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Violencia de género

Acoso sin restricción: “Desde que me separé vivo un calvario”

Bárbara S. denunció que su ex, un empresario rosarino, la acosa. La justicia no lo notifica de la orden de alejamiento.


“Desde el 12 de junio mi ex pareja empezó a hostigarme de todas las maneras posibles, llamándome por teléfono, persiguiéndome, haciéndome cuentas falsas de Instagram y de e-mail, mandándome fotos de la intimidad con videos a mi jefe. Me llama a cualquier hora, me empapeló el auto con fotos privadas. Va a mi casa, da vueltas por donde trabaja la persona con la que estoy”.

Dos meses atrás, Bárbara S. decidió separarse de su pareja, un conocido empresario de medios ligado al deporte.  Desde entonces, denuncia la mujer, no deja de sufrir acoso. “Lo que le digo a todo el mundo es que no es necesario que me golpee para que sea violento. Esto me está arruinando en todos los aspectos de la vida. No salgo a ningún lado sola y tengo que tener 20 ojos por mi nena. Es una preocupación constante. Cuando llego a mi casa me quedo adentro y no salgo”, contó a El Ciudadano.

Al principio, el miedo paralizó a la joven madre de una nena de 8 años. A medida que pasaban los días el hostigamiento no paraba, se decidió a denunciarlo y pedir el botón de pánico.

En la presentación judicial adjuntó fotos, correos electrónicos y videos. “La última vez que fui le dije que tengo los testigos del primer día, cuando él me zamarreó en la puerta de mi casa, me empujó y me dijo todo lo que me dijo. Me amenazó de muerte, con prenderme fuego el auto y dejarme sin trabajo”, contó.

Los pasos lentos de la justicia

La primera denuncia la hizo en el distrito el 14 de junio. Desde el Juzgado de Familia emitieron al día siguiente una orden de restricción pero la persona denunciada todavía no pudo ser notificada.

“La policía de la jurisdicción fue a la casa y no lo encontraron. Lo llaman por teléfono y él se niega. Van a su trabajo y no los recibe. Por eso él sigue haciendo todo esto”.

Bárbara y su ex pareja estuvieron juntos 4 años. Durante ese tiempo, dijo la mujer, “nos separamos un millón de veces en el medio porque no congeniábamos, pero nunca pensé que una persona podía llegar a hacer todo lo que  está haciendo”.

“Tengo una nena de 8 años a la que tengo que proteger, tengo que ir a hablar al colegio y con mi familia para que estén atentos a cualquier situación. Tiene mucho poder y conocidos en Rosario. Lo hice público en las redes porque en fiscalía me dijeron que la primera denuncia se había desestimado. Volví a hablar y me dijeron que iban a reabrirla. Al no haber golpes y ser sólo por acoso es más difícil”, dijo.

“A veces no se necesitan golpes porque lo psicológico a mí me está arruinando la vida. Se contactó con el padre de mi hija diciéndole que se haga un ADN porque su hija no era de él. Está abarcando todos los aspectos: el trabajo, mi vida cotidiana, mi hija. Y me sigue escribiendo”.

Al principio intentó hablar con él y pedirle que parara, que la dejara vivir tranquila. Pero las cosas empeoraron y cuando ella hizo la primera denuncia, según contó, él le dijo que la iba a demandar a ella.

“Las cosas las hace de madrugada. Me pinchó las ruedas y me mandó un mensaje por Whatsapp diciéndome que si uno no cambia las ruedas del auto no puede avanzar por la vida. Tengo hechas cuatro denuncias en fiscalía, fui ayer (por el martes) y me dijeron que la primera había sido desestimada. Pidieron hablar con la fiscal Raquel Amada para que se reabra la causa”, siguió contando.

El mayor miedo de Bárbara es que por las influencias de su ex pareja no se constituya una causa y que sus denuncias no prosperen. “La primera denuncia la hice hace dos meses y todavía no lo notificaron de la orden de restricción. Me sorprende que de la comisaría no lo encuentren, que sea tan difícil ubicar a una persona en  Rosario para notificarlo”, argumentó.

“Cuando empezó todo esto me comuniqué con su psicóloga y con su hermana. Él estaba en tratamiento. La hermana me dijo que era imposible que él hiciera esas cosas. Les mostré los mensajes y la psicóloga me dijo que lo espere un mes, que le tenga paciencia, pero ya vamos para dos meses y nada termina”.

“Yo hago publicaciones a través de Facebook con respecto a todo esto y él me manda mensajes acusándome de mentir y diciéndome que él me va a demandar a mí. Sé que tiene mucho poder, intenté comunicarme con otros medios, en algunos me dijeron que lo iban a derivar y después todas las entrevistas se cayeron. Incluso, él me avisó, cada vez que eso pasó diciéndome ‘te aviso que no vas a salir en ningún lado, que toda la gente se solidariza conmigo y que no te van a dar bola’”.

La versión de la fiscalía

Desde el Misterio Público de la Acusación corroboraron la denuncia que efectuó bárbara “por hostigamiento y supuestas amenazas telefónicas por parte de una ex pareja”.

“Se solicitó la restricción de acercamiento y hostigamiento. Se le tiene que notificar está restricción. La denunciante estuvo ayer en la unidad de género y se le actualizó el estado de la situación. Se investigan los datos aportados en la denuncia y recolección de evidencia para corroborar si se constituyó delito. Se la entrevistó donde ella manifestó que aportaron testigos. Está en proceso la investigación”, señaló Sebastián Carranza, de la Fiscalía.

La persona denunciada por Bárbara S. ya fue acusada por Paula M., otra ex pareja que dijo ante la justicia que este hombre habría actuado de manera similar cuando decidió romper con él.

Su denuncia también fue desestimada: nunca se constituyó la causa.