Policiales

La saga del sur

Acusaron a dos hermanos por el crimen de un allegado a Tubi

Fueron imputados como los autores de los disparos que terminaron con la vida de Leandro “Chanchín” Rafatti, asesinado en enero pasado. Este homicidio fue a menos de 24 horas de que una pareja acribillara a tiros a Marcela Díaz, cuñada de Chanchín y hermana del asesinado Rubén Ariel “Tubi” Segovia


Dos hermanos fueron imputados esta semana como autores del crimen de Leandro Gonzalo “Chanchín” Rafatti, ocurrido en enero pasado a metros de su casa de Rui Barbosa al 400, en el barrio de la Carne. El móvil del asesinato quedó claro desde un principio: este homicidio ocurrió a menos de 24 horas de que, según la acusación, una pareja –Alan Funes y Jorgelina “Chipi” Selerpe– acribillara a tiros a Marcela Díaz, cuñada de Chanchín y hermana del asesinado Rubén Ariel “Tubi” Segovia. Por esto, los pesquisas no dudaron en enmarcarlo en la saga de plomo y sangre que dejó más de medio centenar de muertes por el enfrentamiento entre las facciones Segovia/Caminos y Funes/Ungaro.

Ezequiel y Mauricio G. se presentaron este martes en la sede del Ministerio Publico de la Acusación (MPA) que está en el Centro de Justicia Penal de Mitre al 2800 y al otro día tuvieron la acusación formal. En la audiencia imputativa, el fiscal del caso, Ademar Bianchini, los sindicó como la dupla que iba en un Peugeot 206 gris por Rui Barbosa al 400 el pasado lunes 15 de enero cuando Chanchín recibió los disparos por la espalda y la cabeza que lo mataron en el acto.

Ese día, allegados reconstruirían los últimos minutos de la víctima cuando contaran que, pasadas las 15, un primo despertó a Chanchín de la siesta para ir a jugar al fútbol. Salieron a la calle y se subieron a la moto del familiar. Rafatti iba como acompañante y, a los pocos metros, fue encerrado por un Peugeot 206 gris que estaba secundado por un Fiat 147. Desde el primero de los autos salieron las balas que acabaron con la vida de Chanchín, quien luego de caminar unas cuadras quedó tendido sobre la calle por los disparos en la espalda y la cabeza.

“La víctima era pariente de la chica asesinada el domingo”, señaló un pesquisa ese día. Se trataba de Marcela Díaz, hermana de Ariel “Tubi” Segovia, quien fue asesinado a traición en abril pasado en la cárcel de Coronda. De acuerdo con esta versión, la ejecución de Rafatti se enmarca en la saga de vendetas que recrudeció en los últimos dos años.

Por ese tiempo, una mujer había sido detenida a dos cuadras luego de que un testigo brindara pistas sobre el nombre de uno de los tiradores. A la apresada, identificada como Lorena G., le secuestraron un revólver calibre 44 y le armaron una causa por tenencia de armas, aunque no hallaron elementos que la relacionen por el momento con este crimen.

En la audiencia de los hermanos, el juez Juan Andrés Donnola aceptó la acusación del fiscal y los imputó como autores de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en concurso real con tentativa de homicidio y portación ilegítima de arma de guerra y les dictó 45 días de prisión preventiva efectiva, con salidas laborales monitoreadas con pulsera electrónica, cuyo padre será el garante de ambos.

Además, el magistrado determinó que el abogado defensor Jorge Alcacer presente un informe laboral.

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