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A Netflix le interesa la sexualidad

La plataforma estrenó recientemente la imperdible serie inglesa “Sex Education” y es inminente el desembarco de la elogiada película “Girl”, del realizador Lukas Dhont, sobre una bailarina transgénero, firme candidata al Oscar por Bélgica


En su afán por descubrir, analizar y plantar bandera acerca de algunos temas, en particular aquellos vinculados a la sexualidad, la plataforma de contenidos streaming Netflix arrancó el 2019 con una serie de estrenos donde, del lado de las series, se destaca la inglesa Sex Education, con Gillian Anderson que interpreta una terapeuta sexual que vive con su hijo adolescente, y del lado de las películas, la aclamada Girl que, de algún modo, como pasaba con La chica danesa, aunque en otro tiempo y contexto, se mete en el entorno de una adolescente transgénero.

Como pasó el año pasado con Sex and Love, documental donde Christiane Amanpour recorre el mundo investigando la forma en la que adultos de seis grandes ciudades globalizadas experimentan el amor y el sexo, la sexualidad en toda su diversidad se apropia una vez más de la agenda de la plataforma más importante del mundo con dos alternativas diametralmente opuestas: la primera, estrenada la semana pasada, y del lado del film del director belga Lukas Dhont, disponible en las próximas horas.

Madre e hijo

Las relaciones entre madres e hijos siempre han dado tela para cortar en el cine y la tevé. Buscando dar una vuelta de tuerca a esa relación siempre delicada y teñida de infinidad de arbitrariedades, Netflix estrenó hace una semana Sex Education, propuesta que ya promete segunda temporada y que pone atención en la relación de un joven inseguro que está descubriendo su sexualidad y su madre, una terapeuta sexual abierta y sin prejuicios que llama a las cosas por su nombre.

Sex Education es, al mismo tiempo, como una comedia estudiantil clásica de John Hughes pero desarrollada en el Reino Unido. “Es una carta de amor británica contemporánea a las películas estadounidenses sobre la escuela secundaria”, dijo Gillian Anderson, conocida mundialmente por la recordada serie Los expedientes secretos X.

En la historia, Anderson y Asa Butterfield (el niño protagonista de Hugo, de Martin Scorsese) son madre e hijo, cada uno a su tiempo y forma explorando el panorama sexual contemporáneo sin eufemismos y en toda su real dimensión.
“Es una especie de tierra de nadie”, dijo en declaraciones a la prensa el joven Asa Butterfield sobre la ambientación de la serie. “No decimos dónde es, pero tiene estas colinas verdes y a esta gente vestida un poco como en los 80. Tiene una especie de ambientación atemporal, lo que creo que hace que la serie se destaque”, evaluó.

Asa Butterfield interpreta a Otis, un chico de 16 años muy inteligente pero socialmente torpe, con poca experiencia sexual pese a que su madre es experta en el tema. “Es como un mago del sexo maldecido con la incapacidad de hacer algo con toda esa información que tiene”, dijo el actor sobre su personaje. El joven va por la vida con una guía sexual intentando abandonar su virginidad, pero ningún rasgo de su personalidad lo ayuda demasiado.

A su tiempo Anderson, la inolvidable agente Scully de los X Files da vida a Jean, una madre soltera muy directa cuya casa está llena de manuales y juguetes sexuales. Es tan abierta sobre el tema que no tiene reparos para espiar el cuarto de su hijo o hacer preguntas incómodas mientras ven una película. Jean no tiene límites para dar a conocer su intimidad: le gusta exponer su erotismo y siente una fuerte pasión por el sexo. “No suelo mezclar rarezas con comedia. Mis personajes raros han sido bastante serios y perturbadores, así que saltar a algo que tenía esta mezcla para ofrecer fue definitivamente un beneficio adicional”, dijo la actriz.

Los ocho capítulos de la primera temporada que están disponibles se filmaron mayoritariamente en el sureste de Gales (Inglaterra). Y aunque los actores tienen acento inglés, juegan con pelotas de fútbol americano en un campus, usan chaquetas universitarias con letras y planifican un baile de graduación, muy al estilo estadounidense. Entre otras particularidades, la banda sonora está llena de canciones de la década del 80, de artistas que van desde The Smiths hasta Billy Idol.

Un nuevo cisne

Ganadora, entre otros premios, de la Cámara de Oro a la mejor ópera prima en la última edición del Festival Internacional de Cine de Cannes, Netflix vuelve a apostar al cine de autor con el estreno de Girl, la elogiada película del director belga Lukas Dhont que está basada en la historia real de la bailarina trasngénero Nora Monsecour.
El film fue nominado al Globo de Oro de este año y multipremiado en Cannes, al tiempo que sigue en carrera por el Oscar cuyos candidatos se conocerán mañana.

Lara tiene 15 años, es una apasionada del ballet, su familia la apoya a cada paso, es una joven disciplinada, pero atraviesa un duro proceso de cambio de sexo, dado que es una chica transgénero. El tratamiento hormonal es su única esperanza, el requisito antes de la operación que le significará cambiar definitivamente de sexo masculino a femenino. Así comienza Girl, que al mismo tiempo que recuerda al premiado film chileno Una mujer fantástica, también tiene algo de La chica danesa, sobre la vida de la primera mujer trans.

Desde que el realizador Lukas Dhont, que en la actualidad tiene sólo 28 años, leyó en un periódico el caso de esta bailarina, quedó impactado con la historia. Pasaron nueve años hasta pudo hacer su propio largometraje sobre ella. Fue un tiempo muy fértil y movilizador para él: anunció su homosexualidad, cursó la carrera de cine, y esculpió su talento en tres cortometrajes que lo prepararon para este momento, la llegada de su controvertido film a la pantalla de Netflix.

Girl compitió con Roma (la ganadora) en los Globos de Oro como mejor película extranjera. El film se estrenó este año en la sección “Un Certain Regard” del Festival de Cannes y fue la más destacada de un lote de películas que tienen como particularidad la mirada de nuevos directores o nuevas temáticas. Fue así que Girl abandonó Cannes con cuatro galardones: la referida Cámara de Oro a la mejor ópera prima, el premio de la crítica, la Queer Palm a la mejor película de género y el premio al mejor actor dentro de la referida sección para el sorprendente Victor Polster, un chico de sólo 16 años cuyo majestuoso trabajo vale la visión de la película, que luego de una serie de controversias por una comentada escena de desnudo llegará, por exigencia de su director, sin cortes a la plataforma de contenidos streaming.

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