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despedida a la nacida en san lorenzo

Adiós a la actriz Elsa Daniel


La actriz Elsa Daniel, pseudónimo de Elsa Nilda Gómez, figura emblemática y de larga trayectoria en radio, teatro, cine y televisión de la décadas del 50, 60 y 70, murió el domingo en Buenos Aires, a los 78 años, tras una serie de complicaciones de salud.

Dirigida por cineastas como Leopoldo Torre Nilsson, Mario Soffici y Leonardo Favio, entre otros, había nacido en San Lorenzo (Santa Fe), el 28 septiembre de 1938. Daniel fue la ganadora del primer premio del concurso organizado por el dentífrico Colgate y Salvador Salías, en Radio El Mundo, para elegir a Miss Sonrisa 1953, y un año más tarde debutó en el film El Abuelo, de Román Viñoly Barreto, lo que le valió el reconocimiento como revelación femenina según la Asociación de Cronistas Cinematográficos. En la segunda mitad de la década del 50, formó parte, con Gilda Lousek y Graciela Borges, del grupo de actrices que la prensa especializada bautizó como “las ingenuas”.

De inmediato, trabajó en algunos films de mayor compromiso, como Vida nocturna (1955) de Leo Fleider, y El juramento de Lagardere (1956) de León Klimovsky, hasta que Leopoldo Torre Nilsson la eligió para Graciela (1956), junto al actor chileno Lautaro Murúa, y un año después, con el mismo cineasta y actor, fue el personaje femenino central de la recordada La casa del ángel.

De hecho, la personificación de Ana Casco en el referido film de Torre Nilsson, le valió una mención especial en el Festival de Cannes de 1957, y un año más tarde, por su trabajo en Un centavo de mujer de Román Viñoly Barreto, recibió el lauro como mejor actriz entregado por el Instituto Nacional de Cinematografía, a la que siguió Isla brava (1958), de Mario Soffici.

En 1959, La Caída, de Torre Nilsson, la presentó encarnando con precisión y sugestión a la Albertina, imaginada por Beatriz Guido. Al año siguiente apareció en Luna Park de Ruben W. Cavalloti, y finalmente, en 1961, fue la figura de La mano en la trampa, nuevamente a las órdenes de Torre Nilsson, labor premiada en el Festival de Cannes.

A estas obras le siguieron La Novia (1961) de Ernesto Arancibia, Las Furias (1962) de Viasta Lah, donde encarnó a la hija de Mecha Ortiz; Los Inconstantes (1963) de Rodolfo Kuhn, La cigarra no es un bicho (1963) de Daniel Tinayre, Un momento muy largo (1964) de Piero Vivarelli, Cosquín, amor y folclore (1965) de Delfor M. Becaglia, y Viaje de una noche de verano (1965) de varios directores.

En 1967, Leonardo Favio la convocó para ser una de las dos protagonistas femeninas de Este es el romance del Aniceto y la Francisca, de cómo su amor quedó trunco, comenzó la tristeza y algunas pocas cosas más, donde encarnó a una sufrida muchachita provinciana, que le valió un nuevo premio de la Asociación de Cronistas, esta vez como mejor actriz.

En tono más distendido fueron Ufa con el sexo (1967) de Rodolfo Kuhn, y Psexoanálisis (1968) de Héctor Olivera, del mismo modo que Amor y un poco más (1968) de Derlis M. Becaglia.

Más tarde participó en Amalio Reyes, un hombre (1970) de Enrique Carreras, La balada del regreso (1974) y Los Chantas (1975) de José Martínez Suárez, Comedia rota (1978) de Oscar Barney Finn, y Comandos azules (1980) de Emilio Vieyra.

En tevé y teatro

En 1961, Daniel tuvo lugar su primera incursión en la televisión con la serie Obras maestras Philco, a las que siguieron Las tres caras de Malvina, junto a Malvina Pastorino, componiendo tres personajes, Elsa, Elsita y Elsona; para dar paso a “Tres destinos” (1966), junto a Rodolfo Bebán y Emilio Alfaro, en un episodio de Su comedia favorita.

Además, fue parte del gran elenco de la serie de tevé Matrimonios y algo más (1968), de Hugo Moser, donde compuso a La Pochi, un personaje picaresco que ratificó su versatilidad y al que seguirían los de Mi hijo Rasputín (1973), Una promesa para todos (1978), María, María y María (1980) y las nuevas versiones de Matrimonios y algo más (1981 y 1987). Y en teatro fue protagonista de Treinta treinta, de Dalmiro Sáenz, junto a Víctor Laplace, y también de Mujeres, dirigida por Enrique Carreras, con un gran elenco femenino.

Alejada de la escena

En 1987, Elsa Daniel se retiró de la actuación y pasó a dedicarse a la organización de fiestas. De todos modos, en 2003, recibió el Cóndor de Plata a la trayectoria, entregado por la Asociación de Cronistas Cinematográficos.

De su matrimonio con el director de cine Rodolfo Kuhn tuvo a su única hija, Roberta Kuhn, mientras que sus últimas apariciones públicas fueron en diferentes festivales de cine, como el de San Rafael, en Mendoza, donde participó en un homenaje a Leonardo Favio; en el de Mar del Plata y finalmente en Pantalla Pinamar.

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