Política

Despenalización

Aborto: el debate empezó antes de llegar al Congreso

En la Argentina el aborto está penado por la ley salvo en dos excepciones: cuando hubo una violación y cuando está en riesgo la salud de la mujer.


El presidente Mauricio Macri envió un mensaje a los legisladores de Cambiemos y dijo que dará libertad de acción para votar un proyecto de ley de despenalización del aborto. Sea por oportunismo, escucha, resultados de encuestas o para desviar la atención, el anuncio llega después de la demostración de fuerzas del movimiento de mujeres argentino. El pañuelazo organizado el lunes pasado por la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito frente al Congreso Nacional y el tuitazo que fue tendencia mundial son la punta del iceberg. El debate se gesta desde hace más de 30 años en las ediciones del Encuentro Nacional de Mujeres. Adquirió fuerza con el movimiento Ni Una Menos, que tomó el pañuelo verde de la campaña lanzada hace 15 años como uniforme y bandera. En enero llegó a la televisión con el paso de referentes del feminismo por el programa Intrusos.

En la Argentina el aborto está penado por la ley salvo en dos excepciones: cuando hubo una violación y cuando está en riesgo la salud de la mujer. La interrupción legal del embarazo (ILE) se hace bajo protocolos y guías elaborados por el Ministerio de Salud nacional entre 2007 y 2015. Cada provincia decide si adherir o no. Hasta fines del año pasado, sólo 8 de las 25 lo había hecho. Santa Fe es una ellas.

Los protocolos surgieron a la par de la Campaña Nacional Por el Aborto Legal Seguro y Gratuito, lanzada en 2003 e integrada por 500 organizaciones del movimiento de mujeres. A diferencia de la legislación actual, pide la despenalización hasta la semana 14 en todas las causales. Desde 2005, el proyecto fue presentado seis veces y nunca obtuvo el quórum para ser tratado. El 6 de marzo llegará de nuevo a la mesa de entrada con el apoyo de legisladores y legisladoras de distintos bloques. A la fecha, son alrededor de 70 los que lo acompañarán, pero el debate social que se viene en las próximas dos semanas puede inclinar la balanza.

Ante el anuncio de Macri (ver pág. 6), legisladoras de distintos bloques pedirán una sesión especial el 8 de marzo, día del Paro Internacional de Mujeres. De conseguir 129 votos, el proyecto se tratará. Desde Cambiemos adelantaron que no darán quórum ese día y que esperan que el debate se dé en las comisiones. La primera a la que será girado es la de Salud, presidida por la oficialista Carmen Polledo, una ex legisladora porteña que se mostró abiertamente en contra de la despenalización.

 

Conquista de las mujeres

Raquel Tizziani, titular de la Cátedra “El Aborto como problema de salud” de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR, opinó que el anuncio es una buena noticia aunque hay puntos que hacen ruido. “Soy optimista porque otra vez podemos presentar un proyecto de ley que está revisado y actualizado científica y académicamente y que es el fruto de años de construcción de las organizaciones de mujeres. Pero tenemos que estar atentas porque este es un gobierno que viene quitando derechos. Horas después del anuncio legisladores de Cambiemos hablaron de adopción, subrogración de vientre y hasta de una asignación económica por embarazo. Primero que muchas de esas discusiones ya están contempladas en las leyes argentinas que deberían conocer. Segundo, no modifican la decisión de las mujeres de interrumpir un embarazo. Es una fantasía pensar que un plan social hace que la mujer no decida abortar”, explicó.

El director de Salud Sexual de Rosario, Daniel Teppaz, consideró que es hora de dejar de lado los pensamientos individuales y dar paso a un debate colectivo sobre la salud de las mujeres. “Desde Rosario tenemos mucho para aportar acerca de cómo aplicar los protocolos, cómo tratar a las mujeres y no perseguirlas. No se producen más cantidad de abortos y disminuyen las muertes de las mujeres”, describió. Para el médico la discusión en torno del comienzo de la existencia como persona no es el foco del debate. “Las mujeres, con o sin leyes, recurren al aborto igual. Cuando el sistema las contiene, está demostrado, disminuyen las muertes. La discusión es una cuestión de democracia, de derechos y de autonomía de las mujeres”, agregó.

La diputada nacional de Movimiento Evita Lucila de Ponti consideró el anuncio un triunfo del movimiento de mujeres. Confirmó que el 8 de marzo pedirán el tratamiento, aunque dijo que para lograr el quórum aún falta. “Vamos a dar el debate en las comisiones y confiamos conseguir los votos para llevarlo al recinto antes de que termine la primera mitad del año”, explicó. La prioridad para ella y otras legisladoras a favor de la despenalización es que se apruebe el texto de la campaña. “No podemos descartar que el gobierno quiera discutir otro proyecto, pero la prioridad del movimiento de mujeres es aprobar el texto que desde hace una década está en discusión”,  agregó.

Para Silvia Augsburger, diputada provincial de Igualdad y Participación e integrante de la Campaña, la de ayer fue una buena noticia y demuestra que la agenda del feminismo corre por otro carril que no tiene la lógica de la agenda política partidaria. “El gobierno toma decisiones en base a encuestas y hoy el 80 por ciento de la sociedad quiere que el aborto sea discutido en el Congreso. Al feminismo nos viene muy bien porque en los próximos meses vamos a debatir en todo el país”, opinó. Augsburger fue legisladora nacional entre 2005 y 2009 y recordó que en el tratamiento de la ley de matrimonio igualitario los medios de comunicación fueron fundamentales. “En ese momento los medios acompañaron y creo que el antecedente de Intrusos puede jugar a favor de que se escuche la voz de las mujeres”, opinó. También destacó el rol de la movilización popular: “Lo que va a empujar a los legisladores a tomar posición será el humor social. Y hoy impresiona la capacidad de movilización. Lo ves con las asambleas feministas, la cantidad de adolescentes que van. Nos quedamos sin pañuelo a los dos minutos”.

Si te gustó esta nota, compartila