Policiales

Violencia de género

Abuso sexual y violencia: quería embarazar a su expareja para que no lo dejara

El fiscal dijo que los degradantes actos contra la integridad sexual habrían sido ejecutados mediante una terrible violencia física y psicológica, tratándose de agresiones sexuales, golpes, insultos y amenazas, conductas que la paralizaron y dejaron sin respuesta


El fiscal de la Unidad Delitos contra la Integridad Sexual de Salta, Rodrigo González Miralpeix, pidió que sea llevado a juicio un hombre de 34 años acusado de “abuso sexual con acceso carnal agravado por el uso de arma, privación ilegítima de la libertad agravada, lesiones leves agravadas por existir violencia de género y haber medido relación de pareja; y abuso sexual con acceso carnal continuado”.

El caso llegó a la Fiscalía luego de que la víctima manifestó, entre otras cosas, que el imputado intentó ahorcarla con un cable. Tras el episodio, tomó un cuchillo y la amenazó de muerte para que no llamara a la policía y que luego le pidió que tuvieran relaciones sexuales para que quedara embarazada y no lo abandonara. Ante la negativa, el imputado la amenazó con matarla con el cuchillo y luego abusó de la víctima, señala el sitio del Ministerio Público Fiscal de Salta.

La víctima dijo en declaración testimonial que fue pareja del hombre durante 12 años y que tuvo dos hijas con él.

La mujer declaró que por haber sufrido violencia física, psicológica y sexual por parte del acusado, decidió separarse, manteniendo la convivencia en el mismo domicilio.

La denunciante detalló que el 16 junio de 2018, cuando regresaba al domicilio tras la jornada laboral, su ex pareja la increpó violentamente cuestionándole dónde había estado, por lo que decidió llevar a sus hijos a la casa de su hermana para preservarlos de la agresividad del imputado, quien cerró la puerta de la vivienda con llave para impedir que salieran. Luego insultó a la víctima y le quitó el teléfono celular para evitar que pudiera comunicarse y pedir ayuda.

La mujer manifestó que su ex pareja anteriormente ya la había forzado a tener relaciones sexuales y que la primera vez fue cuando ella tenía 17 años.

El fiscal González Miralpeix sostuvo que los degradantes actos contra la integridad sexual habrían sido ejecutados mediante una terrible violencia física y psicológica, tratándose de agresiones sexuales, golpes, insultos y amenazas, conductas que la paralizaron y dejaron sin respuesta.

 

Comentarios