El Hincha, Rosario Central

Copa de la Liga Profesional

A pesar del cambio de técnico el Canalla volvió a perder: el verdugo esta vez fue Tigre

En caída libre. El debut de Leandro Somoza no trajo cambios. El resultado fue negativo y desde el juego hasta hubo retrocesos. El nuevo entrenador no pudo poner su impronta y Central otra vez se quedó sin nada. Una crisis futbolística que es ya se torna más que preocupante


En caída libre. El debut de Leandro Somoza no trajo cambios. El resultado fue negativo y desde el juego hasta hubo retrocesos. El nuevo entrenador no pudo poner su impronta y Central volvió a perder. Una crisis futbolística que es preocupante y que al menos, en el primer partido del ciclo del técnico lo que se vio fue más de lo mismo. La semana de trabajo con la cual llegó al partido el nuevo cuerpo técnico no fue suficiente para variar lo que venía mostrando el equipo.

Un equipo tirado en la cancha. Un sistema de juego que no trajo soluciones. Variantes que no modificaron nada. Tres volantes centrales diferentes en los noventa minutos. Futbolistas en bajísimo nivel. Un combo que hizo que la presentación en Victoria sea deslucida y la derrota hasta pudo haber sido por más diferencia.

Es importante por haber sido el primer partido del ciclo de Somoza apuntar algunas diferencias que se notaron desde el mismo inicio del juego con respecto a lo que hacía el Central de Cristian González. Lo primero para destacar fue el cambio de esquema con respecto al ciclo anterior (4-3-1-2). Somoza ubicó a Emmanuel Ojeda en el centro del campo de juego, a su derecha Walter Montoya y a su izquierda Marcelo Benítez. Delante de estos paró a: Gino Infantino, del medio hacia la derecha, y a Emiliano Vecchio, del medio hacia la izquierda. En tanto que Marco Ruben fue el único punta.

Otras de las características del primer partido del Central de Somoza fue que en cada salida de arco buscó siempre el pelotazo, intentando llegar al tercer cajón, y no por abajo como sucedía con el Kily. Es decir que casi nunca intentó elaborar las jugadas desde abajo.

En cuanto al partido en sí, la primera etapa fue de bajo vuelo futbolístico. El Canalla buscó los primeros minutos llevar a cabo una presión alta, pero la misma no tuvo resultado y rápidamente fue contrarrestada por el rival.

Central sí fue intenso a la hora de buscar recuperar la pelota, algo que venía desde el ciclo anterior, pero a lo que le agregó mayor agresividad, una muestra de esto fue que Benítez y Montoya vieron la tarjeta amarilla. La mayoría del juego se llevó a cabo en campo canalla, pero en líneas generales la defensa de Central no sufrió zozobras en casi toda la primera etapa. En ofensiva lo del equipo de Somoza fue flojo, Vecchio e Infantino no pudieron generar fútbol y la pelota nunca le llegó a Ruben con claridad. El empate tras el pitazo de Penel que indicaba el descanso fue justo por lo hecho por ambos en el primer capítulo.

El complemento arrancó de la peor manera para Central, es que Báez metió una mano de chambón en el área y Magnín abrió la cuenta, de penal. El Canalla reaccionó, no se amedrentó por el gol en contra y fue en busca del empate. Pero luego de varios intentos infructuosos el partido volvió a achatarse y eso fue negocio para los de Victoria.

El equipo de Somoza no tuvo ideas claras de como atacar y, salvo un buen intento de Blanco por su sector, todas las intenciones fueron desactivados por la defensa de Tigre sin inconvenientes. Somoza movió el banco apenas pasado el primer cuarto de hora y mandó a la cancha a Martínez Dupuy en lugar de Infantino. Pero la pelota siguió sin llegarle limpia a los delanteros y todo se complicó.

Tigre, con el orden como principal virtud, terminó de poner el partido a su favor y aprovechó el inexplicable cambio de Somoza que sacó a Ojeda y corrió de lugar a Benítez, dejándolo como volante central. El Matador liquidó el juego con el 2-0, Central se quedó solo en intenciones y ni siquiera pateó al arco. No cambió nada.

Floja primera presentación del Central de Leandro Somoza. Un esquema elegido de manera incorrecta. Sin una clara estrategia. Sin ideas en casi todo el partido. La primera impronta del entrenador no se vio, claro que tuvo su debut con tan solo una semana de trabajo. Central no solamente que repitió el resultado de la derrota, sino que además lo hecho en Victoria hasta fue peor de lo que venía mostrando el equipo. El Canalla sigue en crisis futbolística y debe tener una reacción rápida en los partidos que vienen para que esta no cosecha de puntos no hagan mella en el futuro. Ahora depende del entrenador que no sólo tendrá que buscar una mejor idea, sino también tomar decisiones porque algunos futbolistas hoy no están para ser titulares.

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