Sociedad

Protesta

Aborto: marcha y demanda ante el Ministerio de Salud

Integrantes de la Campaña por el Aborto Legal se manifestaron este martes por un caso de julio pasado, cuando le negaron la interrupción del embarazo a una mujer de 30 años en el Hospital Cullen de Santa Fe, desde donde explicaron que el caso tenía "altísimo riesgo".


Integrantes de la Campaña por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito de Santa Fe se manifestaron este martes frente al Ministerio de Salud de la provincia para exigir que se cumpla sin restricciones el protocolo de interrupción voluntaria del embarazo en todos los efectores públicos.

La manifestación se da en el marco de un litigio judicial por un caso ocurrido en julio en el hospital Cullen de Santa Fe, donde le negaron un aborto a una mujer de 30 años, madre de cinco hijos. La decisión de las autoridades médicas fue avalada por la Justicia, pero la mujer –apoyada por abogadas que forman parte de la campaña– presentó una apelación contra el Ministerio de Salud de la provincia.

Durante la marcha, las manifestantes denunciaron “reiterados incumplimientos” en los efectores públicos de salud, entre los que se destacan los dos principales hospitales de la capital provincial: el Cullen y el Iturraspe, donde todos los médicos del Servicio de Ginecología se declararon objetores de conciencia y no realizan abortos legales.

La delegación santafesina de la Campaña por el Derecho al Aborto Legal demandó ante el Ministerio la renuncia del Dr. Samuel Seiref, actual jefe del Servicio de Ginecología del hospital Iturraspe. Y cuestionaron a los integrantes de los servicios de Ginecología de los dos hospitales ya que “ponen en tela de juicio a la Organización Mundial de la Salud que en 1948 reconoció que la salud es física, psíquica y social”.

El caso

El 16 de julio, una mujer de 30 años, madre de cinco hijos, con un embarazo de 16 semanas, fue al Samco de la ciudad de Santo Tomé para pedir la interrupción del embarazo en los términos del artículo 86 inciso 1º del Código Penal, donde se establece que se podrá realizar la práctica “con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre”.

En la apelación presentada en Tribunales, los abogados de la mujer relatan que “luego de ser oída por los profesionales su situación de salud tanto física como mental, económica, social, familiar, el Samco le extiende un informe con derivación al Tercer Nivel de Salud por ILE (interrupción legal del embarazo) causal salud”.

Una semana después, el 23 de julio, la mujer se entrevistó con el equipo de Cuidados Progresivos del hospital Cullen.

Allí, los profesionales que intervinieron observaron la ecografía y dictaminaron que por las características de su útero no era recomendable una ILE con misoprostol, ni consideraban pertinentes otros métodos dado el tiempo de gestación.

Luego, en una segunda entrevista, le dieron los mismos resultados y los profesionales explicaron que en una evaluación colectiva con otros médicos habían decidido no realizar la práctica “independientemente de su decisión”.

En lugar de eso, le ofrecieron –según lo expuesto en el expediente– “acompañamiento en el caso de que decidiera acudir a la posibilidad de dar en adopción”.

El 24 de julio la mujer presentó una nota de reclamo ante el Ministerio de Salud de la provincia y ante la Dirección del hospital Cullen. Los médicos siguieron firmes en su postura ya que, a su entender, realizar la práctica en ese momento (semana 18 del embarazo) implicaba riesgos severos para la salud de la mujer.

“Altísimo riesgo”

El jefe del Servicio de Ginecología del hospital Cullen, Fernando Ponzo, explicó al diario El Litoral por qué se negó a realizar el aborto: “Era un embarazo de 18 semanas; interrumpir ese embarazo tenía altísimo riesgo de vida para la paciente. Tenía tres cesáreas anteriores, una más que la de una paciente que se intentó hacer tiempo atrás en el Iturraspe y se rompió el útero”.

Ese caso previo fue derivado del Iturraspe y lo atendió el propio Ponzo: “No falleció, pero estuvo en terapia intensiva 20 días, con infección y antibióticos. Tuvimos que sacarle el útero y el ovario porque se le rompió el útero por el misoprostol, que no tiene riesgo cuando tenés 10 o 12 semanas (de embarazo), pero cuando tenés 18 o 19 semanas y tenés cesáreas anteriores, la presión del útero rompe la cicatriz. Entonces dijimos que ese método no se podía utilizar en un embarazo tan grande”.

El Dr. Ponzo defendió el trabajo realizado en su área. Explicó que en lo que va del año tuvieron 19 casos similares En lo que va de 2018, al hospital Cullen llegaron 19 casos similares. En diez de ellos se realizó la práctica del aborto y en los otros nueve no. “No es un ‘no’ sistemático”, graficó el jefe del Servicio de Ginecología del Cullen.

Uboldi: “Hay evaluación médica”

También la ministra de Salud, Andrea Uboldi, se refirió al tema y dijo que lamentaba que las referentes de la campaña se hayan movilizado y hayan llevado el caso a la Justicia sin antes haberse reunido con los referentes del Ministerio para analizarlo.

“Estamos bajo un protocolo de interrupción legal del embarazo que implica una evaluación médica”, señaló Uboldi.

“Hay un equipo de salud, que no es solo hospitalario sino también de nivel central, que evalúa cada caso particular. Se analizan las causales que plantea la mujer, las semanas de gestación y las condiciones de salud para construir un sí o un no”.

La ministra recordó que Santa Fe es una de las provincias que “más ha trabajado para garantizar los derechos de las mujeres”. Y añadió: “Somos una provincia ejemplo en este tema, de hecho compramos misoprostol, la gente recibe gratis esta medicación y hay un equipo que evalúa cada uno de estos casos. Nos parece que es una medida que no corresponde en el contexto de esta provincia”.

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