Ciudad, Economía

Transparencia y confianza

A fondo: el Consejo Profesional de Ciencias Económicas intensifica su campaña “Soy matriculado”

El titular de la institución, Sergio Roldán explica el valor agregado que representa la matriculación para los profesionales del sector, pero también para quienes contratan sus servicios. Por ello agilizaron también un área específica del sitio web de la institución, con dirección propia


Con toda la fuerza. El Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Rosario (CPCE) intensificó al máximo la campaña “Soy matriculado”, con la que procura que todos quienes ejerzan la labor profesional puedan ofrecer a sus clientes la garantía de transparencia que sólo la institución puede brindar. “Por primera vez estamos haciendo apariciones en televisión abierta, en los canales 3 y 5, y en todos los medios digitales que podamos”, resalta Sergio Roldán, presidente del Consejo. Y marcó que, como parte de la mayor densidad que tiene la campaña, relanzaron la página www.matriculadosdelconsejo.ar, una sección específica –ahora más rápida y “amigable”– del sitio institucional para que cualquier persona o empresa pueda corroborar fácilmente si el profesional que le presta servicios está matriculado o no.
El titular del Consejo Profesional aclara con toda lógica que la institución no puede dar garantías sobre el trabajo profesional, ya que es un tema de cada profesional; pero sí sobre la ética y las correctas prácticas de cada todos y cada uno de los matriculados, ya que ante una presunta irregularidad actúa el Tribunal de Disciplina del CPCE, que tiene la capacidad de aplicar sanciones a los profesionales que no cumplan su labor con integridad.
En ese marco, desde la institución ratifican que sólo los profesionales cuyos datos pueden ser corroborados en su base de datos están habilitados para ejercer la profesión en regla, “y con la garantía de buenas prácticas que establece el código de ética”.
“La matricula, acredita que un profesional está habilitado para ejercer la profesión en forma liberal, y que tiene la capacitación necesaria para ello”, marcó Roldán. Es que la actualización permanente es uno de los ejes del Consejo Profesional, que a su vez transmite esos conocimientos en cursos “prácticamente gratuitos o un costo bajísimo”, capacitaciones que después se transforman en servicios de mayor calidad y eficacia para sus clientes.
“El objetivo de la campaña «Soy matriculado», es jerarquizar la profesión, despejando el terreno profesional de la competencia desleal. Pero no se trata puntualmente de una defensa sectorial sino de un interés general: tratamos de generar una conciencia en la sociedad”, explica Roldán a El Ciudadano.
Es que, a diferencia de otras profesiones, como los médicos, quienes deben poner su sello para que una orden o un documento tenga validez; o los abogados cuando firman un escrito, en el campo de las ciencias económicas “muchas veces el cliente no sabe”, cuál es la distinción entre contadores matriculados y no matriculados. “Solo los profesionales matriculados están debidamente habilitados para ejercer la profesión en forma liberal”, advierte el presidente del CPCE.
Roldán recuerda que el Estado provincial delegó en los colegios profesionales el control de la “actividad independiente” en forma general, no sólo en el sector que incluye a contadores, analistas, asesores y economistas. “En el caso de ciencias económicas, el Consejo Profesional de la provincia de Santa Fe –creado por ley– tiene como objetivo el control de la matrícula, y para eso verificamos que se cumplan las pautas de nuestro código de ética, atendemos reclamos y, en el caso que corresponda, abrimos expedientes en el Tribunal de Disciplina”, explica el presidente del Consejo.
Con todo, Roldan remarca que en 2021 la campaña “Soy matriculado” va a continuar siendo más intensa que la que se desplegó el año pasado, y que se concretó pese a las dificultades impuestas por la pandemia. “Estamos tratando de llegar a la mayor cantidad de gente posible. Queremos que la comunidad entera esté enterada de cómo funciona la actividad”, explica. Para ello están llevando la campaña a “todos los ámbitos posibles”, incluida la propia Facultad de Ciencias Económicas, “que es el ámbito académico de estudio de donde surgen los profesionales” del sector. “Lo importante de la matrícula, también, es que cuando un profesional se matricula, el Consejo verifica que tenga el título habilitante, emitido por una institución habilitada, y todo un proceso de validación del título universitario”, añade, describiendo el amparo institucional a quien toma servicios. Aunque aclara que el Consejo “no garantiza la calidad” de las prestaciones, ya que “el profesional es el responsable de su actividad y debe responder por ella”, de igual modo subraya que el Consejo es el ámbito natural “donde se puede reclamar si algún ciudadano sintió que el profesional no cumplió con su deber”. Y distingue: “El ciudadano puede apelar a la Justicia, lo que es un trámite bastante normal, pero si el profesional no está matriculado, no se puede llevar a cabo”.
Y, de algún modo, la institución ofrece una suerte de garantía: su esquema de capacitaciones “para mantener actualizado al profesional en todo momento”.
“Es una herramienta que le permite al profesional desempeñar mucho mejor su actividad”, remarca Roldán, señalando que una parte de la actividad es, precisamente, “la actualización de los conocimientos”. Así, define, la matriculación “también es un valor agregado para quien recibe el servicio” de un profesional en ciencias económicas.
“En nuestro campo, la certificación de pertenencia representa una garantía para el cliente que pone en manos del contador información muy sensible, tanto económica como personal. Si un profesional utiliza esa información en forma no adecuada, se lo va a sancionar. En cambio si quien lo hace es un no matriculado, no hay poder de policía en la función profesional”, concluye el presidente del CPCE.

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