Policiales

El dolor de un padre

“A mi hijo lo reventaron”: semana clave para esclarecer la muerte de Franco Velázquez

La causa que investiga la muerte de un joven de 25 años que falleció a comienzo de octubre luego de ser atropellado contra el frente de una vivienda de Pasco al 5000 tendrá novedades cruciales: este miércoles declaran testigos y el jueves se realiza la autopsia


Siempre es difícil escuchar a un padre contar sobre la muerte de un hijo. Pero oír a Julio, un fletero de 63 años, cuesta más. Franco Velázquez falleció hace dos semanas luego de agonizar tres días. Tenía 25 años. Su papá contó que apenas se enteró que estaba internado en grave estado empezó a moverse, a caminar, hasta llegar al lugar “donde le había pasado eso”. Y pudo corroborar parte de lo que le contaron con sus propios ojos. Porque el auto que lo atropelló derrumbó el frente de una casa y se metió adentro. “Se llevó puesto todo, la pared, el portón, todo. Mi hijo quedó literalmente reventado, con los intestinos afuera”, dijo Julio a quien los moradores le contaron que luego de la embestida, el conductor se bajó y pateó a Franco en la cabeza, junto a otros automovilistas que llegaron en una camioneta y dos autos más: “La dueña de la casa y varios vecinos se metieron para que le dejaran de pegar porque mi hijo agonizaba”.

La investigación está en manos de la fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos Marisol Fabbro para quien esta semana será clave: este miércoles está previsto que declaren los testigos presenciales de la violenta secuencia, mientras que el jueves está programada la autopsia en el Instituto Médico Legal (IML).

Ambas medidas pondrán blanco sobre negro en un hecho que tiene versiones encontradas ya que primero se habló de un “linchamiento” por el robo del auto a un remisero y luego, cuando éste declaró, mencionó que fue a rescatar su vehículo robado junto a su esposa al volante, y que ella, al verlo forcejear con el presunto ladrón, maniobró nerviosa el vehículo y lo atropelló.

La primera información oficial recayó en el fiscal de Flagrancia José Caterina a raíz de la versión que brindó el remisero Maximiliano A., de 42 años. El hombre denunció que le habían robado a punta de pistola el Volkswagen Vento que conducía y que luego, lo habían contactado para devolvérselo a cambio de dinero en Pasco y Felipe Moré, el 30 de septiembre pasado.

El remisero dijo que aceptó ir a la mencionada cita acompañado por su esposa en un Chevrolet Corsa. Y que al llegar se encontró con el mismo muchacho que le había robado el Vento, quien lo amenazó con un arma de fuego.

Según informó la Fiscalía en su momento, el remisero dijo que ante esa situación “es obligado realizar una mala maniobra colisionando el vehículo Corsa contra una pared de una casa vecina momento en que el agresor es reducido por vecinos de la zona no identificados”. Tras esa versión, el remisero fue liberado. Dos días después el Vento robado apareció en otro domicilio por lo que fue imputado por encubrimiento de robo un joven de 23 años, a quien le dictaron prisión preventiva por dos años. Luego, con la muerte de Velázquez el caso pasó a la fiscal de Homicidios Fabbro.

“Es todo mentira”

El papá de Franco dijo que cuando escuchó esa versión en las noticias no lo podía creer. Él mismo había ido al barrio a preguntar qué había pasado y los vecinos le contaron que debieron intervenir para que los que llegaron junto al remisero en auto le dejaran de pegar a su hijo, quien había quedado “reventado” luego de ser embestido.

“Salió en las noticias que los vecinos le habían pegado, nada que ver. Es todo mentira. Los que le pegaron fueron los compañeros del remisero que lo atropelló, que se acercaron y le patearon la cabeza”, dijo.

“El remisero al que le robaron el auto fue directamente a matar, y después le echó la culpa a su señora, dijo que ella manejaba, que se asustó y chocó. Pero es todo mentira. La gente que estaba ahí me contó que es todo mentira. Los vecinos dicen que defendieron a mi hijo, al igual que la dueña de la casa, la mujer me contó que no sabía por qué le pegaban pero les dijo que pararan que se estaba muriendo y como seguían, ella le pegó con un fierro a uno para que pare. Además, les destrozaron toda la casa, donde funciona un quiosco”.

Julio dice que ni él ni su mujer, de 66, imaginaron que les iba a pasar algo así. Y mientras menciona a sus siete hijos, “tengo cinco mujeres y tenía dos varones”, pide justicia por Franco.

Leonel Botta, el abogado querellante, resaltó la brutalidad con la que fue atropellado Franco y desmintió que haya sido linchado por vecinos. “Esto fue directamente un homicidio doloso”, aseguró Botta, quien dijo que hay que esperar los resultados de la autopsia y las declaraciones de los testigos que estuvieron en el lugar.

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