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Leche

Acordaron financiamiento para tamberos

El gobernador Lifschitz dijo que en el encuentro pudieron hacer “un análisis exhaustivo” de la situación del sector.


El gobernador Miguel Lifschitz y el ministro de Agroindustria de la Nación, Ricardo Buryaile, mantuvieron un encuentro para analizar líneas de financiamiento para los productores tamberos afecta-dos por la emergencia hídrica de abril. Anunciaron la creación de una Mesa Láctea a nivel nacional y la puesta en marcha de una línea de créditos blandos por parte del Banco Nación, que había sido prometida por el propio Buryaile en abril y hasta ahora no estaba operativa.

Ante la grave situación que atraviesa el sector de la lechería, y luego de varias demandas de la provincia –las más enérgicas por parte del ministro de la Producción, Luis Contigiani–, finalmente Lifschitz se reunió en Buenos Aires con Buryaile –el martes a última hora– y allí se avanzó en distintas soluciones para hacer frente a la crisis del sector lácteo. Según un estudio de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), entre mayo y julio de este año cerraron unos 500 tambos en la provincia.

El gobernador Lifschitz dijo que en el encuentro pudieron hacer “un análisis exhaustivo” de la situación del sector.

“Compartimos la preocupación por la actual situación de los tamberos, abordamos la problemática financiera y quedamos en dos ideas de financiamiento. Por un lado, queremos fortalecer la línea de financiamiento de 300 millones de pesos con tasa subsidiada. Como ya está prácticamente agotada, vamos a ver la posibilidad de duplicarla y mantenerla en vigencia”, explicó Lifschitz.

Además, el mandatario santafesino indicó que hay “partidas de emergencia” del Banco Nación por 5.000 millones de pesos disponibles para financiar al sector tambero en emergencia.

“Hasta ahora se ejecutó muy poco. Esto tiene que ver con la burocracia del banco y los exagerados requisitos que se piden”. En la misma línea se había expresado el mes pasado el ministro Contigiani, al remarcar la necesidad de que la Nación ponga en marcha la ayuda prometida durante las inundaciones de abril.

Lifschitz acordó con el ministro Buryaile “trabajar juntos para flexibilizar esto y lograr que los productores tamberos puedan acceder a ese financiamiento”. Asimismo, el gobernador anticipó que “aquellos que no pueden acceder al sistema de financiamiento bancario, podrán hacerlo a través de cooperativas o directamente a través de la provincia, o sea que se abrieron varias posibilidades interesantes”.

Por otro lado, el gobernador destacó la importancia de la conformación de la Mesa Láctea a nivel nacional, “que se realizará en los próximos días y que es un viejo reclamo de la provincia, de los productores y de las instituciones. Va a haber una primera reunión del sector productivo con la industria, y la idea es sumar luego a los sectores gremial y comercial”, concluyó.

Situación crítica

La UNL difundió ayer un estudio que revela que entre mayo y julio de 2016 cerraron unos 500 tambos en la provincia. “La situación de la lechería es crítica en general en la Argentina. En el caso de los tambos en la cuenca lechera central de la provincia de Santa Fe, a esa crisis se le agregan algunos condimentos regionales propios, que fueron fundamentalmente de tipo climático y que le pegaron aún más”, señaló Eduardo Baravalle, del Departamento de Producción Animal de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNL.

Se trata de una crisis que se produce desde hace dos años: “Por un lado, es una crisis económico-financiera, pero también productiva, que responde a factores externos e internos”. A nivel internacional el precio de los lácteos sufrió una caída importante, por debajo de los valores históricos, fundamentalmente la leche en polvo que hoy se ubica en los 2.000 o 2.200 dólares la tonelada. “Hubo momentos muy buenos en los precios internacionales, pero no supimos aprovecharlos”, indicó Baravalle.

En cuanto a la situación in-terna, Baravalle manifestó que es “muy grave” debido a los problemas de precios que comenzaron en 2014.

“Los sistemas nacionales y provinciales han entrado en crisis con un desfase entre los precios de producción y el precio que se la paga al productor. En Santa Fe, a eso hay que sumarle la situación dramática que devino del clima desde el mes de abril, cuando cayeron en el centro de la provincia entre 500 y 700 mm, lo que hace que en un mes las precipitaciones fueran el 80 o 90 por ciento lo que llueve en un año. La situación fue tan importante que determinará los niveles de producción de los establecimientos a mediano y largo plazo”, aseveró el investigador de la Facultad de Veterinaria de la UNL.

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