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A la ONU contra el petróleo

Taiana se verá con el secretario general de Naciones Unidas para profundizar su estrategia de rechazo a la autorización para explorar hidrocarburos en Malvinas. Bajaron las acciones de las petroleras involucradas.

A fondo por el archipiélago austral. El canciller Jorge Taiana viajará la semana próxima a Nueva York para plantearle en persona al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, una queja contra los permisos unilaterales que otorgó el Reino Unido para la exploración y explotación de hidrocarburos en las islas Malvinas. El jefe de la diplomacia local insistirá además con el pedido de que se cumpla con las resoluciones de la ONU sobre la soberanía de esos espacios insulares, y que instan a Gran Bretaña y Argentina a negociar sobre la cuestión. Así, el gobierno de la presidenta Cristina Fernández profundizó la respuesta dada al reciente avance inglés sobre aguas de la plataforma continental: ayer también se oficializó el decreto presidencial por el que todo buque que navegue desde territorio nacional continental hacia la zona marítima en disputa deberá contar con una autorización emitida en Buenos Aires, con el claro objetivo de “obstaculizar” las tareas de búsqueda de hidrocarburos. Sin embargo, una de las compañías que obtuvo autorización para ese emprendimiento, la Desire Petroleum, indicó que sus planes no se verán afectados por la medida argentina. Distinta fue la reacción de los políticos conservadores en Londres, quienes exigieron a su gobierno una réplica y hasta pidieron un refuerzo de la presencia militar en la zona del conflicto (ver aparte).

  La reunión entre Taiana y Moon se realizará el próximo miércoles 24 en Nueva York, adonde el canciller agregará la protesta por la avanzada petrolera al histórico reclamo por la soberanía del archipiélago y el reinicio de las negociaciones a las que sistemáticamente se niega Londres haciendo caso omiso de las periódicas resoluciones de la propia Naciones Unidas.

  La reunión con Moon forma parte de la estrategia argentina de atacar por vía diplomática y económica la intención británica de extraer recursos no renovables de Malvinas. De hecho, el gobierno ya tomó la decisión de incluir esa cuestión ante el Comité Especial de Descolonización de la ONU, y no descarta recurrir a tribunales internacionales. Y la reunión del Grupo de Río, a realizarse entre el lunes y martes próximos,  será otro de los foros en los que buscará eco internacional al reclamo.

  En el plano comercial, el Ejecutivo estableció por decreto que todo buque que navegue entre Argentina continental y las islas “deberá solicitar una autorización previa” a Buenos Aires. Así, busca obstaculizar la navegación por mar argentino ante la inminente llegada de una plataforma petrolera a Malvinas .  El anuncio sobrevino después de que, la semana pasada, el Ejecutivo impidiera a un buque de bandera británica reabastecerse en el puerto de Campana al comprobar que había operado previamente en el archipiélago. El vicecanciller Victorio Taccetti aseguró que después de estas medidas la exploración de hidrocarburos en la zona de Malvinas será “más difícil y más costosa” para las empresas británicas.

 Frente a esto, sin embargo, la firma Desire Petroleum, una de las que solicitó la autorización del gobierno pro británico de Malvinas para explorar el mar, afirmó que avanzará igual según lo planeado.  No obstante, las restricciones argentinas ya hicieron mella: las acciones de esa petrolera bajaron ayer más de 3 por ciento cuando se conoció la publicación en el Boletín Oficial del decreto con las nuevas exigencias para los buques que se dirijan a Malvinas. Las restantes compañías “autorizadas” por el gobierno kelper, Falkland Oil & Gas, Rockhopper Exploration y Borders & Southern, también vieron afectadas sus cotizaciones.

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