motivo o condición. También si no se respetan los contenidos según la norma de protección al menor (de 6 a 10) o aún más fino cuando una publicidad promueva la violencia o comportamientos dañinos para la salud o el ambiente. “Actuamos ante la demanda de cualquier ciudadano”, insistió Muleiro. De hecho, uno de los primeros casos en los que intervino la Defensoría se denunció en Posadas, Misiones. Un joven aficionado al cine nacional fue con su madre a denunciar que la operadora Cablevisión quería cobrarle extra por el canal Incaa TV, dedicado exclusivamente a difundir producciones argentinas. En una mediación la empresa resolvió el problema.

Igualdad de género

“¿Por qué los huracanes más devastadores tienen nombres de mujer?”, preguntaba un locutor publicitario mientras se mostraba a un hombre entrando a una casa devastada. La publicidad de una cerveza hacía un paralelo entre la destrucción de una tormenta con la de una mujer cuando se separa de un hombre. El spot fue quitado luego de una queja de una mujer a la Defensoría. Y más, la agencia se disculpó con una solicitada en un diario explicando por qué los meteorólogos le ponían nombres de mujer y que eso ya no se hacía más porque era discriminatorio. El ejemplo habló de una tendencia. Según Muleiro, sacando las que tienen que ver con cuestiones técnicas, las denuncias que más reciben son sobre la violencia simbólica de cómo se representa a la mujer. “Avanzó mucho el conocimiento de las audiencias de cómo puede afectarse la dignidad de las mujeres. La lucha de las mujeres tiene más de 60 años y en los últimos años creció a partir del recrudecimiento de los feminicidios”, señaló el periodista.

A lo anterior hay que sumar la diversidad de género, que entre otras actuaciones de la Defensoría, llevó al programa Televisión Registrada a pedir disculpas por un resumen ofensivo para las lesbianas. Muleiro aportó un dato sobre cómo es el tratamiento en noticieros: En 2014 sólo el 2,4 por ciento de las 13.209 noticias monitoreadas por la Defensoría en Buenos Aires refería a género y de ese total, tres de cada cuatro los presentaban como casos policiales o de inseguridad.

Qué es noticia

Además de canalizar los reclamos, la Defensoría del Público capacita a medios de comunicación de todo el país sobre el abordaje de temáticas y soportes. El organismo nacional también se dedica a confeccionar monitoreos de noticieros de la TV abierta y de cable aunque sólo alcanza lo que ocurre en Buenos Aires. De estos últimos surgieron tres informes anuales donde se analiza más de 41 mil noticias, sólo en la parte de la televisión abierta, para conocer cómo es el tratamiento de las temáticas y por consiguiente, cuáles son los discursos que predominan.

Encuentro e intercambio

El Ciudadano pudo dialogar con Hugo Muleiro el martes de esta semana cuando participó de la mesa “Periodismo, ciencia y educación: encuentros y desencuentros”, moderada por la investigadora Emilia Ferreiro en el Espacio Cultural Universitario (San Martín 750). Fue parte de las actividades por el 70 º aniversario de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Participaron periodistas y estudiantes avanzados de comunicación social y contó con la organización del Sindicato de Prensa Rosario (SPR). De la mesa participó también el doctor en comunicación Roberto Igarza.

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